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jueves, 10 de marzo de 2011

El Tottenham despide al Milan


Casi medio siglo después, el Tottenham vuelve a estar entre los ocho mejores equipos de Europa. Valió el gol de Peter Crouch en San Siro, el único de toda la eliminatoria, para derrotar al Milan. Tampoco hizo falta mucho más para derribar al Milan, tal y como mostraron los 'rossoneri' en el partido de vuelta. Los italianos necesitaban salir a por la portería contraria y apenas lograron crear ocasiones de gol. Dieron una exhibición de dominio estéril, de equipo sólo preparado para defender un resultado favorable que nunca consiguieron. Un triste 0-0 les dejó fuera de Europa [Narración y estadísticas].

Partía Massimiliano Allegri con demasiadas bajas en el centro del campo. Desde Gattuso, sancionado con cinco partidos por la UEFA después de su cortocircuito en el partido de ida, hasta Pirlo, pasando por Ambrosini y Van Bommel. Eso dejó a los italianos sin apenas armas con las que sorprender desde el banquillo, y bien que las hubieran necesitado para revolucionar una primera parte en la que el partido estuvo encallado.

Los únicos sustos fueron los que permitió Heurelho Gomes, que en White Hart Lane fue el hombre más peligroso del Milan. El portero del Tottenham tuvo su momento para la galería en una internada de Pato. El brasileño pisó área y al meta le entraron los siete males. Huyó hacia delante. El 7 del Milan le regateó con facilidad y cedió atrás, donde llegaba Robinho. Su compatriota apenas acertó a rematar, pero el balón dio en la espalda de Essou-Ekotto y tomó dirección a gol. Si no llega a ser por Gallas, rápido sobre la línea de gol, el partido podría haber sido otro bien distinto.

Pero no entró, como tampoco lo hizo un remate de Pato a pase de Ibrahimovic que atajó Gomes en una de esas pocas intervenciones en las que se mostró seguro. Del Tottenham las pocas noticias que hubo fueron las que encabezaban por Peter Crouch. Y eso, su cabeza, fue la que buscaron sin acierto sus compañeros. Y seguro que la que pidió más de un defensa milanista al ver el rosario de faltas con el que les agració el gigante inglés.

La estrategia de Harry Redknapp se hizo escasa, si bien el equipo no podía hacer más con Pienaar, Van der Vaart y Modric a medio gas. Los jugadores llamados a darle vida al equipo en ataque sólo aparecieron a ráfagas. El único fue Aaron Lennon, que al comienzo de la segunda parte propició un cambio de escenario con su velocidad por banda derecha. En el primer minuto puso un balón inmejorable en el techo de Crouch, pero hoy no era el día del 'Espárrago', que falló una ocasión muy clara en el área pequeña.

Después de un momento de duda, el Milan volvió a recuperar ese dominio remolón que había presidido la primera parte. Pases horizontales, jugadas sin ritmo y muy pocos disparos a puerta. Sólo cuando se vio al borde de la eliminación adelantó filas para buscar la portería, aunque sólo un disparo de Robinho aceleró el pulso de los seguidores 'spurs'. Fue un partido cómodo en el que White Hart Lane tuvo tiempo de sobra para celebrar que tras medio siglo de ausencia y tres años después de haber sido colista de la Premier, el Tottenham vuelve a los cuartos de final de la Liga de Campeones.

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