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miércoles, 8 de junio de 2011

Torturan a personal bahreiní de salud para arrancar confesiones

Manama, 7 jun (PL) Médicos y otros trabajadores de la salud de Bahrein denunciaron hoy haber sufrido torturas de fuerzas policiales para conseguir confesiones falsas sobre su rol durante las protestas chiitas contra la monarquía Al Khalifa.

Activistas de derechos humanos y los propios galenos relataron a sus familiares que la Policía los sometió a abusos verbales, físicos y psicológicos durante los interrogatorios, apoyados por militares de Arabia Saudita durante su encarcelamiento.

Las revelaciones de 24 doctores y 23 enfermeras y paramédicos cobraron fuerza este martes para contrarrestar acusaciones del gobierno leal al rey Hamad Bin Isa Al Khalifa sustentadas en que dieron tratamiento médico a los heridos en las protestas de marzo pasado.

Las autoridades de este pequeño reino del golfo Pérsico imputan a esos profesionales haber hecho declaraciones -con supuestas exageraciones y mentiras- a canales satelitales para dañar la imagen del país en el exterior cuando reprimió a los opositores chiitas.

El grueso de los implicados enfrenta cargos por denunciar los impedimentos que tuvieron que enfrentar cuando asistieron a los cientos de heridos durante la brutal agresión de la Policía y los militares bahreiníes, que también provocaron unos 30 muertos.

Los galenos, que están presos desde marzo y el lunes fueron formalmente acusados, han alegado reiteradamente que cumplían una obligación humana al brindar atención a los inconformes, y negaron que ello significara ayudar a los opositores o simpatizar con su causa.

La justicia de Bahrein cree que cometieron varios delitos, incluido participar en esfuerzos para derrocar a la monarquía, tomar parte en marchas ilegales y negar ayuda a personas necesitadas.

El Gobierno solicitó apoyo al Consejo de Cooperación del golfo Pérsico para sofocar las revueltas desatadas a mediados de febrero, y permitió el despliegue aquí de mil 500 efectivos sauditas y emiratíes a la par que decretó el estado de emergencia e impuso un toque de queda.

Pese a que a mediados de la semana pasada se anunció el fin del estado de excepción, las autoridades advirtieron que las tropas extranjeras permanecerán en el reino mientras sea necesario para evitar nuevas movilizaciones de la mayoritaria población musulmana chiita.

El canal satelital iraní Press TV mostró ayer imágenes de militares sauditas reprimiendo una ceremonia religiosa chiita en la aldea de Maameer, sur de Manama, donde resultaron heridas varias personas.

Los chiitas exigían inicialmente reformas políticas, cambios en el sistema electoral y un modelo de monarquía constitucional, pero ante la intransigencia oficial reclamaron el fin de los 200 años de dominio de la familia real Al Khalifa, que representa a la minoría sunnita.

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