tanto monta monta tanto olga maria a monago como a Carlos Muñoz eso si solo pilla a los del PP costa de nuestros impuestos, amor incondicional por la buxaca de los corruptos

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lunes, 10 de junio de 2013

10 hoteles españoles para el verano

Refrescantes, chisporroteantes, paradisíacos y no siempre al alcance de todos. Son aquellos lugares adonde nos iríamos a pasar unos días sin pensarlo, aunque luego haya que mirarles la etiqueta por detrás a ver qué cuestan. Paraderos frente al mar, con buena temperatura, mejor cama, atenciones personales y ventanas abiertas al horizonte. A veces, desde piscinas sin límites. Y todos se pueden reservar por Internet sin importar el destino o el paquete turístico en el que se incluyen. Constituyen la alegría del PIB español, los hoteles que gustan al turismo internacional, el sueño de nuestras próximas vacaciones de verano.

01 Jumeirah Port Soller

SÓLLER (MALLORCA)

Terraza y piscina del hotel Jumeirah en Sóller (Mallorca).
Es la novedad de la temporada. Y, por si algunos no lo saben, es la primera inversión en Europa de un grupo hotelero que se ha hecho célebre por su ascendente en Dubai, donde explota el hotel vela, Burj Al Arab. En Mallorca no ha querido ser tan estridente, pues su emplazamiento sobre el puerto de Soller ya le regala unas vistas que ya quisieran para sí en el golfo Pérsico. Ni que hablar de otros lujos en sus habitaciones... Desde el Lounge Bar se asiste a unos crepúsculos impagables. Es, probablemente, el hotel más caro de España.
  • Dirección: Bélgica, s/n. Port de Sóller, Mallorca.
  • Teléfono: 971 63 78 88.
  • Internet: www.jumeirah.com
  • Precio: Desde 234 euros la habitación doble (794 euros en agosto).

02 Barceló Asia Gardens

BENIDORM (ALICANTE)

Hotel Barceló Asia Gardens, en Benidorm (Alicante).
Ni en Bangkok, Muscat o Manila, aunque lo pudiera parecer desde sus jardines impregnados de orientalismo vegetal o desde su spa especializado en masajes balineses. Un muro de piedra esculpe rostros totémicos frente a la piscina de horizonte infinito. A su alrededor, tumbonas y templetes de paja. Las habitaciones respiran a maderas de Java y estampados tailandeses, así como en los cuartos de baño los kimonos japoneses sustituyen a los albornoces mediterráneos. Por supuesto, la cocina es de fusión asiática.
  • Dirección: Glorieta del Fuego, s/n. Terra Mítica, Benidorm, Alicante.
  • Teléfono: 966 81 84 00.
  • Internet: www.asiagardens.es
  • Precio: desde 270 euros la habitación doble.

03 El Far

LLAFRANC (GIRONA)

Terraza del hotel El Far, en Llafranc (Girona).
¿Un faro para el chapuzón? Sí, el Far de Sant Sebastiá, en plena Costa Brava. Gestionado por los mismos propietarios del cercano y legendario Mas de Torrent, aunque sin los lujos y precios de éste. En el patio interior, una espectacular doble escalera de piedra distribuye los espacios y permite el acceso a la suite principal, colgada sobre el acantilado de Llafranc. Las demás habitaciones, decoradas en tonos marineros, tampoco se quedan cortas en vistas sobre el Mediterráneo o las estribaciones del Pirineo catalán. ¿Acaso nunca hemos soñado con la vida solitaria de los fareros?
  • Dirección: Muntanya de Sant Sebastiá. Llafranc, Girona.
  • Teléfono: 972 30 16 39.
  • Internet: www.elfar.net
  • Precio: desde 200 euros la habitación doble

04 Magnolia

SALOU (TARRAGONA)

Piscina del hotel Magnolia, en Salou (Tarragona).
De prestaciones distintas a los típicos hoteles de playa, su minimalismo decorativo enraiza más con parejas que con familias. No es un hotel veraniego, propiamente dicho. Su fachada blanca en esquinazo con balcones voladizos esconde una piscina sutil, de madera, en medio de una soleada terraza, preludio del spa con gimnasio y solárium. Todo este conjunto permanece abierto las 24 horas del día. Pertenece al mismo grupo empresarial que gestiona el complejo oleoturístico del Mas La Boella, una marca de aceite presente en el bufé del comedor y en el snack de la piscina.
  • Dirección: Madrid, 8. Salou, Tarragona.
  • Teléfono: 977 35 17 17.
  • Internet: www.magnoliahotelsalou.com
  • Precio: desde 66,46 euros la habitación doble

05 Termas Marinas El Palasiet

BENICÀSSIM (CASTELLÓN)

Hotel El Palasiet, en Benicàssim (Castellón).
Qué visión tuvo hace casi medio siglo el doctor Joaquín Farnós al elegir Benicàssim para instalar el primer centro de talasoterapia que hubo en España. Ahora el relevo lo han tomado sus hijos Pablo y Ximo, empeñados en seguir librando a los vacacionistas de sus achaques gracias a las propiedades del agua de mar. Las instalaciones asoman entre los pinos y se proyectan en altura hacia la playa de Voramar con el eje central de una piscina de horizonte infinito. En ellas se ofrecen elixires relajantes de oligoelementos y sales minerales, hidromasajes de algas, baños de barro, envolturas de lodo, duchas cervicales y presoterapia. Un must salutífero para este verano.
  • Dirección: Palasiet, s/n. Benicàssim, Castellón.
  • Teléfono: 964 30 02 50.
  • Internet: www.palasiet.com
  • Precio: desde 67 euros la habitación doble, desayuno incluido.

06 Hotel de la Playa

POBLA DE FARNALS (VALENCIA)

Habitación del Hotel de la Playa, en la playa de Pobla de Farnals (Valencia).
Margarita Sánchez Casares lo es todo aquí. Propietaria, diseñadora, recepcionista, camarera y hasta conserje de su hotelito en la playa de Farnals, pura luz del Mediterráneo valenciano. Luz blanca, restallante, sin atisbo de color. Como le gusta a ella. Formas puras, minimalistas. Abres las terrazas acristaladas y respiras pura brisa. Casi salpica. Habrá quien no logre conciliar el sueño de noche por el oleaje, pero nadie puede decir que este hotel no está en el mar. Escucha al mar. Vive del mar. Antes de irse a la cama, una excursión por el bar terraza sirve para entablar una animada conversación con Margarita, está linda la mar.
  • Dirección: Paseo de Colón, 1. Playa Pobla de Farnals, Valencia.
  • Teléfono: 961 46 84 64.
  • Internet: www.hoteldelaplaya.com
  • Precio: desde 125 euros la habitación doble.

07 Illa d’Or

POLLENÇA (MALLORCA)

Habitación del hotel Illa d'Or, en Port de Pollença (Mallorca).
Desde tierra, franqueado el arco oriental de la entrada, cuesta imaginarse un hotel tan metido en el mar como éste. Desde el agua, imposible saber si el hotel flota o se abalanza hacia el mar. No hay playa. Hay hotel. Y todo el hotel es la playa. Heredero de aquellos establecimientos únicos que se hicieron un hueco en las despreciadas playas de la belle époque, el Illa d’Or mantiene todavía el encanto que lo viera nacer en 1929. Barandas retorcidas, habitaciones escalonadas, mobiliario con sabor añejo... El hotel de irás y no dejarás de regresar.
  • Dirección: Paseo de Colón, 265. Port de Pollença, Mallorca.
  • Teléfono: 971 86 51 00.
  • Internet: www.hotelillador.com
  • Precio: desde 102 euros la habitación doble.

08 Doña Pakyta

CABO DE GATA (ALMERÍA)

Terraza del hotel Doña Pakyta, en San José, en el Cabo de Gata (Almería).
Del antiguo hotel San José apenas quedan su emplazamiento y la apariencia de caserío vasco que siempre confundió a los visitantes del Cabo de Gata. Entejado a dos aguas, viguería oscura a través de la fachada y contraventanas como en los altos valles norteños. Dentro es ya otra cosa. Los espacios luminosos informan de que estamos nadando en el Mediterráneo. O volando sobre cantiles que cierran por un lado el parque nacional almeriense. Dormitorios aparte, el mar se disfruta desde una pequeña sala con sillones alegres que tutean a los del comedor. San José aparece en su esplendor a través de la imponente cristalera del salón principal, una postal difícil de olvidar.
  • Dirección: Correo, 51. San José, Almería.
  • Teléfono: 950 61 11 75 – 664 208 250
  • Internet: www.hotelpakyta.es
  • Precio: desde 84,60 euros la habitación doble.

09 Mar da Ardora

FISTERRA (A CORUÑA)

Habitación del hotel Mar da Ardora, con vistas a la Playa de Mar de Fora, en Fisterra (A Coruña).
Apenas un año tiene este emprendimiento que mira de cara a la Costa da Morte. Sin miedo, porque el precio de asistir a las puestas de sol únicas del finisterre europeo es soportar los temporales que castigan duro del oeste. Y, encima, con amplias cristaleras casi pegadas a las camas, para que la experiencia sea aún más aterradora o subyugante. No, este hotel con nombre de mar no es para espíritus amilanados. Ni para nostálgicos del pasado. Su arquitectura cúbica denota interés en lo esencial: unas vacaciones sin descanso de mar. Ideal para peregrinos confesos del Camino de Santiago.
  • Dirección: Potiña, 15. Playa de Mar de Fora. Fisterra, A Coruña.
  • Teléfono: 667 64 13 04.
  • Internet: www.hotelmardaardora.com
  • Precio: desde 70 euros la habitación doble

10 Ses Sucreres

FERRERIES (MENORCA)

Recepción del hotel Ses Sucreres, en Ferreries (Menorca).
No todo iba a ser mar en estas vacaciones de verano. Aunque sea una isla, Menorca ha mantenido durante siglos un ánimo introspectivo que ha convertido su interior en un anhelo vacacional de verano para los más tranquilos. Gente de andares pausados como Ignasi y Stéphanie, los propietarios de esta casa edificada en 1844 cuya rehabilitación les llevó a manosear sus materiales primigenios: lana de celulosa, pintura al agua y cal, madera en las ventanas, piedra de marès. Desde la azotea casi se tocan los tejados de Ferreries.
  • Dirección: Sant Joan, 15. Ferreries, Menorca.
  • Teléfono: 971 37 41 92.
  • Internet: www.hotelsessucreres.com
  • Precio: desde 125 euros la habitación doble.

El Parlamento Europeo pide a España la dación en pago

Los golpes a la política hipotecaria del Gobierno español procedentes del Parlamento Europeo y de otras instituciones parecen no tener fin. La semana pasada fue la concesión del premio Ciudadano Europeo 2013 a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). El tirón de orejas viene ahora de un informe sobre vivienda social que el pleno de la Cámara tiene previsto aprobar mañana. El documento, que ya obtuvo el sí de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales de la Eurocámara en abril, incluye una serie de recomendaciones, entre las que se incluye la petición de que la normativa europea “incluya procesos de renegociación de la deuda o la dación en pago [que la entrega del bien hipotecado baste para saldar la deuda] para los deudores o familias en situación de quiebra”.
Este documento no tiene implicaciones legales, pero sí una fuerte carga política en países como España, en los que en los últimos años decenas de miles de familias han perdido su casa por impago. Muchos de estos desahuciados siguen adeudando parte de la cantidad pedida al banco. Y, pensando en este colectivo, el informe pide a los Estados miembros “que impidan que las familias desahuciadas sigan teniendo que devolver sus créditos hipotecarios”.
El galardón de la Eurocámara a la PAH ya despertó la furia del PP —“Hoy ha sido Ada Colau, mañana pueden premiar a Arnaldo Otegi”, llegó a decir el eurodiputado Carlos Iturgaiz—, que exige que se revoque el premio a una organización que reclama la dación en pago con carácter retroactivo para los deudores que se hayan quedado sin su residencia habitual.
El pleno de la Eurocámara votará mañana el documento, redactado por la diputada ecologista francesa Karima Delli. El apartado más polémico, añadido a propuesta del socialista español Alejandro Cercas, pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros que “aborden la solución del drama social que plantea la pérdida de la vivienda para los más afectados por la crisis y el desempleo”. El texto recuerda también que los desahucios “se producen en un contexto de grandes ayudas públicas destinadas al saneamiento del sistema financiero europeo”.
Esta iniciativa del Parlamento llega varias semanas después de que el Banco Central Europeo pidiera al Gobierno español “un conjunto de medidas más amplio que aborde las causas subyacentes de las dificultades relacionadas con las hipotecas y que trate de evitar, en la medida de lo posible, las ejecuciones hipotecarias”.
Pero el mayor revés a la ley hipotecaria llegó el pasado mes de marzo, cuando el Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que la normativa española violaba la directiva europea de protección a los consumidores, de obligado cumplimiento por todos los Estados miembros. Con este paso se abrió la puerta a que cualquier juez español pueda paralizar de forma cautelar un desahucio para ver si hay cláusulas abusivas.
El Parlamento Europeo dará el visto bueno a este informe después de ponerse de acuerdo con el resto de las instituciones europeas para sacar adelante una directiva sobre créditos hipotecarios que garantiza condiciones más favorables para los prestatarios en casos de pago anticipado y de ejecución hipotecaria. Esta nueva norma, que los Estados deberán trasladar a sus legislaciones nacionales, contempla la dación en pago siempre que deudor y acreedor estén de acuerdo. Pero este aspecto tendrá un escaso impacto en España, donde la legislación ya contempla esa posibilidad, siempre en caso de acuerdo previo.
Organizaciones como la PAH piden que la dación en pago se aplique con efectos retroactivos, algo a lo que se opone el Gobierno por los perjuicios que ocasionaría a la banca. La nueva directiva europea no se pronuncia sobre esa posibilidad en concreto.
Expertos como José García Montalvo también tienen sus reservas con la dación en pago retroactiva y generalizada. Este catedrático de Economía de la Pompeu Fabra considera que, de aprobarse, cualquier comprador que viera que su piso ha perdido valor podría devolverlo al banco; se generarían así unas pérdidas en el sistema financiero que en última instancia deberían ser compensadas con dinero público. “Sería más justo una ley de segunda oportunidad, en la que el juez viera caso por caso cuándo hay que hacer reestructuraciones de la deuda”, concluye García Montalvo.

Un matrimonio de Granada fue arrestado tras confundir la policía una medicación con droga traída de Uruguay

Gabriela González, de 45 años, tiembla aún hoy cuando se le acerca un uniforme. Se dio cuenta de esa secuela cuando un policía irrumpió en su taller mecánico, Autosport, de la pedanía de Torrenueva (Motril, Granada) para averiguar de dónde procedía el sonido de una alarma. Al verle entrar, se descompuso y corrió al servicio. La imagen del agente le hizo rememorar aquella mañana en que su marido la acompañó a una estafeta de correos para recoger un paquete que su hermano Luis le había enviado desde Uruguay, su país natal. La tarde anterior, alguien colocó en su buzón una notificación para que fuese a recoger un envío postal. Llevaba una semana esperándolo. Ella y su marido, Fernando Amador, de 49 años, madrugaron para estar los primeros en la estafeta de Motril, a cinco kilómetros de Torrenueva. Fernando había quedado a las nueve de la mañana con clientes para entregarles sus coches ya reparados. Alto y bonachón, se quedó fuera esperándola: dejó el coche mal aparcado. Era el 23 de julio de 2010.
"Déjeme su documento de identidad", pidió el jefe de la oficina a Gabriela. La miró a ella, luego el DNI y entró en un despacho. Regresó enseguida e hizo un gesto a los dos policías de paisano situados sigilosamente detrás de ella. La esposaron: "Queda detenida por tráfico de drogas y contrabando...", la informó uno. La sacaron a la calle, donde había dos coches policiales camuflados que acechaban a su marido. Los agentes tuvieron que emplearse a fondo para ponerle a él los grilletes.
Gabriela lleva 14 años en España. Tiene la nacionalidad y está casada con Fernando, un granadino que en 2004 abandonó Barcelona para regresar a su tierra, donde reformó una acogedora casa-cueva que se abre a la bahía de Motril. El matrimonio regenta el único taller mecánico de Torrenueva. Diez días llevaba la policía de Vigilancia Aduanera de Motril tras sus pasos. Y pensaron que el paquete de la estafeta era la prueba definitiva, corroborada por el narcotest, contra la pareja, que acabó en los calabozos.
Los agentes la llevaron primero a su casa para un registro. De la misma sustancia hallada en el paquete, ella guardaba un poco en un frasco. De nada sirvieron sus explicaciones de que aquel polvo blanco era su tratamiento homeopático contra su mielitis idiopática, que dificultaba su caminar. Delante de ella, un policía asió una tira blanca del narcotest, la untó con los restos de la sustancia que Gabriela conservaba en casa y le esparció un espray que extrajo de un maletín. "Si se pone de color rojo, es cocaína; si se pone azul, heroína", avisó el agente a la pareja. El blanco de la tira empezó a adquirir pronto un tono azulado que terminó consolidándose: "Es heroína", se ufanaron los agentes, ante la atónita mirada del matrimonio.
Fernando no sabía qué decir. Mientras miraba la tira, cavilaba si alguien habría metido droga en el paquete durante el viaje desde Uruguay a Barajas, y de ahí a la Aduana de Motril. Y espetó:
—¿Pero cómo va a ser eso heroína, si mi mujer se toma una cucharada disuelta en agua todas las mañanas?
—¿Una cucharada? Eso es imposible —repuso un policía.
—Pues es así, y tras tomarla va al gimnasio una hora entera a hacer ejercicio, elevó la voz Fernando. Traigan a un forense que le analice la sangre y verán que ella no se droga —exigió.
Ni caso. La pareja se miraba sin saber cómo salir de ese calvario. Los clientes se habían quedado esperando para recoger sus coches. También pensaron en los vecinos (apenas 2.500 y todos se conocen).
—¿Sabe usted que esa droga vale 15.000 euros en el mercado negro? —dijo el fiscal a Gabriela.
—Pues muy tontos tienen que ser los dueños de la farmacia, porque yo he comprado eso por 1.500 pesos uruguayos (unos 50 euros) —replicó la mujer.
El gran argumento incriminatorio de la juez era que hubiesen traído desde Uruguay una sustancia que, de ser lo que ellos decían, se puede adquirir en España. Así que dedujo que era heroína. Pasadas las seis de la tarde, quedaron en libertad con cargos y sin el pasaporte, y perdieron unos billetes de avión para viajar a Uruguay. "Nos privaron de la libertad. Para mí, aquello era la cárcel", se emociona Gabriela durante su encuentro con EL PAÍS. Casi tres años después, sigue con rabia en sus labios (desde aquello está en tratamiento psicológico).
La prensa aireó poco después la noticia de que se había interceptado en Motril "un paquete con 220 gramos de heroína camuflada en medicamentos homeopáticos". Durante toda esta odisea, si algo dolió especialmente a la pareja fue la actitud de la familia de Fernando, que vive en Cataluña. "Sin hablar con nosotros, se creyeron lo que decían los periódicos. Y nos hicieron un vacío".
En los tres meses que permanecieron en libertad con cargos, Gabriela no cesó de aportar pruebas exculpatorias al juzgado. Una y otra vez iba para exigir que se remitieran de una maldita vez los polvos a un laboratorio de Sanidad de Málaga para su análisis. Lo que debía analizarse eran dos frascos en los que se podía leer GLUCALCH (que contiene carbonato de calcio, gluconato de magnesio, ácido ascórbico y caseinato de calcio). Un facultativo de Uruguay se lo había prescrito. Y le iba bien para atemperar sus lesiones. "Cuando se me agotó el tratamiento, le pedí a mi hermano que me enviase más, con la aprobación del médico. Y eso hizo".
Casi tres meses tardó Vigilancia Aduanera, que culpa de ello al juzgado, en remitir a Málaga la sustancia. Y apenas una semana empleó el laboratorio en certificar que aquel polvo no contenía ninguna droga. "¡Menudo narcotest!", se encrespa Gabriela. Pero no acabaron ahí sus disgustos. Le costó muchos mareos lograr que el juzgado ordenase a la policía la devolución de su tratamiento.
En los pasillos policiales se topó, cuenta Gabriela, con el ideólogo de la operación, Miguel Algárate Heredia, jefe de Vigilancia Aduanera de Motril. No le dijo nada. "Salí de allí con mucha rabia por la ineptitud de este señor que, deseoso de ponerse medallas, atropelló a dos inocentes que jamás han tenido contacto alguno con drogas", dice. Apenas salió por la puerta, con sus frascos, volvió sobre sus pasos y se fue hacia Algárate. Lo miró a los ojos y le dijo: "¿Es que ni siquiera se le ha ocurrido a usted disculparse?". "Eso te pasa por traer medicación de Uruguay", le espetó Algárate.
Ante tan "decepcionante" respuesta, Gabriela se mordió la lengua y se marchó sin mirar atrás, llevándose "una indignación brutal y preguntas sin respuesta". Por ejemplo: "¿Por qué demoró casi tres meses el traslado a Málaga de los frascos para su análisis? Y, dado que nos siguieron durante 10 días, ¿por qué no se aprovechó ese tiempo para remitir una muestra del maldito polvo a Málaga antes de ponernos las esposas?".
Posdata. Aun hoy, en la comisaría de Motril, permanecen en sus ordenadores dos fichas policiales con el perfil y las huellas dactilares de Gabriela y Fernando. Pese a que tienen un auto de archivo judicial, en comisaría siguen toreándolos cuando piden que les "borren de allí y eliminen sus fotos de semipresidiarios". "Es increíble que aún nos tengan con antecedentes policiales", se indigna Gabriela. "Me han marcado para siempre. Esto fue una arrogancia policial". Gabriela denunció los hechos ante el Consejo del Poder Judicial, que culpa de lo sucedido a la policía. El jueves pasado el Consejo desestimó su solicitud de reparación del daño sufrido. Por todo esto, Gabriela tiembla aun hoy cuando se le acerca un uniforme.

Ni perdón ni disculpas

Florencio Aguilera, responsable de Vigilancia Aduanera de Granada, considera un mero error la detención de Gabriela y Fernando al confundir la policía una sustancia homeopática con heroína. Y echa la culpa de la tardanza de tres meses en verificar que aquel polvo blanco no era heroína al Juzgado 3 de Motril. Entiende Aguilera que una detención de horas (más de 10) no es relevante, ya que, según explicó a este periodico, la actuación policial “se ajustó a derecho” y disponía del aval del narcotest “homologado”.
Aguilera defendió al jefe de Vigilancia Aduanera de Motril, Miguel Algárate, quien alertó de la llegada desde Uruguay del paquete con la falsa heroína y pidió al juzgado que autorizase una entrega controlada de la sustancia al matrimonio cuando fuera a retirarla a Correos. Aguilera elogia encendidamente las muchas partidas de droga que ha decomisado Algárate en la costa granadina.
Aguilera da una respuesta estereotipada al matrimonio, que se queja de que nadie le ha pedido disculpas, y le insta a que denuncie si considera que se ha cometido un error. El Juzgado de Motril también rechazó dar una explicación.
A la pregunta de por qué tardó el juzgado tres meses en enviar la sustancia a Málaga para verificar si era heroína; la secretaria judicial responde:
— No tengo por qué hablar con ustedes; además, eso está bajo secreto de sumario [en realidad, el asunto ya estaba archivado].
— El matrimonio tiene derecho a una explicación, ¿no?
En tono amenazante, la secretaria pide el nombre al periodista (que se lo facilita) y se pone a escribir en su ordenador.
— ¿Me está abriendo diligencias?
La secretaria deja de escribir y suelta: “Fuera de aquí”.

Un ex empleado de la CIA desveló los programas de espionaje de EEUU

La 'fuente' del escándalo del ciberespionaje que sacude Estados Unidos ha decidido dar la cara y defender públicamente su decisión. Se llama Edward Snowden, tiene 29 años y ha trabajado durante una década para los servicios de inteligencia norteamericanos. Fue asistente técnico en la CIA y hasta hace tres semanas trabajaba en las dependencias de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) en Hawai.
En una serie de vídeos difundidos por 'The Guardian', Snowden explica así su decisión: "No quiero esconderme porque no creo que haya hecho nada malo (...) No busco la atención del público porque no la historia no va sobre mí. La historia es lo que está haciendo el Gobierno norteamericano (...) No quiero vivir en una sociedad donde se hace este tipo de cosas".
Edward Snowden hizo las maletas el pasado 20 de mayo y se despidió de su novia con una vaga excusa. Pidió baja temporal en su último trabajo –para la contrata del Ministerio de Defensa Booz Allen Hamilton- alegando la necesidad de someterse a un tratamiento contra los ataques de epilepsia.
Antes de marcharse, eso sí, se aseguró de copiar una serie de documentos secretos, incluida una presentación en PowerPoint donde de explicaba con todo detalle la existencia de Prism, un programa de ciberespionaje que permite ingresar directamente en los servidores de los gigantes de internet como Google, Facebook, Microsoft, Skype, Yahoo y Apple.
Desde hace tres semanas está prácticamente encerrado en un hotel de Hong Kong, donde ha pasado la información a Glenn Greenwald, Ewen MacAskill y Laura Poitras, los periodistas de 'The Guardian' que han destapado el escándalo que ha dado la vuelta al mundo. Este mismo domingo, el 'Washington Post' también le identificaba como su fuente.
Snowden es consciente de que su decisión le convierte en uno de los 'soplones' más notables en la historia de Estados Unidos, junto a Daniel Ellsberg (que filtró los papeles del Pentágono) y el soldado Bradley Manning, la 'garganta profunda' de WikiLeaks, actualmente juzgado por alta traición.

Una vida cómoda

Desde que decidió "exiliarse" en Hong Kong, tan sólo ha abandonado la habitación de su hotel en tres ocasiones. Teme que el NSA le esté espiando, y cada vez que usa clave en el ordenador, lo cubre con una tela roja, por temor a la existencia de cámaras secretas en su habitación.
"Sé que me van a hacer sufrir por mis acciones", revela a 'The Guardian'. "Pero me daré por satisfecho con haber revelado, aunque sólo será por un instante, el secretismo de las leyes y los irresistibles poderes ejecutivos que gobiernan el mundo hoy en día".
"No tengo miedo porque es la decisión que he tomado", asegura. "Sé que a los medios les gusta personalizar las historias, y sé que el Gobierno me querrá demonizar (...) Pero lo que quiero realmente es centrar la atención en estos documentos y abrir un debate entre los ciudadanos sobre el mundo en que queremos vivir. Mi única motivación es informar al público de lo que se ha hecho en su nombre".
"Yo llevaba una vida muy cómoda, con un salario anual de 200.000 dólares y una novia con la que comparto una casa y con una familia adorable", añade Snowden. "Estoy dispuesto a sacrificar todo esto porque no puedo vivir con la conciencia tranquila si permito que el Gobierno destruya la privacidad y la libertad en internet, y las libertades básicas de la gente con un sistema masivo de vigilancia construido en secreto".

Resulta que en el burdel había prostitutas

El 28 de diciembre, viernes, el Senado de Estados Unidos encontró un rato libre para aprobar, por 73 votos a favor y 23 en contra, la ley que permite el espionaje indiscriminado de las telecomunicaciones en EEUU y en el mundo. Sólo votaron en contra 21 demócratas y 2 republicanos. En septiembre, la Cámara de Representantes también había aprobado la renovación con el respaldo republicano y el rechazo demócrata.

A nadie le importó lo más mínimo. El 29 de diciembre, la primera página de The New York Times incluía, entre otras noticias, que el Valle de la Muerte californiano acababa de batir el récord del desierto de Libia y ya era oficialmente el lugar más caluroso de la Tierra; las negociaciones para evitar el 'abismo fiscal'; y la caída de la tasa de homicidios en Nueva York. La sección de Opinión estaba dominada por el artículo 'El tabú de la menstruación', y en Internacional destacaba 'China refuerza el control de Internet'.
En pleno puente de fin de año, nadie estaba preocupado por la privacidad en Internet. Así que el 30 de diciembre, domingo, a las 6 y 10 de la tarde, la Casa Blanca informaba de que Barack Obama había ratificado la propuesta del Senado.
Y el 26 de febrero, finalmente, el Tribunal Supremo de EEUU decidía (con 5 votos favorables, todos de republicanos, y 4 en contra, todos de demócratas) que no existe ninguna base legal para cuestionar esa Ley.
Ahora, las revelaciones de que esa norma está siendo aplicada ha causado consternación. Qué ha cambiado con respecto a diciembre es algo que se le escapa al autor de estas líneas.
La cuestión, sin embargo, es si a la opinión pública le importa lo más mínimo esta intrusión de las empresas privadas y, a través de ellas, del Gobierno, en su intimidad. Los usuarios de Internet no han hecho un trueque de privacidad a cambio seguridad; han hecho un trueque de privacidad a cambio de comodidad.
Cada vez que hacemos 'click' en me gusta en Facebook, o en Amazon, le estamos dando datos a esas empresas. Igual que cada vez que dejamos que el ordenador, el teléfono o la tableta recuerden la contraseña de un sitio web en el que entramos. Ya sabemos que los periodistas de Bloomberg acceden a los datos de los usuarios de las pantallas de esa empresa. Y en diciembre, Google sacará un teléfono móvil que predecirá, en función de nuestro comportamiento pasado, lo siguiente que vamos a hacer con él.

Todo esto se resume en una pregunta: ¿de qué nos indignamos?
En 2003, los españoles vivíamos endeudándonos. Y en 2004. Y en 2005. Y en 2006. Y en 2007. Y en 2008. Y en 2009. En 2010 descubrimos el capitalismo salvaje, la tiranía de los mercados, la conspiración anglosajona (ésta se cayó por su propio peso poco después) cuando nos dimos cuenta de algo tan inaudito como que cuando alguien te presta dinero, tienes que devolverlo con intereses.

Algún día nos daremos cuenta de que en 2013 seguíamos dando las llaves de nuestra casa a empresas que, a su vez, hacían copias que les pasaban al Gobierno. Hemos construido un burdel. Y, ahora, nos ha dejado alucinados saber que en él trabajan prostitutas.