tanto monta monta tanto olga maria a monago como a Carlos Muñoz eso si solo pilla a los del PP costa de nuestros impuestos, amor incondicional por la buxaca de los corruptos

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domingo, 12 de enero de 2014

La Redota José Gervasio Artigas Completa

El baño del Papa

Red dog (2011)


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Adaptación de la novela Louis De Bernieres basada en un hecho real, narra como un perro kelpie australiano une a una comunidad minera durante los setenta.

Guerra mundial Z (2013)


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Cuando el mundo comienza a ser invadido por una pandemia de muertos vivientes, el experto investigador de las Naciones Unidas Gerry Lane (Brad Pitt) intentará evitar lo que podría ser el fin de la civilización en una carrera contra el tiempo y el destino. La destrucción a la que se ve sometida la raza humana le hace recorrer el mundo entero buscando respuestas sobre cómo parar la horrible epidemia que amenaza a toda la humanidad, intentando salvar las vidas de millones de desconocidos así como la de su propia familia.

Europa Report (2013)


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Sinopsis de la película online Europa Report. En equipo internacional de astronautas es enviado a una misión privada en la cuarta luna de Júpiter.


Pintxo de morcilla de arroz

El hombre de las mil medallas termina la carrera

Llevaba toda la vida corriendo, una vocación de la que vivía y que le había reportado, presumía, más de mil medallas. A sus 95 años, Emiel Pauwels, el atleta más longevo del mundo, solo pensaba en nuevas metas. Y la perspectiva de tener que renunciar a ellas por un cáncer de estómago le quitó las ganas de seguir. Y no pensaba solo en el atletismo. Así que cuando este belga nonagenario supo que la enfermedad le obligaría a cambiar de vida, decidió acabar su carrera más larga. Él, que tantos retos había afrontado desde los 14 años, optó por acogerse a la eutanasia. Murió el pasado martes por una inyección letal tras despedirse por todo lo alto.
La historia de Emiel Pauwels encierra una mezcla de miedo a la enfermedad y valentía ante la muerte que le llevó a tomar un camino inimaginable en casi cualquier otra parte del mundo (Bélgica es uno de los pocos países donde la eutanasia está legalizada). “Para nosotros ha sido una cuestión sencilla que hemos discutido juntos”, explica con admirable serenidad Eddy, su único hijo. Cuando se le pregunta si ha sido duro aceptarlo, asegura haber estado “al cien por cien junto a su padre” en esta elección, que no duda en calificar de valiente.
En conversación telefónica desde Brujas, donde tiene su domicilio, el hijo de Pauwels explica los motivos: “Era el fin de su carrera como atleta, ya no podía correr más y entonces decidió acabar con su vida. Correr era muy importante para él”, concluye.
Pauwels, con sus medallas, delante de su hijo, Eddy; sus sobrinas Ingrid (izquierda) y Josiane, y el marido de esta, Roger; en la reunión familiar del lunes 6, la víspera de su muerte.
Tanto o más que el recurso a la eutanasia, la historia conmueve por la forma que tuvo Pauwels de decir adiós a la vida. En lugar de vivir el proceso de forma lacrimógena, el atleta abrió las puertas de su casa en los últimos días a todo el que quisiera pasar a despedirse y coronó el adiós con una fiesta el pasado lunes, un día antes de la muerte, rodeado de las 20 o 30 personas más queridas, entre ellas su hijo. Brindó con champán y lo consideró “la última travesura” de su trayectoria.
La fiesta se convirtió en una auténtica oda a la vida. “No lloréis por mí”, dijo a sus allegados, con los que quiso fotografiarse para dejar constancia del momento. “Esas lágrimas me ponen triste. Sed felices, como yo. Toda la gente a la que quiero está hoy aquí. Solo por mí. Por eso puedo ser feliz”, recordó a los asistentes. Y concluyó: “Ha sido la mejor fiesta de mi vida”.
Esa manera tan heterodoxa de celebrar la muerte ha sorprendido a los propios belgas, acostumbrados a vivir la eutanasia como un derecho del paciente cuando se enfrenta a una enfermedad terminal. Era el caso de Pauwels, aunque con matices. El cáncer que le habían detectado en noviembre, justo después de haber conseguido un oro en la Copa del Mundo 2013 celebrada en Brasil, amenazaba con postrarlo en una cama hasta su muerte. Los médicos le auguraban una buena recuperación y por eso lo habían animado a operarse. Pero la hipótesis de pasar al menos 20 días en el hospital fue demasiado para él, explica Bert Heyvaert, periodista del diario belga De Standaard, que lo entrevistó poco antes del fallecimiento. “No quería sufrir a los 95 años. Además, ya me estaba sintiendo bastante enfermo y no sabía si podría seguir llevando la misma vida después de la operación. Así que decidí hacer los papeles para la eutanasia”, le confió a este periodista.
En Bélgica es tradición organizar, tras el fallecimiento de un ser querido, lo que se denomina una mesa de café. Los allegados comparten mantel y recuerdan al fallecido mientras beben café acompañado de algo dulce. Con el paso de las horas, las lágrimas iniciales suelen convertirse en sonrisas al recordar los mejores momentos del difunto. Bert toma la analogía de un experto en eutanasia al asegurar que lo que hizo Emiel Pauwels con la fiesta en su domicilio fue “organizar su propia mesa de café en vida”.

Bélgica es uno de los países más avanzados en la regulación de la eutanasia (solo Holanda, Luxemburgo y Suiza la contemplan también en Europa). La ley se aplica desde 2002 para adultos que hayan expresado la voluntad de morir al experimentar un sufrimiento físico o psíquico que no se puede aliviar. Pero hace apenas un mes, el Senado aprobóextender esa posibilidad a los menores, sin límite de edad, aunque en circunstancias muy excepcionales y con consentimiento paterno. La Cámara Baja aún debe ratificar esta reforma para que entre en vigor.La peripecia de Pauwels resulta, en todo caso, poco representativa de la eutanasia tipo en Bélgica. De las más de 1.000 que se realizan anualmente en el país (el 1% del total de fallecimientos, con un importante incremento en los últimos años), una mínima parte se ajusta al patrón de Pauwels: ancianos que consideran haber vivido lo suficiente y prefieren marcharse antes de enfrentarse a una enfermedad sobrevenida. “Tres cuartas partes de los enfermos que piden someterse a la eutanasia sufren enfermedades muy graves, en fase terminal. Hay muy pocos casos que coincidan con el perfil de Pauwels, nonagenario con un cáncer provocado por su edad”, argumenta Marc van Hoey, presidente de la asociación Right to Die (Derecho a Morir) en Bélgica. Este médico, con más de 20 años de experiencia a sus espaldas, insiste en que el proceso es muy estricto y que los profesionales se aseguran de que todas las eutanasias practicadas sean legales.

Lejos de dejarlo ahí, el debate continúa. El Senado se planteó, aunque de momento ha renunciado a regularlo, ampliar la eutanasia para casos de demencia senil. Van Hoey lamenta que no se haya logrado y cree que esa negativa a hacerlo “creará una brecha entre lo que quiere la población y lo que los políticos creen que quiere”.
Antes de llegar a un estado terminal, Emiel Pauwels eligió morir como había vivido: rezumando energía. La misma que exhibía en la carrera que disputó el pasado marzo en San Sebastián, cuando resultó ganador en 60 metros lisos. Y con un sentido del humor del que hacía gala al aludir, casi hasta el último momento, al interés que despertaba en las mujeres por sus proezas deportivas.

El aborto debilita al PP y daría la victoria al PSOE en las elecciones generales

El intento de Mariano Rajoy para frenar el desgaste electoral del PP, subido a los incipientes indicios de recuperación económica, ha chocado con su proyecto de ley del aborto. La reforma legal impulsada por el presidente del Gobierno y su ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha provocado un vuelco en la expectativa electoral, según el sondeo de Metroscopia para EL PAÍS.
La encuesta muestra que el PSOE estaría en disposición de ganar unas elecciones generales con una ventaja de 1,5 puntos sobre el PP. Sería la segunda vez que los socialistas están por delante de los populares en esta legislatura, según la serie histórica de sondeos, aunque ahora de forma ligeramente más amplia. La otra ocasión fue en septiembre de 2013, pero entonces era por solo cuatro décimas.
El PP tendría el 32% de los votos y el PSOE el 33,5%, siempre con las salvedades de que el margen de error del sondeo deja el resultado en un empate técnico entre los dos grandes partidos y de que al no haber elecciones convocadas no puede medirse el grado de movilización de última hora. Falta también comprobar si ese vuelco es fruto de un acontecimiento concreto y coyuntural o si se consolida en sondeos sucesivos como tendencia.
De hecho, la mínima ventaja de septiembre de 2013 no se consolidó luego y la baja fidelidad de voto del PP (un 41% frente al 44% del PSOE) es consecuencia de que uno de cada cinco electores de los que votaron a los populares ahora dice que se abstendría. Esos potenciales votantes podrían movilizarse a última hora.
Gallardón se desploma y es el peor valorado entre votantes populares
Con respecto a las elecciones generales de noviembre de 2011, el PP perdería 12,6 puntos y el PSOE recuperaría 4,8. Los populares habrían perdido casi dos puntos en el último mes, los mismos que recuperan los socialistas. Es decir, que la suma entre ambos, lo que se etiqueta habitualmente como el bipartidismo se mantiene bajo mínimos, mientras que IU y UPyD consolidan su tendencia al alza como beneficiarios de ese supuesto nuevo panorama político. Los deCayo Lara llegan a la cifra récord del 12,5%, y los de Rosa Díez al 7,3%, tras un llamativo repunte coyuntural en septiembre y octubre.
De los resultados del sondeo se deduce que en términos estratégicos y electorales la decisión de Rajoy de acometer la reforma del aborto tiene para el PP más contraindicaciones que beneficios. La pretendida explicación de que le sirve para congraciarse con sectores más conservadores no tiene traslación práctica en expectativa de voto.
Probablemente porque esos sectores no tienen más opciones que el PP y, en todo caso, van a votar a este partido en el último momento, pase lo que pase. También porque el problema de los populares está más bien en el voto de centro que pueda disputar con otras opciones como, por ejemplo, UPyD que resta votos a los dos grandes partidos.
Todo el Gobierno suspende y caen los ministros con polémicas públicas
Y, sobre todo, porque la polémica brinda al PSOE una plataforma perfecta para la recuperación. Por un lado porque le da una bandera a la que engancharse, como fue en su momento y salvando las distancias la guerra de Irak; por otro, porque moviliza al electorado de izquierda frente al PP que recorta derechos y libertades y, especialmente, porque rompe el discurso del “todos son iguales” que tanto y con tan poco éxito hasta ahora ha combatido Alfredo Pérez Rubalcaba esta legislatura. Los socialistas han cogido al vuelo estos días el argumento contraponiéndose con los recortes de derechos del PP e identificando a Rajoy con la ultraderecha.
Hay otro efecto negativo para el Gobierno que es el de contraprogramación de su propio mensaje, porque eclipsa las noticias sobre la supuesta recuperación económica sobre la que había basado Rajoy su estrategia para 2014. Los primeros dos años fueron los de los sacrificios con incumplimientos de programa y ahora tocaba recoger los frutos de la mejora de los datos, a la espera de la reforma fiscal, que en 2015 empezarían a percibir los españoles.
Quizás por eso, el sondeo de Metroscopia muestra que los españoles no perciben la recuperación que con tanto entusiasmo publicita el Gobierno. El 89% sigue calificando negativamente la situación económica; el 68% dice que seguirá igual o empeorará y el 65% no ve mejora al paro. Apenas mitiga esos datos que disminuya en cuatro puntos el porcentaje de los que ven mala la situación económica o que aumente en ocho puntos el de los que creen que mejorará en los próximos meses. Pero la valoración sobre el Gobierno y su gestión no mejora.
Un dato que permite sostener que el vuelco es consecuencia directa del proyecto de ley del aborto es el del desplome de la valoración de Alberto Ruiz-Gallardón, hasta el punto de que pasa a ser el ministro peor valorado entre los votantes populares, quitándole el título al responsable de Educación y Cultura, José Ignacio Wert. El proyecto de ley del aborto ni siquiera le sirve a Gallardón para congraciarse con los votantes del PP.
El ministro de Justicia es la cara de la reforma de la ley del aborto, aunque no hay ninguna duda de que un proyecto de este calado procede de la decisión del presidente del Gobierno, en su oportunidad y en su contenido. Rajoy con su estrategia premeditada logra que se hable de la ley Gallardón, la ley Wert o la ley Fernández, aunque todas tengan su decisión e impulso. Conscientemente, aplica una estrategia contraria a la de su antecesor en el cargo, por la que antes se hablaba de las leyes de Rodríguez Zapatero y ahora de las de los distintos ministros. El modelo burladero de Rajoy, frente al modelo pararrayos de Zapatero.
Junto con Gallardón, caen otros dos ministros con polémicas públicas recientes: el de Industria, José Manuel Soria, y el de Interior, Jorge Fernández. El primero ha sido la cara de la polémica sobre las tarifas eléctricas y el segundo, entre otros asuntos, ha promovido leyes como la de Seguridad Ciudadana.
El caso de Fernández es curioso porque es criticado por los más conservadores, por su gestión frente a ETA, y por la izquierda por sus leyes de orden público. El resultado es que arruina la tradicional sobrevaloración popular de los titulares de Interior.
El balance del conjunto del Gobierno sigue siendo negativo porque la nota de todos sigue cayendo, sin que se atisbe más cambio que el mínimo que deba hacer para la candidatura de las elecciones europeas de mayo.