.

.

miércoles, 21 de abril de 2010

Los jugadores del Barça arremeten contra el árbitro: "Nos sacó de nuestras casillas"

Pep Guardiola se desesperaba en el área técnica y recriminaba a su equipo por su juego. "¡Toque, toque, toque!", se desgañitaba, malhumorado, al tiempo que gesticulaba con los brazos. Sus jugadores le hicieron caso y, a la siguiente acción, marcaron. Fue lo único redondo del Barça, desfigurado y descompuesto en San Siro.

Perdió el Barça las disputas del cuerpo a cuerpo, necesitó con demasiada frecuencia tres o más toques para controlar y pasar el balón, se encalló en la salida y el colegiado señaló las jugadas divididas a favor del Inter. Primera derrota en la era Guardiola por una diferencia de dos goles, desde el 4-1 del Madrid (7 de mayo de 2008), 116 partidos después. Los ocho fiascos anteriores fueron por la mínima. "Su fútbol es espectacular pero hemos presionado perfecto", destacó Pandev. "Hemos anulado a Messi e Ibra", ahondó Diego Milito. "No han podido pensar", apostilló Zanetti.

Los futbolistas del Barça no justificaron la derrota con la paliza de autobús, las 14 horas de trayecto de Barcelona a Milán. "No ha sido por el viaje", dijo Pedro. "No hay excusa ni cansancio. El rival también juega", agregó Busquets. Pero sí que les costó digerir la actuación arbitral. "El tercer gol fue un fuera de juego claro. El segundo, falta a Messi... Estamos empezando a acostumbrarnos a que no nos den nada", convino Piqué. "¡Y tanto que fue fuera de juego!", intervino Puyol, "y mi tarjeta fue injusta porque el contrario se cayó a mi espalda".

El enfado lo expresó Xavi al pasar como un cohete por la zona mixta, con los ojos encendidos y mordiéndose la lengua. "Hoy no puedo hablar, lo siento", acertó a decir. Tampoco entendieron desde el Barça por qué Luis Figo, embajador mundial del Inter, estaba en el banquillo y se dirigía con insistencia al cuarto árbitro. Alves no se calló: "No puedo hablar, pero me duele mucho que me hagan penalti y, encima, me saquen la tarjeta amarilla... Es que el árbitro nos ha sacado de nuestras casillas". Aunque aplicados con las exigencias de Guardiola, alguno se retrajo. "Se ha equivocado, pero no hay nada que decir", aclaró Pedro. "No sirve de nada", apostilló Busquets. Y zanjó Ibrahimovic: "No le quiero echar la culpa al colegiado porque no hemos hecho nuestro juego". Mourinho no entendió las críticas y dijo que los jugadores del Barça no supieron perder. "Que dé nombres", exigió Puyol.

Busquets expresó el parecer del vestuario nada más encontrarse con los periodistas. "Toca la remontada. El Camp Nou tiene mucho que decir en Europa y estoy convencido al ciento por ciento de que ganaremos". Ibra tiró de estadística: "Son dos partidos y falta uno. Esto no ha acabado y al Inter ya le hemos vencido antes con el resultado que nos sirve...". Sneijder le dio la razón: "No se ha acabado". Lo mismo pensó Pandev: "Queda Barcelona". Y Diego Milito: "Aunque la victoria nos da seguridad, queda todo un partido". Piqué, optimista, fue más lejos. "Al Inter se le harán muy largos los 90 minutos. Seguro que sacaremos esto adelante. Con dos goles en contra, no se nos puede dejar fuera".

No hay comentarios: