domingo, 3 de marzo de 2013
Cancelan búsqueda del hombre al que se lo tragó la tierra
El enorme agujero se
abrió debajo de su dormitorio y continúa en expansión. Las autoridades
dijeron que los esfuerzos ahora serán para ver si hay más viviendas en
peligro
Las autoridades de Florida (EE.UU.) abandonaron el intento de
recuperar el cuerpo de un hombre desaparecido en el interior de una
enorme galería subterránea que se abrió la noche del jueves en el
dormitorio de su casa y al que presumen muerto.
Después de horas de analizar cómo sacar el cuerpo del lugar de unos
nueve metros de profundidad, los equipos de rescate de Brandon,a las
afueras de Tampa (Florida), dieron por imposible la operación de rescate
ante la inestabilidad del terreno y lo "inusual" de este hundimiento de
tierra, que continúa expandiéndose.
“Llegados a este punto, realmente no es posible recuperar el cuerpo",
dijo a periodistas Mike Merrill, gestor del condado de Hillsborugh,
donde se encuentra Brandon.
El canal es "muy profundo, amplio e inestable y necesita más
demolición, que debe hacerse desde fuera del perímetro", indicó Merrill.
Ahora los esfuerzos se centran ahora en evaluar si hay más viviendas en
peligro por el agujero.
La víctima, Jeff Bush, se encontraba durmiendo en su cama el jueves
por la noche cuando su hermano Jeremy, que también se encontraba en la
casa, oyó un fuerte golpe y posteriormente escuchó los gritos de su
familiar pidiéndole ayuda.
Cuando llegó al dormitorio y encendió la luz sólo vio un enorme
agujero en el suelo y parte del colchón de la cama de su hermano.
Trató de escarbar entre los escombros hasta que llegó la Policía, que
le obligó a salir porque el suelo de la vivienda era muy inestable y
existía el riesgo de que el agujero subterráneo siguiera agrandándose.
"Dentro de mí sé que está muerto, pero quiero estar aquí con él. Era
mi hermano", dijo Jeremy Bush el viernes a los medios, a los que explicó
que en el momento del incidente había cinco personas en la casa,
incluido un niño de dos años.
Las autoridades locales no han conseguido siquiera entrar en la
vivienda, al considerar que es demasiado peligroso porque la estructura
podría derrumbarse en cualquier momento.
Los equipos reanudaron ayer el análisis del terreno para determinar
hasta qué punto era seguro avanzar sobre él y cuáles son las dimensiones
exactas de la zona inestable.
“Hasta que sepamos que es seguro traer los equipos, realmente
estaremos incapaces y paralizados, y no podemos hacer mucho más que
sentarnos y esperar. Es una situación muy difícil", indicó a periodistas
el viernes el jefe de bomberos del condado de Hillsborough, Ron Rogers.
El agujero tiene entre 6 y 9 metros de diámetro y las autoridades han
dispuesto una zona de seguridad de unos 30 metros a su alrededor que
nadie puede cruzar, según el responsable de la compañía de ingeniería
que está haciendo los trabajos de emergencia.
La inestabilidad del terreno hizo que tengan que ser evacuadas las viviendas de los alrededores.
Este tipo de cráteres son relativamente habituales en Florida, debido
al terreno de piedra caliza y otras rocas carbonatadas sobre el que se
asienta, que se erosionan fácilmente con el agua subterránea creando
canales que, en ocasiones, provocan el derrumbe de lo que tienen encima
al nivel de la superficie.
Un alcalde del PP abandonó con urgencia una cena cuando vio esto
El alcalde de Calahorra (Logroño) abandonó la cena de una peña durante las fiestas patronales por esta broma de buen gusto.
Un agente doble entre Cuba y la CIA
Se llama Raúl Antonio Capote, pero durante varios
años fue también el agente de la CIA Pablo, y el agente de la seguridad
cubana Daniel. Ahora ha vuelto –suponemos– a ser solo Raúl, profesor de
la Universidad de Pedagogía. Alguien cita su nombre durante una reunión
de trabajo en un congreso sobre internet y redes sociales en La Habana.
Se encontraba en las últimas filas, un hombre discreto, se diría que
hasta tímido, que pasa desapercibido.
Lo abordo en la
calle al final de la jornada y le pido una cita para contarme su
historia. Me da su correo electrónico y su teléfono particular. Me cita
en su casa en un barrio a las afueras de La Habana. Tras dos horas de
conversación, descubro que lo que interpreté como timidez es la sangre
fría de quien sabe mantenerse tranquilo y sereno en las peores
situaciones.

"Empezaron apareciendo por la
asociación algunos estadounidenses en nombre de universidades y
fundaciones estadounidenses con el objetivo, decían, de 'promover
nuestra obra'. Pero yo era un escritor incipiente, apenas tenía algunos
escritos, no había nada que promover. Nos pareció extraño, pero como
todo era de ámbito cultural, nos invitaban a actividades meramente
culturales, sin ningún contenido político, no nos preocupamos
demasiado", explica Raúl Capote.
"Poco después
–añade– empezaron a estimularnos para que iniciáramos un tipo de
literatura que 'representara la realidad del país', según ellos debía
tratar sobre los derechos humanos, la libertad de expresión, la
represión, la censura, etc... Uno de ellos me dijo que si escribía una
novela sobre Cuba de determinadas características, ganaría muchísimo
dinero, unos 10.000 dólares que para un cubano es una barbaridad. Es
entonces cuando yo informo a mis superiores en el Ministerio de que unos
extranjeros van proponiéndonos que escribamos determinadas cosas a
cambio de dinero".
Un perfil idóneo
El contacto se enfría y Capote, años después, en 1995, se incorpora a
trabajar en La Habana al Sindicato de Trabajadores de la Cultura, donde
están asociados 40.000 profesionales, lo que, parece, le hizo muy
interesante para los estadounidenses. "Sin duda ellos estudiaron mi
perfil y lo consideraron idóneo por mi influencia en el sindicato, mi
espíritu crítico hacia todo lo que me parecía deficiente en la
revolución y la existencia de gran parte de mi familia en Estados
Unidos, de ahí que comenzaran de nuevo las visitas de gente que decían
ser profesores estadounidenses. Se dedican a promover mi novela El caballero ilustrado
convocando reuniones y presentaciones, envían profesores universitarios
desde EEUU para entrevistarme y encargarme trabajos. Junto con uno de
ellos viene un tipo que se dice traductor y que quiere hacerme una
entrevista que termina siendo puramente política, sobre mis posiciones
sobre la revolución, la llamada oposición, mis aspiraciones... Desde el
MININT (Ministerio del Interior cubano) se propone que le sigamos el
rollo mientras podamos. Se acentúan las visitas, yo voy entrando a su
tema, pero siempre dejando claro que no compartía los métodos y formas
de los grupos cubanos contrarrevolucionarios".
Bajo
el formato de fundaciones y universidades los estadounidenses proponen
una línea de publicación de escritores cubanos en unos tiempos –final
del Periodo Especial– en que la situación económica del país no permitía
nada parecido por parte del Estado. Por otro lado, se trataba de libros
sin contenido político. Capote publica entonces su segunda novela, El adversario.
En mayo de 2004, un mes después de la toma de posesión de Rodríguez
Zapatero como presidente del Gobierno, ocurre un hecho que muestra la
coordinación entre las embajadas estadounidense y española. Le llaman de
la embajada de España en La Habana para invitarlo "como importante
escritor cubano" a un almuerzo con el embajador, lo que le deja
impresionado porque es muy poco conocida su obra, que se limita a un par
de libros. Pero al poco vuelven a telefonearle para cancelar la cita y,
curiosamente, al día siguiente le llaman de la SINA (Sección de
Intereses de Estados Unidos en La Habana, el organismo que sustituye a
la embajada al no tener relaciones diplomáticas).
Le
invitan a una cena en casa de un funcionario norteamericano. En opinión
de Capote, la coincidencia muestra que, como primer paso de acercamiento
y para estudiar su reacción, los españoles le proponen una cita de
tanteo y, al ser aceptada, la anulan y los norteamericanos pasan a la
que les interesa. En esa cena en la SINA se encuentra con doce
funcionarios estadounidenses junto a otros invitados de varias embajadas
como la de República Checa, Países Bajos o Reino Unido.
Una cena con mucha bebida
"Todos se jactaron de haber estado en Europa del Este y ser conocedores
de transiciones del socialismo hacia el capitalismo. Ahí conozco a
Kelly Keiderling, jefa de la oficina de prensa y cultura de la SINA. Se
trató de una cena sencilla pero con mucha bebida, excesiva en mi
opinión. Me preguntan sobre cosas de Cuba y sobre el bloqueo
estadounidense a la isla. Yo me posicioné en contra, dando una imagen de
persona sincera que no dice lo que ellos quieren oír, sino lo que
piensa. Dije que estaba a favor de un intercambio cultural, incluso para
favorecer el cambio en Cuba. De modo que salí de allí pensando que no
les habría agradado mucho. Sin embargo, ahí comienza una estrecha
relación con Kelly que inicia un trabajo de influencia sobre mi familia.
Dijo que quería facilitarme la vida, que yo era un escritor brillante.
Mi familia nunca tuvo conocimiento de los planes de inteligencia, pero
la aceptaban porque son gente amable, además no hablábamos de política
delante de mi esposa".
La amistad con Kelly dura
varios años, se convierte en la madrina de su hija para entrar en la
familia. Sugiere incluso llevar a su ahijada a Estados Unidos a estudiar
con una beca. Poco antes de dejar su misión diplomática en La Habana,
le propone crear una agencia literaria en Cuba que fuera económicamente
independiente del Estado cubano.
"Se crea la pagina
web Agencia Literaria Cubana Online, desde la cual se difundían los
autores y se vendían obras, pero la idea empieza a convertirse en otra
cosa, dicen que quiere que agrupe no solo a escritores sino también a
artistas, músicos, que se coordinara con otras embajadas, como la
alemana, etc... Para todo ello iba a recibir financiación de las
embajadas, a partir de eso se crearía una nueva 'red de pensamiento'.
Los artistas e intelectuales cubanos se dirigirían a mí y yo les
garantizaría fondos e independencia económica para promover dentro de
Cuba un pensamiento alternativo. Para ello comienzan a crear una
biblioteca digital, especialmente de economía y ciencias políticas,
algunas novelas, películas como La vida de los otros, La ola o 1984,
basada en la novela de George Orwell. Ellos querían que la agencia
comenzara a distribuir programas de televisión norteamericanos, de TV
Martí, etc... Querían también que la gente de la agencia se uniera a
grupos que ya existían, aunque no tuvieran filiación política, como un
grupo de filatélicos, iglesias, jóvenes, etc. para introducir los temas
que les interesaban dentro de esas organizaciones. Ya empiezan a enviar
dinero, en teoría para el proyecto, no para mí, pero no pedían que
justificáramos los gastos y estos eran ilimitados. Daban tres, cuatro o
cinco mil dólares y ni siquiera miraban si habíamos organizado la
actividad para la que pedíamos el dinero. Les gustaban temas como de
microemprendedores, cómo organizar la sociedad civil, cursos de
liderazgo, proporcionaban manuales y cosas así".
"A partir de ahora serás Pablo"
En 2005 Capote entra en contacto con un agente de la CIA, René
Greenwald, un veterano de la guerra contra Cuba, y le dicen que rompa ya
cualquier contacto con la SINA. Ahora será un agente de la central de
inteligencia. "Comenzó presentándose como dueño de una empresa que
fabricaba libros sobre educación, luego me dice que trabajaba para el
Gobierno norteamericano. Un día empezó a preguntarme si estaba dispuesto
a trabajar para el Gobierno de EEUU, dije que sí, que eso era lo que
llevaba haciendo todos esos años, pero ahora se trataba de otra manera.
Es cuando me dice que es de la CIA: 'Somos una paternidad, nos ayudamos
en todas partes del mundo, la agencia tiene diferentes tipos de agentes,
algunos intelectuales que trabajamos en la guerra cultural. Yo te
propongo, si estás de acuerdo, formar parte de nosotros'. Le dije que
sí. En mi primera misión le hago un informe sobre unas bibliotecas
independientes y cuando voy a firmarlo, me dice 'firma Pablo, a partir
de ahora serás Pablo', y brindamos, formalizando mi entrada en la
agencia de inteligencia estadounidense".
Comienzan a
darle tareas relacionadas con la cultura y los intelectuales y pagarle
3.000 dólares mensuales en metálico, la cantidad que él les propuso
cuando se lo preguntaron. "Yo nunca firmaba un recibí ni nada parecido.
Venía a Cuba mucha gente a entrenarme en el trabajo con la sociedad
civil, prepararme y hacerme un proceso de investigación muy fuerte,
aunque se supone que ya lo habían hecho desde la SINA. Como salíamos con
frecuencia por las provincias, aprovechaban esos viajes para instruirme
o enseñarme. Mientras tanto yo iba informando al Ministerio del
Interior cubano de todas las actividades con el nombre en clave de
Daniel, siempre con todas las medidas para que no nos descubrieran los
estadounidenses"
La CIA también extremaba las medidas
clandestinas: le dieron un teléfono celular, entonces no autorizados
para los cubanos, los contactos eran en la madrugada en distintos
lugares de La Habana o del país, diferentes enlaces le mandaban recursos
materiales o dinero. Le facilitan una conexión de internet y un
programa de encriptado muy novedoso. "Era indescifrable, permitía
ocultar información en los píxeles de una fotografía digital o en un
archivo de música. Tu escribías un mensaje y el programa lo encriptaba
en una foto o una canción incluida en un CD de música y nadie percibía
viendo la foto o escuchando la canción que estuviese ahí el mensaje. El
destinatario, mediante el programa de encriptación, extraía el mensaje".
Los enlaces eran falsos turistas o falsos
estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina, muchos eran
latinoamericanos, no estadounidenses. Otros venían como visitantes de
una universidad extranjera a verlo a la suya. "Yo debía enviar dos veces
a la semana análisis de la sociedad cubana, entrevistar gente en la
calle, y enviar una evaluación: qué pensaban de determinadas medidas,
sobre visitas de personas norteamericanas, evaluación de alguna persona
de la universidad. Evidentemente yo se los enviaba con una intención
desinformativa más que informativa".
Las antenas de La Habana
En una ocasión le pidieron un estudio sobre la densidad de antenas que
había en La Habana para conectarse ilegalmente a la televisión por
satélite. Querían saber quiénes tenían montado un negocio
construyéndolas, quién proporcionaba las piezas, quiénes decodificaban
las tarjetas y, en un segundo paso, poderles hacer llegar los
suministros y dinero para que trabajaran en eso. "Un día de 2007 llega a
mi casa un funcionario de la Sección de Intereses que me trae una
maleta con una estación de comunicaciones vía satélite, un Hbgan, más
sofisticado que el que usan los corresponsales de guerra porque llevaba
una tarjeta que utilizaban los servicios especiales y que hacía
irrastreable su señal. Se conectaba desde mi casa a un satélite del
departamento de Defensa y enviaba la información de forma segura.
Estaban obsesionados con que nadie lo viera y tenía instrucciones de
destruirlo si el secreto peligraba".
Comienza
entonces la tarea más importante que se le encomendó al agente Pablo: la
creación de una organización que se llama Génesis. Se trataba de una
fundación que dirigía desde la universidad y que tenía varias líneas de
trabajo, para ello utilizaba material de varios think tank neoliberales, entre ellos la FAES española.
El profesor Raúl Capote debía aparentar ser muy revolucionario para
escalar puestos en la universidad, recibiría todos los recursos
necesarios para tener éxito en su entorno profesional: organizar
festivales de música, gestionar invitaciones, facilitar becas del
Gobierno de EEUU a los estudiantes y profesores cubanos para todo el
mundo. Se les pagaría todo, eran becas para estudios de liderazgo
durante un año con la condición de que regresaran a Cuba. La idea era
crear un grupo de activistas para golpes suaves como el que intentaron con los estudiantes en Venezuela, o en las revoluciones de colores en Europa del Este.
Génesis captaría profesores que estaban disgustados para llevarlos a
eventos en Europa. También pretendían cooptar a los líderes de otras
organizaciones revolucionarias para llevar los planes de la CIA a esas
organizaciones. "El dinero que me llegaron a dar es difícil de calcular,
muchísimo, más de 3.000 dolares mensuales desde 2005 a 2011, además de
ordenadores personales y todo tipo de tecnología para colaboradores.
paquetes de alimentos que se suponía que venían de familiares,
medicamentos, ropa, cosas de aseo. Yo podía pedir todo lo que quisiera
sin control ninguno. Ellos decían que Génesis era la 'fundación del día
después', trabajábamos con jóvenes, pequeños empresarios, etc.
Apostaban a la desaparición física de los lideres históricos de los
líderes de la revolución, y tenían creadas las condiciones para que,
una vez que eso sucediera, pasaran a otro tipo de acción. Entre la
misión de Génesis estaba impedir el relevo histórico de la revolución,
debía haber una fuerza bien ubicada y con recursos necesarios para ese
día salir a la luz como un tanque de pensamiento con una estructura que
crearía la nueva derecha cubana desvinculada totalmente de la
contrarrevolución actual. Como yo nunca contacté con un cubano que
estuviera por encima de mí, yo les decía 'pero ustedes piensan que yo
voy a ser el futuro presidente de Cuba'. Ellos me respondían: 'Tú vas a
ser el que pones a los presidentes de Cuba. Tú estás preparando a los
líderes políticos'".
"La CIA sigue tratando de contactar conmigo"
En 2006, con la enfermedad de Fidel Castro, activan el plan que
consistía en comenzar con una acción provocadora que debía organizar un
tipo que era carne de cañón de ellos, entonces se organizaba una
supuesta sublevación en Centro Habana, un municipio de población más
marginal perteneciente a la provincia de Ciudad de La Habana. Fidel
muerto, Raúl sin capacidad para gobernar, un caos generalizado y
entonces aparece Raúl Capote, un profesor de universidad e intelectual
que ha tejido una red de influencias, que es entrevistado por varias
agencias de prensa ya preparadas. Capote pide, para evitar derramamiento
de sangre y perdida de vidas humanas, que EEUU ocupe el país durante
tres años. En esos tres años Génesis se ocuparía de formar a los nuevos
líderes. "Eso me lo confesaron ellos porque yo era un agente de la CIA,
no un mero disidente al que manejaban. Si las cosas iban mal, yo me iría
a vivir a Estados Unidos: 'Serás un gran profesor de una universidad
norteamericana, tendrás tu dinero seguro en el banco'".
"En 2011 me solicita la dirección del país que saquemos todo a la luz y
participe en una denuncia pública. Había que decirle a los cubanos que
no hay un plan de transición para Cuba, que ellos lo que quieren es
ocupar el país militarmente durante tres años, la ley Helms-Burton bien
lo dice, tienen previsto hasta redactar la Constitución de Cuba. Y en
ese plan no van a participar ni los cubanos de Miami". Se hace un
documental, Las razones de Cuba, y en el último capitulo el agente Daniel de la seguridad del Estado cubano denuncia los planes.
"La CIA sigue tratando de contactar conmigo por todas las vías porque
les resultaba inexplicable lo que había pasado, vinieron a mí como si no
hubiera ocurrido nada, como si no se hubieran enterado. Ellos creen
mucho en el poder del dinero, pensaban que pagándome volvería otra vez
con ellos. Ahora me dedico a seguir impartiendo mis clases en la
Universidad de Pedagogía, lo mismo que estaba haciendo antes. Todo el
dinero que me daban yo lo enviaba al Gobierno cubano, ahora cobro 765
pesos cubanos. Mi misión ha sido mostrar la guerra sucia mediante el
dinero que el Gobierno de Estados Unidos utiliza contra Cuba. Me
considero un comunista, no por accidente geográfico, sino por convicción
profunda. Lo más inesperado es el cariño que me he encontrado de los
cubanos por la calle. Gente que no me conocía me quiere dar un abrazo,
mi familia nunca imaginó que yo me dedicaba a eso, nunca supieron de la
existencia de Pablo, ni de la existencia de Daniel, de alguna manera
también les engañé, los regalos creyeron que procedían de mi familia en
Estados Unidos. Ahora lo comprenden todo".
Mayoría de franceses decepcionados con el gobierno, según encuesta
París, 3 mar (PL) Más de dos tercios de franceses están decepcionados
con el gobierno del presidente François Hollande y una buena parte de
ellos piensa que muchas de sus promesas serán incumplidas, según una
encuesta publicada hoy.
De acuerdo con el sondeo, realizado por la firma de estudios de opinión
y mercadeo BVA, 68 por ciento de los entrevistados dijeron estar
desencantados con la actual administración y 54 por ciento opinaron que
el mandatario no va suficientemente lejos en materia de reformas.
En particular, la mayoría de los interrogados desconfía de que Hollande pueda cumplir el compromiso de reducir el déficit al tres por ciento del Producto Interno Bruto y disminuir la curva de desempleo este año.
La encuesta fue realizada por internet entre el 28 de febrero y el 1 de marzo a mil 13 personas de 18 años o más, según el método de cuotas y con un margen de error de 2,5 por ciento.
El gobierno, que apenas lleva 10 meses en el poder, admitió que debido a la crisis en la eurozona será difícil reducir el desequilibrio financiero a la cifra prevista para 2013.
Respecto al desempleo, a pesar de los programas aprobados para incentivar la creación de puestos de trabajo para jóvenes, el paro crece desde hace 21 meses consecutivos y afecta a cerca de tres millones 200 mil personas.
En particular, la mayoría de los interrogados desconfía de que Hollande pueda cumplir el compromiso de reducir el déficit al tres por ciento del Producto Interno Bruto y disminuir la curva de desempleo este año.
La encuesta fue realizada por internet entre el 28 de febrero y el 1 de marzo a mil 13 personas de 18 años o más, según el método de cuotas y con un margen de error de 2,5 por ciento.
El gobierno, que apenas lleva 10 meses en el poder, admitió que debido a la crisis en la eurozona será difícil reducir el desequilibrio financiero a la cifra prevista para 2013.
Respecto al desempleo, a pesar de los programas aprobados para incentivar la creación de puestos de trabajo para jóvenes, el paro crece desde hace 21 meses consecutivos y afecta a cerca de tres millones 200 mil personas.
Ex presidente egipcio irá a nuevo juicio en abril
Portugal grita un multitudinario ‘basta’ a la política de austeridad

Hubo manifestaciones en cerca de treinta ciudades. Los organizadores
aseguraron que en Oporto, por ejemplo, habían participado cerca de
400.000 personas. Y muchas más en Lisboa. Sumadas todas, según los
convocantes, más de 1.550.000 personas. Pero, más allá de los números y
las exageraciones, lo que es cierto es que Portugal ha vuelto a salir a
la calle. Ya lo hizo el pasado 15 de septiembre y lo ha vuelto a hacer,
convocados por la misma asociación civil, creada hace meses,
independiente de los partidos políticos y los sindicatos, el grupo Que se lixe a troika
(Que le den a la troika), formado por 130 integrantes que componen una
radiografía no del todo infiel de la sociedad portuguesa, ya que entre
sus filas se cuentan, entre otros, funcionarios, profesores, parados,
autónomos, cantantes o actores.
Entonces, el 15 de septiembre, la masiva respuesta de los portugueses consiguió que el Gobierno del conservador Pedro Passos Coelho reculara y se olvidara de una proyectada rebaja general de sueldos. Después, pasado el calentón popular, aprobó una brutal subida de impuestos
alegando que no había otro remedio si se quería conseguir el objetivo
del déficit y cumplir con los compromisos. Ahora, los portugueses han
vuelto a decir basta y la pelota vuelve al tejado del Gobierno. La
manifestación fue una marea inmensa compuesta de jubilados que se quejan
del recorte de sus pensiones, de empleados de la sanidad pública que
protestan por su desmantelamiento, estudiantes que abominan de tener que
emigrar por falta de oportunidades y de gente que se siente estafada,
harta y que vive mucho peor que hace casi dos años, cuando el país fue
rescatado por la troika (BCE, FMI, UE).
Ni la fecha ni el lugar de la manifestación ha sido casual. Hace casi
una semana que, precisamente, los representantes de la troika se
encuentran en Lisboa, y su cuartel general es el Ministerio de Finanzas
portugués, situado a un paso del Terreiro do Paço. Desde que llegaron, como han hecho en las seis ocasiones anteriores, han inspeccionado cuentas públicas,
se han entrevistado con quienes las manejan (y con los líderes de la
oposición y los sindicatos). Pronto se encontrarán listos para dar las
directrices necesarias para que el macropréstamo pedido por Portugal en
2011 a fin de escapar de la bancarrota siga afluyendo según los plazos
previstos.
Tampoco esta es una visita normal de la troika. Desde el principio,
ha estado envuelta en expectación y polémica. Los medios portugueses
deslizan la idea de que el Gobierno portugués trata ya de cambiar
levemente de rumbo y abandonar algo la austeridad a machamartillo que,
paulatinamente, hunde al país en una espiral recesiva (la economía se
contraerá este año cerca de un 2%, casi el doble de lo previsto por el
Gobierno en septiembre, y el paro ya ha superado el 17%).
De hecho, el lunes, el Gobierno portugués solicitará en el Eurogrupo
un año más para cumplir el déficit acordado y más tiempo también para
pagar los intereses de la deuda. Es decir: Portugal suplica aire, algo
que hasta ahora su primer ministro, el conservador Pedro Passos Coelho,
se había negado a admitir, convencido de que la única vía era dar
vueltas de tuerca cada vez más apretadas a la economía y a la población
portuguesas. Por lo pronto, esta misma población portuguesa, harta, ha
salido hoy a la calle en masa para, firme y pacíficamente, frente al
cuartel general de la troika, gritar “basta” en forma de canción con
memoria.
Abril está al llegar
Una mujer portaba un cartel original elaborado por ella misma en la manifestación de hoy: “El 25 de abril que hizo mi padre lo voy a tener que volver a hacer yo”. La mujer se llama Isabel Mora, tiene 46 años y perdió a su padre hace cinco meses. “Él luchó mucho por la libertad de Portugal, y salió a la calle el 25 de abril de 1974, cuando la Revolución de los Claveles. Por eso siento que tenía que escribir esto, porque él peleó por unos derechos que me están recortando y que yo tengo que legar a mi hija, que tiene 16 años y que por cierto es esta de aquí”. La hija portaba otro cartel casero que decía simplemente: “Estoy triste por mi país”. Al lado, una amiga portaba otro que rezaba: “Abril está al llegar”. La identificación de esta ola de protestas con la revolución que trajo la democracia a Portugal es enorme. De hecho, muchos de los organizadores de la manifestación, integrantes del grupo civil Que se lixe a troika participaron hace dos semanas en el coro que cantó Grândola Vila Morena en el Parlamento, interrumpiendo al primer ministro, que hablaba en ese momento de recetas económicas para salir de la crisis. Pero no todo ha sido tan indignadamente poético en la marcha de hoy. Un hombre mayor portaba un cartel con un tono cabreado bien distinto: “En esta pancarta no hay espacio para poner a tanto hijo de puta”.El ‘virus’ de Beppe Grillo amenaza con contagiar Europa
“¿Diputado Di Battista?”. “Qué diputado ni diputado. Soy Alessandro.
Llámame ciudadano Alessandro. Como durante la Revolución francesa.
Nosotros somos el pueblo y lo que estamos haciendo aquí es la
revolución”. La revolución italiana echa a andar de la mano de 54
senadores y 108 diputados, representantes de una formación que no quiere ser partido:
sin sede, sin secretario ni cúpula, sin portavoces ni congresos, el
Movimiento 5 Estrellas cosechó el 25,5% de los votos. Un ejército de
perfectos desconocidos que en sus filas ha alistado a investigadores
desempleados, teleoperadoras, geólogos, abogados, recién licenciados,
biólogos con trabajos precarios, enfermeras, profesores de instituto y
maestros. Algo que en la mente del inspirador del movimiento, Beppe Grillo,
no representa a la sociedad civil, sino que es la sociedad civil. Sin
intermediarios, directamente servida en los escaños del Parlamento.
Alessandro di Battista es uno de sus rostros: 34 años, máster en
Derechos Humanos, hijo de ama de casa y empresario. Fue cooperante en
América Latina y publicó una investigación sobre los sicarios del
narcotráfico. “Tengo dos años más que la media de nuestros
parlamentarios; el 88% somos licenciados, muchos han vivido en el
extranjero y 4 de cada 10 son mujeres. No tenemos nada que ver con los
políticos de profesión, con los ladrones”. Ambos conceptos son sinónimos
para él. “Para mí la política es un servicio. Me siento como si me
hubieran hecho un contrato de trabajo temporal: cinco años para cambiar
el país. Estamos en guerra: la gente contra la oligarquía. Nuestro virus
se va a difundir por Europa”.
“Grillo encontró la fórmula de rentabilizar el hartazgo contra los
políticos. Su movimiento es un caso extraordinario de éxito: no recuerdo
una fuerza —sin los medios de Berlusconi— que en sus primeras generales
llegara a ser el partido más votado. Es un caso único en Europa que
crea un precedente”, comenta Gianfranco Pasquino, catedrático de
Ciencias Políticas en Bolonia. En varios países europeos la indignación
hacia la clase política tradicional tiene características parecidas.
Giulia Sarti, de 26 años, está haciendo la maleta para mudarse a la
capital. Nació en Rimini, la ciudad de Federico Fellini, y se licenció
en Bolonia en Derecho. En verano trabaja como animadora y en invierno
alternaba estudios y pasión política: el movimiento contra la energía
nuclear o contra la privatización del agua, por ejemplo. Como primer
acto quiere meter mano a la ley sobre la fecundación asistida: “Quiero
un Gobierno desvinculado de las presiones de la Iglesia, laico, que
reconozca los derechos de todos”, dice. Marta Grande, 25 años, elegida
para el Congreso por la región de Lacio, máster en estudios europeos,
señala que su prioridad es “traer de vuelta a casa a todos los jóvenes
que tuvieron que dejar Italia para buscarse un futuro. Quiero un país
del que no haya que huir si careces de enchufes”. Andrea Colletti,
abogado de 31 años, de Los Abruzos, pretende por su parte “subir las
penas para los grandes evasores fiscales”.
Del cielo con cinco estrellas a la tierra con agujeros en las cuentas
y en las calles, el paso no es fácil. Lo sabe uno de los primeros grillini
en medirse con una administración. Federico Pizzarotti, de 39 años,
informático en un banco ahora en excedencia, lleva nueve meses como
alcalde de Parma, acomodada ciudad del norte, pero aún parece incómodo
entre los brocados y los estandartes de su despacho. “El impacto con la
maquinaria municipal cuesta trabajo. Hay decenas de ejemplos. Para
activar un apartado en la web del Ayuntamiento donde los ciudadanos
pudieran darse de alta para mandarnos sugerencias tuvimos que esperar
cuatro meses. Si lo hacía yo, tardaba cuatro días”.
Parma eligió el M5S tras años de corrupción y especulación inmobiliaria.
“¿El secreto? No tener un electorado específico que complacer. Frente a
un problema, no pienso qué respuesta es de izquierdas y cuál de
derechas. Solo busco una justa”, dice Pizzarotti.
Sin embargo, la revolución de Parma no ha arrancado. La política “de
las pequeñas cosas y del sentido común” —así la define el alcalde—
cosecha resultados discontinuos. “Pagan su ingenuidad”, evalúa Andrea
Ansaloni, portavoz de la anterior junta muncipal conservadora. “Rechazan
tener a un director general que coordine el trabajo de los
funcionarios. La anterior administración tenía 80 entre asesores y
directivos, encargados a dedo y superremunerados. Hacer lo opuesto es un
símbolo de cambio, pero es poco operativo: los ocho concejales están
aislados en el Palacio, no consiguen activar los departamentos”. Y
muchas intenciones de sentido común se quedan en el aire.
IU y UPyD reciben la sangría de votos de PP y PSOE

A todo eso se une la desafección ciudadana hacia los políticos por la crisis, que ya ha acabado con partidos tradicionales en Italia, Grecia o Portugal, y que aquí hace que populares y socialistas no logren cerrar sus heridas. En esa situación, IU y UPyD son las dos formaciones que aprovechan la sangría para crecer, según el sondeo de Metroscopia para EL PAÍS y la serie histórica de toda la legislatura. El crecimiento de estos dos partidos, en momentos de alejamiento ciudadano de la política, ha tenido altibajos, pero la perspectiva desde las generales de 2011 muestra que no es fruto de un acontecimiento puntual y concreto, sino que se consolida como tendencia sostenida. En España la desafección no se traduce en el apoyo a opciones extravagantes o populistas, que ni siquiera aparecen, y si en el ascenso de estos dos partidos.
Izquierda Unida llega al 15,4% de los votos, su mejor dato en toda su historia y más del doble del 6,9% que obtuvo en las generales de 2011. UPyD logra el 10% de los votos, con un descenso de tres puntos sobre el sondeo del mes anterior, pero también doblando el dato de las generales, cuando se quedó en el 4,7% de los votos.
Ese descenso del último mes es obviamente imposible de atribuir a hechos concretos, pero el simple análisis de los acontecimientos apunta a la polémica sobre la difusión por el diputado Toni Cantó de datos falsos sobre malos tratos que él mismo rectificó luego.
En todo caso, además del sostenimiento en el tiempo hay otro dato que muestra que su crecimiento se consolida: el de la fidelidad de voto. Según la encuesta, el partido de Cayo Lara tiene un 59% de fidelidad de voto y se le atribuye haber captado un 14% de exvotantes socialistas. Es decir, que IU sí es capaz de canalizar desde la izquierda el descontento social y las movilizaciones en la calle, llegando donde el PSOE quisiera llegar pero no puede por sus cargas previas y por el rechazo que genera. El episodio de los socialistas Juan Fernando López Aguilar y Beatriz Talegón expulsados de una manifestación antidesahucios es la anécdota que describe la categoría de cómo el PSOE quisiera estar a la cabeza de esas manifestaciones, pero los participantes no les dejan estar siquiera dentro de la protesta. Por mucho que los socialistas quieran coger esas banderas, no han cerrado aún la brecha que les separa de sus potenciales votantes. Su estimación de voto está en el 23,1%, ligeramente por debajo de la de hace un mes y aún 5,6 puntos por debajo del resultado de las generales, sin dar muestras de que ya haya tocado lo fondo. Y lo peor para el PSOE es que su líder es más rechazado que el presidente del Gobierno y genera aún más desconfianza que éste. Un 94% dice no fiarse de Alfredo Pérez Rubalcaba, un 87% desaprueba su gestión y hasta un 79% de los votantes del PSOE le cuestionan como líder de la oposición.
La fidelidad de voto del partido de Rosa Díez es la más alta en este momento, con el 62%, y ha atraído a un 8% de exvotantes del PP. Esos datos confirman que UPyD ha roto la tendencia según la cual los populares mantenían a sus votantes movilizados, entre otras cosas porque no competían contra nadie en las urnas, mientras que la izquierda siempre iba dividida. Los del Rosa Díez han logrado meterse como cuña en medio de un bipartidismo que languidece y recoger a votantes descontentos con los dos principales partidos.
El PP está en el 24,3% de los votos, remontando ligeramente. En su caso, el debate sobre el estado de la nación en el que Mariano Rajoy ganó, según el CIS, le ha servido para mitigar los efectos negativos del caso Bárcenas y la embrollada gestión que hacen el Gobierno y el PP de ese escándalo.
Ni sus votantes creen al PP sobre Bárcenas

Sí se ha sedimentado la versión según la cual el extesorero Luis Bárcenas les tiene cogidos por las cuentas. Según Metroscopia, un 79% de los ciudadanos da por hecho que Bárcenas tiene realmente pruebas que pueden comprometer a la dirección del PP. Lo significativo es que un 65% de sus votantes espera la detonación, porque cree que tiene datos comprometidos. Y lo preocupante es que la información que pueda tener afecta directamente al presidente del Gobierno y a la cúpula del partido mayoritario.
De todos los dirigentes afectados por el caso, la actuación de Rajoy es la más cuestionada; seguido de la de Dolores de Cospedal y, por último, de la de Carlos Floriano. Los tres están situados en lo más alto de la cadena de mando del PP, son las caras que han intentado salir al paso de las sucesivas informaciones y han terminado afectados por el lío y ni sus simpatizantes están satisfechos. Por eso, un 82% da por hecho que el extesorero chantajea al PP con la información lograda en su cargo. Entre los populares este porcentaje es del 81% y es sabido que quien denuncia un chantaje debe empezar por admitir que hay datos o informaciones negativos con los que se puede ser extorsionado.
El reflejo de esa crítica a la gestión del caso por parte del PP está en el desgaste de este partido y en el de los miembros del Gobierno. De hecho, la ministra de Sanidad, Ana Mato, cuestionada porque un informe policial aseguraba que su exmarido recibió pagos de la trama Gürtel, ha pasado a ser la peor valorada de todos los miembros del Ejecutivo. Su balance es negativo incluso entre los propios votantes del PP, aunque mantiene el respaldo de Rajoy y su voluntad de no dimitir.

Un año después de ser condenado, los ciudadanos consideran que la sentencia contra Baltasar Garzón, primer instructor de Gürtel, fue injusta y basada en motivos políticos y no jurídicos. Garzón sigue siendo el único condenado por este caso de corrupción que afecta al PP y, según el 83% de los ciudadanos, aquella sentencia era parte de una maniobra para apartarle del caso e intentar ralentizarlo.
Hans-Werner Sinn: “A España le esperan diez años más de crisis”
No debe ser fácil ser Angela Merkel. La canciller alemana lleva años
dictando la política económica europea y se enfrenta, por el flanco
izquierdo, a un nutrido grupo de brillantes economistas —los Stiglitz,
Krugman, Blanchard y tantos otros— que consideran que las ideas
neoliberales están incrustadas en las infraestructuras básicas de Berlín
y de Europa, y que advierten que la austeridad no va a generar ni el
crecimiento ni la confianza que nos prometían Berlín y Bruselas. Justo
al otro lado, hay un segundo grupo que acusa a Merkel de blandengue.
Sostienen que Berlín debería oponerse frontalmente a las políticas
europeas, desde los rescates a las medidas extraordinarias del BCE,
porque son una especie de placebo: la terapia equivocada que no va a
conseguir más que retrasar el imprescindible y dolorosísimo ajuste que
está por venir. Hans-Werner Sinn, presidente del influyente think tank
alemán IFO, es quizá el máximo exponente de esa facción que reclama a
Merkel que se oponga a casi todo, que sostiene que la oleada de
austeridad no ha hecho más que empezar.
Controvertido, dogmático, con fama de riguroso y con ese aire
peculiar que le dan la barba de Capitán Ahab y un poso ideológico que le
convierte en una especie de Moby Dick de la economía, Sinn es lo más
parecido a una estrella del pop entre los economistas alemanes. Sus
libros —con títulos esperanzadores: ¿Puede salvarse Alemania?— se venden
como rosquillas. Sus charlas llenan auditorios. Sus opiniones tienen
una formidable tracción, hasta en la cancillería, a quien se enfrenta
cuando considera que cede demasiado ante Europa. Agitador y
propagandista de sí mismo, en el arranque de la crisis detonó todas las
alarmas con un vaticinio apocalíptico: “Dentro de unos años, nuestros
hijos se verán obligados a ir al Sur de Europa a recuperar nuestro
dinero”. Ahora, proclama que el Sur tiene que acometer una sensacional
devaluación interna, y que ya no hay excusas: eso o el final del euro.
Llegado desde Múnich, Sinn recibe a este diario en la sede del Centro de
Estudios Políticos Europeos (CEPS) en Bruselas. Pega duro. Pero
curiosamente algunas de sus recetas coinciden con las de sus
antagonistas más zurdos y neokeynesianos. Cosas de esa lasaña de
complejidades en la que se ha convertido la economía europea.
Pregunta. Considera que el Sur apenas ha iniciado la senda de ajustes. ¿De qué han servido entonces tres años de austeridad?
Respuesta. El efecto tango que provocó el euro
durante años requiere ahora de un fuerte reequilibrio. No hay soluciones
fáciles: va a ser doloroso. Hay tres alternativas. Una: devaluación
interna en el Sur. Dos: devaluación interna en el Sur a través de una
expansión en el Norte. Y tres: salida del euro de algunos países. Lo más
probable es una combinación de esas opciones. España, Portugal y Grecia
necesitan una devaluación interna del 30%; Francia, del 20%; Italia, un
recorte de precios del 10%. A la vez Alemania debe encarecerse un 20%.
Es cierto que desde el arranque de la crisis hubo ajustes en la
periferia, pero escasos en general.
P. ¿Qué le espera a España?
R. La ventaja de España es su potencial para
recuperar competitividad. Ha mostrado flexibilidad, y eso hace posible
mejorar vía exportaciones. La desventaja es su deuda externa, de más de
un billón de euros. Pero lo más importante es la competitividad, y ahí
soy medianamente optimista. A la vez, no tengo dudas de que les espera
una década, incluso más, de austeridad hasta llegar a esa devaluación
interna del 30%.
P. ¿Final del túnel para... 2023?
R. Sí, algo así, porque las primeras medidas acaban
de aprobarse. Cuando Alemania entró en crisis, allá por 1995, no empezó a
levantar cabeza hasta 2002, siete años después. España necesita un
lapso de tiempo equivalente hasta que la sociedad y los políticos
entiendan la gravedad de la crisis, hasta generar el entorno que permita
hacer reformas. Eso está llegando. A partir de ahí hay que esperar otra
década más para que los esfuerzos den resultado.
P. ¿Alemania no debería cambiar de política para hacer más suave esa travesía del desierto?
R. Alemania puede expandirse; otros países con
superávit pueden hacer lo mismo. Lo preferible es que el ahorro alemán
no se vaya a otros países, sino que cree una burbuja en casa. Las
fuerzas del mercado van a favorecer ese movimiento, aunque con Alemania
no es sencillo. Ya hay un incipiente boom de la construcción, y los
precios y salarios van hacia arriba junto a la economía. La
competitividad de la exportación va a bajar gradualmente.
P. ¿Así de fácil?
R. Quizá no. Alemania no va a expandirse tan rápido
como lo hizo el Sur cuando nosotros lo necesitábamos: los alemanes
tenemos una relación paranoica con la inflación. Pero hay cosas que
pueden ayudar: una devaluación fiscal en la periferia (reducir las
cotizaciones sociales y subir el IVA) facilitaría las cosas. Además,
debe haber quitas significativas en el Sur: algunos países no pueden
satisfacer sus deudas, y eso es mejor que los rescates.
P. ¿Y mutualizar deuda?
R. Es la receta adecuada para resucitar conflictos. Lo demuestra la historia de EE UU.
P. El FMI, que no es precisamente heterodoxo,
defiende la mutualización. Y mantiene que el exceso de austeridad
europeo es contraproducente.
R. En la zona euro la austeridad es inevitable. Es
un proceso extremadamente difícil, pero no hay alternativa. Algunos
querrían menos ajustes. Lo entiendo. Pero menos austeridad supondría
menos sufrimiento ahora a cambio de más dolor en el futuro y de aumentar
el riesgo de ruptura del euro. No hay que hacerse ilusiones con el
dolor que viene. Será duro. Las devaluaciones internas pueden ser
crueles. Pero si algún país cree que va a ser demasiado, se puede salir
del euro.
P. Es el caso de Grecia, según su tesis. ¿Y España?
R. No creo que España tenga que salir. Grecia sí:
está en una situación tan desesperada, no podrá prosperar en el euro.
Las actuales exigencias europeas sacrifican a una generación a un
desempleo masivo. Portugal está en una situación similar.
P. ¿Qué papel juega el BCE?
R. El BCE ha empleado una lógica convincente a fin
de no permitir el colapso. Pero imprimir dinero infravalorando los
riesgos no es una solución a largo plazo. Se ha aliviado el dolor, pero
con ello solo se posponen los ajustes necesarios. El BCE, la Comisión y
el FMI diagnosticaron mal la crisis, como si fuera un problema puramente
fiscal y financiero, sin caer en la pérdida de competitividad del Sur.
Por eso hemos acudido a apaños en lugar de buscar soluciones reales.
Existen serios riesgos de desestabilización de seguir con esa política
de rescates.
P. En España existe la sensación de que el Gobierno alemán agrava la crisis con declaraciones y decisiones malintencionadas...
R. Depende... La crisis se generó por el excesivo
flujo de capitales de Alemania hacia el Sur; eso sobrecalentó las
economías de la periferia y las hizo dependientes del crédito externo.
Los mercados han entendido ese error; lo están corrigiendo. Pero no te
puedes lavar la cara sin mojarte.
P. ¿Un consejo para Rajoy?
R. Rajoy debe aprobar otra reforma laboral que
flexibilice los salarios a la baja. Eso hizo Schröder en 2003. Eliminó
el salario mínimo y laminó el Estado del Bienestar privando a millones
de personas de sus ayudas sociales: eso causó disturbios y protestas. Le
costó el cargo. Sin embargo, se trataba de la política adecuada. Puede
que con eso Rajoy no consiga gobernar mucho tiempo, pero eso es lo que
España necesita.
P. Aconseja germanizar España: trasladar el modelo alemán a toda Europa.
R. Esa es la única posibilidad.
Cospedal versus Bárcenas

En esta batalla sin cuartel, María Dolores está golpeando al ex
tesorero como es ella. Con fuerza, mando y potencia. A cara descubierta,
sin sofisticaciones. Mientras que él está tejiendo en torno a ella una
finísima tela de araña que la llevó a hacer el mayor ridículo de su trayectoria política
en rueda de prensa al explicar por qué el PP le pagaba a Bárcenas la
Seguridad Social. "Una indemnización en diferido en forma efectivamente
de simulación... simulación o lo que hubiera sido en diferido en partes
de una... lo que antes era una retribución, tenía que tener la retención
a la Seguridad Social". El trabalenguas la perseguirá durante mucho
tiempo.
Seguramente María Dolores confiaba en sus grandes capacidades para
quitarse de encima a todos sus adversarios. Se olvidó de que cuando ella
tomó el mando en Génova, 13, él llevaba allí 18 años y se conocía todas
y cada una de las rendijas del PP.
En teoría, la secretaria general del PP puede presumir de abanderar
la limpieza frente a la suciedad que desprenden las cuentas suizas de
Luis Bárcenas. Es verdad que ella fue la que abanderó el combate contra
el ex tesorero cuando fue implicado en la trama Gürtel. Por eso resulta paradójico que sea precisamente ella la que tenga ahora encima un serio problema de credibilidad.
Echó a Bárcenas, pero le siguió pagando 21.000 euros al mes y le
permitió continuar con un despacho en la sede. Dijo que el PP había
firmado con el ex tesorero un finiquito, pero no lo ha enseñado. Quizá
por eso cuando ella va, Bárcenas está volviendo. Ella presenta una
demanda contra él por los papeles de ls sobresueldos y él le responde
denunciando al PP en magistratura por despido improcedente.
El episodio de la policía personándose en la sede del PP después de
que el ex tesorero denunciara el asalto del despacho en el que
conservaba sus papeles es el último episodio de esta surrealista
batalla.
La credibilidad de María Dolores está ahora en manos de la Magistratura de Trabajo, que tendrá que dictaminar si Bárcenas tenía o no una relación laboral con el PP hasta el mes de enero de este año,
como sostiene el ex tesorero. Si magistratura diera la razón al ex
tesorero del PP, la secretaria general tendrá que inventarse un
trabalenguas creíble para que la enorme espina no le acabe haciendo
sangre de verdad.
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