tanto monta monta tanto olga maria a monago como a Carlos Muñoz eso si solo pilla a los del PP costa de nuestros impuestos, amor incondicional por la buxaca de los corruptos

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sábado, 28 de junio de 2014

El paralelismo de 1966 continúa cumpliéndose tras la eliminación de España

El paralelismo de 1966 o de Conchita Wurst, como lo apodan en las redes sociales, está llegando a su fin. El 10 de mayo de 2014, Austria ganaba Eurovisión, al igual que en el 1966, un año que comparado con el 2014 está lleno de casualidades. A partir de ahí, se produjeron una serie de coincidencias.
La última, la eliminación de España del Mundial de Brasil. Lo mismo ocurrió en 1966. Así que de momento está pasando y solo falta una, que Inglaterra o el anfitrión, Brasil, sea campeón del Mundial de 2014.
Las coincidencias que se han producido:
-Austria gana Eurovisión
-El Atlético de Madrid campeón de la Liga
-El Real Madrid campeón de la Champions
-El Betis desciende a Segunda División
-El Deportivo logra el ascenso a Primera División
-El Manchester United y el Milan se quedan fuera de competiciones europeas

Un estudiante queda atrapado en una vagina de mármol en Alemania

Una bravuconada dejó en serios apuros a un estudiante de intercambio estadounidense en Alemania: el joven quedó atrapado en una vagina de mármol y sólo pudo salir de ella con la ayuda de los bomberos, según comunicó hoy un portavoz policial.

Los servicios de rescate tuvieron que subir al estudiante en una camilla y elevarlo para que pudiera sacar las piernas de la escultura del peruano Fernando de la Jara instalada hace 13 años en un parque frente al Instituto de Microbiología y Virología de la clínica universitaria de Tubinga.

"Persona aprisionada en una vulva de piedra", fue el mensaje que llegó el viernes por la tarde a la dotación de bomberos de Tubinga, que envió 22 efectivos para el rescate. "Nunca nos había pasado algo así", comentó el portavoz. La escultura de mármol rosa con forma de vulva lleva el nombre de Chacán y simboliza la apertura hacia el mundo.

Según la radioemisora regional SWR, el envalentonado estudiante no sufrió lesiones y tampoco causó daños a la obra, cuyo valor es de 120.000 euros (160.000 dólares).

Una anciana mata a su marido y prepara una sopa con sus restos

La policía francesa aun no sale de su asombro. El pasado 21 de mayo, según informaron los diarios franceses, una anciana septuagenaria mató a su marido y lo desmembró. Después de descuatizarlo, utilizó su corazón, su nariz y su pene para preparar un caldo de sopa, que se tomó a modo de cena.
Cuanto terminó, se dirigió a la comisaría completamente ensangrentada, donde declaró su crimen. Cuando los gendarmes llegaron al domicilio, solo pudieron ver los restos desmembrados del marido, de 80 años. La anciana se encuentra en la prisión de Nancy-Maxéville a la espera de análisis psiquiátricos. El abogado defensor alega 'locura transitoria'.

Llega el porro eléctrico

En pleno 'boom' de los cigarrillos eléctricos, una compañía holandesa ha inventado y desarrollado el primer porro eléctrico del mundo.
El invento, E-Njoint, se consume en fiestas de baile de moda, eventos musicales, bares, clubes y demás lugares.
Actualmente se producen 10.000 por día, y se venden en Europa en las tiendas de cigarrillos normales y tiendas de venta al por menor.
Según asegura la empresa creadora, el porro eléctrico es desechable y no contiene THC, tabaco o nicotina, por lo que es "100% legal".
Su diseño presenta la forma típica de un porro, y se enciende una hoja verde de cannabis en la boquilla plateada cada vez que el usuario da una calada. Está disponible en seis sabores de fruta diferentes.
Además, los usuarios pueden rellenar el porro eléctrico con su propio contenido con líquido de cannabis.

Más de 900.000 personas pagan una factura de IBI hinchada por la burbuja

Los desmanes de la actividad inmobiliaria siguen pasando factura a los ciudadanos siete años después del estallido de la burbuja. Los Ayuntamientos vieron en el negocio del ladrillo un filón para llenar sus arcas. Durante la pasada década los consistorios recalificaron suelos rústicos a urbanizables para crear nuevos barrios o urbanizaciones, lo que suponía un incremento casi automático del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Miles de contribuyentes, desde campesinos hasta empresarios, han visto cómo su recibo del IBI se disparaba durante estos años aunque su terreno siguiera siendo un campo de patatas. Una sentencia del Tribunal Supremo, sin embargo, pone fin a esa anomalía: si un suelo se ha recalificado pero no se ha podido construir en él, su dueño solo deberá pagar como si fuera rústico. Unos 900.000 propietarios podrían beneficiarse del fallo.
El origen de la sentencia está en un grupo de propietarios de suelo de Badajoz, entre ellos la Fundación Dolores Bas. La entidad tiene el 50% de una finca en la que se cultivan cereales. Nunca se ha puesto un solo ladrillo, pero la finca fue declarada urbanizable y su recibo del IBI se disparó. “No tenía sentido. Tenemos incluso una subvención agrícola”, explica su abogado, Luis Díaz-Ambrona, quien afirma que entre los afectados hay el de una parcela en Fresno de Torote (Madrid) que en 2006 tenía un valor catastral de 496 euros. Solo dos años más tarde, su dueño se quedaba sin aliento al ver la nueva valoración: 3,8 millones de euros. Sus propietarios estaban negociando con el consistorio pagar el tributo con terrenos de la propia parcela. “Es muy corriente ver una diferencia de 50 veces entre el recibo que se pagaba cuando el suelo era rústico al que se abona tras ser declarado urbanizable, pero puede llegar a ser incluso de 100 veces”, asegura Díaz-Ambrona.
Muchos propietarios deben entregar sus terrenos para saldar el tributo
El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura dio la razón a la fundación al considerar que para que un suelo sea urbano precisa de un plan urbanístico o bien de obras de urbanización. Sin embargo, la Administración central del Estado recurrió el caso en el Supremo al considerar que “la doctrina” que se estaba sentando era “gravemente dañosa para el interés general y además claramente errónea y no ajustada a Derecho”. El Abogado General del Estado advertía de la gran cantidad de inmuebles que se verían afectados, unos 900.000, y “el daño económico directo” que se infligiría a las arcas públicas. El abogado solicitaba que no se considerara necesaria la aprobación de “un instrumento urbanístico” para considerar la “naturaleza urbana del suelo urbanizable”. El Supremo, no obstante, desestima ese recurso “al no poder aceptarse la doctrina que postula el Abogado General del Estado”.
Fuentes judiciales explicaron que la sentencia del Supremo abre la puerta a que los propietarios de esas 900.000 fincas dejen de pagar ese IBI hinchado. Lo que está por ver es si, además, tienen derecho a ser compensados por lo abonado en años anteriores. Porque esas valoraciones que también alimentaron la burbuja se dieron en todo el territorio. Durante la burbuja la recalificación de una finca no era una mala noticia para el propietario. Al pasar de rústica a urbanizable, su valor se incrementaba y podía sacar tajada al venderla a un promotor. Demanda había de sobra. Hoy eso ya no es así. Muchos propietarios de suelo, algunos de los cuales lo adquirieron como inversión, han quedado atrapados y tienen que hacer frente a un IBI elevado. Algunos, dicen fuentes del sector, los han devuelto a los Ayuntamientos y otros han pasado a manos de los bancos.
Los padres de Jordi Burguet son propietarios de un campo en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) que en 2006 fue clasificado como suelo urbanizable delimitado por el consistorio. Los terrenos formaban parte de un nuevo desarrollo que iba a llamarse Eixample Nord, un barrio que iba a albergar unas 4.500 viviendas. Desde entonces la familia Burguet abona un recibo de IBI como si el campo fuera “suelo urbano”.
Una finca pasó de valer 496 euros a 3,8 millones pese a no haber edificado
Los propietarios de los terrenos, alrededor de 400 familias, se han constituido en plataforma para demandar al Ayuntamiento que descalifique el suelo. “Se estableció que esa zona podía ser edificable, pero no se ha hecho nada y no hay ninguna perspectiva de que pueda salir adelante. Si la población ha descendido y hay urbanizaciones con edificios fantasma en la ciudad, ¿qué sentido tiene seguir?”, plantea Burguet, quien explica que la producción del campo no llega ni a cubrir un 10% de los recibos de IBI. El Ayuntamiento no respondió las preguntas de este diario.
“Aquí ha habido un catastrazo”, admite sin tapujos Gregorio Chamorro, alcalde de San Andrés del Rabanedo (León). Un millar de vecinos de la localidad, de unos 30.000 habitantes, y sus alrededores vieron cómo el nuevo planeamiento municipal multiplicaba el valor catastral de sus fincas y el recibo del IBI. “He visto cómo se pasaba de 200 a 400 y 500 euros, o de 50 a 200 euros”, afirma. “Dejamos en suspenso la recaudación y no cobramos el recargo”, añade.
Víctor Jiménez es el presidente de Apovata, una asociación nacida en Talavera de la Reina (Toledo) para denunciar la subida del IBI generado por el Plan de Ordenación Municipal. “El problema ha sido el sobredimensionamiento de los planeamientos y la aplicación de valores del suelo que están por encima de la realidad”, lamenta. Jiménez es también uno de los cerca de mil afectados de la localidad que llevan reclamando al Ayuntamiento una solución. Su recibo por una finca rústica que ahora es urbanizable, cuenta, ha pasado de 100 a 2.000 euros anuales. Este diario no pudo hablar con el consistorio.

Terrenos castigados

Además de los suelos en los que no se ha puesto ni una piedra, en toda España hay terrenos en los que sí han empezado las obras de urbanización —hay calles o farolas—, pero en los que no se ha edificado ni un solo piso. Algunos Ayuntamientos han decidido aplicar a esos solares un tipo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) mayor al que se impone sobre una vivienda. Es el caso de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), cuyas ordenanzas fiscales fijaban en 2013 y 2014 un tipo que duplicaba el general. La normativa de 2013 fijaba un tipo del 1,04% y la de 2014 uno del 0,96%, en lugar del 0,485% en 2013 y el 0,46% en 2014.
Esa decisión se acogía a que la Ley de Haciendas Locales permite, salvo en el caso del residencial, aplicar tipos distintos dependiendo de los usos que se dé al inmueble. Sin embargo, en este caso se imponía un tipo más alto a los solares sin edificar, con independencia del uso que se les iba a dar tras la construcción.
Dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, sin embargo, ha dejado sin efecto ese apartado de las ordenanzas municipales de Sant Cugat para esos dos años. Ya había tres antecedentes en Aragón, Madrid y Andalucía. Y, además, el caso de este municipio no es aislado. El abogado Àlex Subirachs, del despacho Subirachs Advocats, que ha llevado este caso, explica que esa práctica de poner un recargo a solares vacíos se da en al menos otros 25 municipios de la provincia de Barcelona. El abogado, que también se ha encontrado con solares que pagaban el IBI como si fueran urbanos sin que hubiera construido en ellos, asegura que ha visto liquidaciones por el impuesto del IBI de 100.000 y 200.000 euros.

América marca territorio

Concluida la primera fase, Brasil 2014 apunta hacia una de las pocas certidumbres que ha sostenido el fútbol desde su primera piedra. Desde los siglos de los siglos no hay quien pueda con América en América. Y para poder con Europa en Europa hay que llamarse Pelé. El desafío territorial es mayúsculo. Las estadísticas son rotundas: en los siete certámenes que ya se celebraron en suelo americano, hubo más participantes europeos que locales (43 por 66), pero sólo cuatro selecciones (Italia, en dos ocasiones, Checoslovaquia, Holanda y Alemania) alcanzaron la final. Y todas sin éxito. En cambio, en los 10 torneos en Europa, con 50 americanos y 125 equipos domésticos, apenas Brasil, por dos veces, y Argentina en una oportunidad, llegaron al último encuentro. Los europeos lo hicieron en 17 ocasiones y sólo falló Suecia, que en su Mundial del 58 fue batida por un Rei brasileño en el único ultraje hasta la fecha. Salvo que Alemania, Francia, Holanda, Bélgica, Suiza o Grecia lo desmientan estos días, en América, Europa sigue a los pies de América, que con la mitad de presencias en Mundiales está a un solo título.
En el campeonato en marcha, la superioridad americana también resulta aplastante. Sobreviven ocho de los 10 concursantes -sólo están en el exilio Ecuador, por poco, y Honduras-. Lo de Europa ha sido una criba: de los 13 aspirantes, ya volaron siete, incluidos campeones como España, Inglaterra e Italia, iconos como Cristiano Ronaldo y los petrodólares rusos de Capello. Con la historia a cuestas, no es extraño que los octavos de final arranquen hoy como si el Mundial fuera la Copa América, con el Brasil-Chile y el Colombia-Uruguay. Entre los expertos no hay una teoría única de este fenómeno. Las causas de esta insalvable frontera para americanos y europeos son tan variopintas como remotas.
Lo enigmático es que 80 años después de aquellos quijotescos torneos iniciales se mantengan las barreras
En el fútbol, donde los desmentidos son perpetuos, la prevalencia de las selecciones que juegan en casa es una constante desde que el abogado francés Jules Rimet y el diplomático uruguayo Enrique Buero soñaran en París allá por 1925 con poner en marcha un Campeonato del Mundo. Ya entonces hubo recelos entre americanos y europeos. Parecía comprensible que por Europa se multiplicaran las renuncias a viajar a Uruguay para el primer Mundial. En 1930, la travesía en el Conte Verde -el medio preferido de Carlos Gardel- suponía dos semanas de ida y otras tantas de vuelta con un mes de campeonato por el medio. Sólo se atrevieron a embarcar en el trasatlántico Bélgica, Francia y Rumanía. Yugoslavia, que cerró la participación, lo hizo por su cuenta. La experiencia resultó agotadora. América tomó nota y cuatro años después sólo Argentina, Estados Unidos y Brasil -la única selección presente en todas las citas-, se animaron con la aventura de ir a la Italia de Mussolini. Entonces, el clima, la comida, los agotadores viajes eran condicionantes absolutos. Lo enigmático es que 80 años después de aquellos quijotescos torneos iniciales se mantengan las barreras. Y que incluso se agudicen, como se desprende por el momento del Mundial brasileño.
Lo que acontece estos días en Brasil es la última verificación de la corriente emocional que catapulta a las selecciones americanas, abrigadas todas por hinchadas multitudinarias y efervescentes. Una pasión nacionalista que se percibe en las calles, en las tribunas, en la extrema solemnidad de los himnos que provocan una regadera de lágrimas en las gradas y en los campos. Cada partido es casi una cuestión de Estado, como se ha visto con el intervencionismo del presidente uruguayo, José Mujica, en el caso Luis Suárez. Bocados al margen, un futbolista sintomático del frenesí que invade a Uruguay y otros vecinos. En el partido entre La Celeste y los ingleses, Suárez, que se había operado de un menisco apenas un mes antes del Mundial, llegó al tramo final acalambrado, como tantos otros, europeos o americanos. Cuando todo el mundo esperaba que le cambiaran, el jugador del Liverpool esprintó como un jamaicano de cien metros y al llegar al área reventó la pelota como si hubiera sido propulsada desde Navarone. Luego, se fue a la banqueta exhausto y con un tonelaje en las piernas.
No se 
No se percibe igual combustión en los europeos, que no sienten de forma directa la misma presión cuando cruzan el charco. Incluso cuando juegan en su patio destilan otro tipo de arrebato, de menos calado con la identidad patria y cuestiones semejantes. Los clubes europeos pescan en el caladero americano, pero luego son víctimas de su rearme como selección. Como sostiene Jorge Valdano, campeón del mundo ante Alemania en su México, "muchos sudamericanos, por mucho que se profesionalicen a lo grande en Europa, cuando juegan para sus países recuperan el espíritu amateur". No consta que sea el ejemplo del impenetrable Messi, con la losa de un mito cada día más mito como Maradona, pero hace años que desde su entorno culé subrayan que vive a diario en Rosario y "baja" a entrenarse a Barcelona. América pone la cuna, Europa la plata y luego América, cuando hace de casera, reta a Europa con el alma por escudo.
De alguna forma, los Mundiales siempre representaron la vuelta a lo concreto, a las raíces, a lo tribal, al consanguíneo hechizo con este juego. Alumbrada por el mercantilismo futbolero, Europa hace tiempo que se despojó de todo ello, salvo en excepciones contadas. Aún acude a los campeonatos más desde lo profesional que desde lo ardoroso. Por algo nunca ha logrado colonizar futbolísticamente América. Quizá porque dios nunca fue europeo, sino colombiano; o porque el único dios con mano de gol era argentino. O porque Europa hace tiempo que cortó la vena de Bill Shankly: "El fútbol no es una cuestión de vida o muerte, es mucho más importante que eso". Por lo visto estos tiempos en Brasil, aún prende la llama del dramaturgo brasileño Nelson Rodrigues ante un partido de su selección: "Nadie puede faltar en Maracaná, ni los fantasmas. La muerte no exime del deber con el equipo".