Lo normal en Baqueira Beret es que este domingo se echase el cierre
hasta el invierno que viene. La Semana Santa ha sido tradicionalmente
los últimos días donde era posible esquiar en el mayor dominio esquiable
de España. Este año va a ser diferente y las excepcionales condiciones
de innivación han ‘convencido’ a los responsables de la estación del
Valle de Arán a prolongar la temporada hasta el próximo 5 de mayo.
Al titubeante inicio de temporada, siguió un periodo de muchas semanas con intensas precipitaciones. No se veía tanta nieve en el Pirineo leridano desde hace tres décadas.
Algo que ha propiciado que a estas alturas de la primavera, el dominio
esquiable de Baqueira Beret esté esté abierto en su totalidad, con
espesores que en muchas zonas todavía superan los cuatro metros de
nieve.
Hasta el próximo 7 de abril es posible esquiar todos los días. A
partir de esa fecha a partir se mantendrán abiertos los remontes los
fines de semana hasta el citado 5 de mayo; un mes largo más antes de
parar los remontes. Durante este último periodo, el forfait de día
tendrá el precio reducido de 35 euros para adultos y 20 euros el infantil.

La temporada que se dispone a concluir ha batido récords en la joya
de la corona de la nieve española. Precisamente en esta cota 1.800,
donde se concentran las principales instalaciones y servicios de la
estación y es el punto de partida más importante del dominio esquiable,
las nevadas han dejado 1.144 centímetros de nieve, lo que supone el
récord absoluto de Baqueira en sus 49 años de historia. El dato es el
resultado de la suma de las mediciones diarias de nieve caída y no
tratada. “Entre el 13 de enero y el 11 de febrero, es decir, en menos de
un mes, las precipitaciones fueron de 919 centímetros”, corrobora
Arbós. Desde entonces no ha dejado de aumentar la nieve caída.
Cuando Baqueira ofrezca los datos definitivos, una vez concluida la
temporada, nadie duda aquí que las cifras serán aún más espectaculares.
Como en el resto de las estaciones de esquí, en Baqueira el dicho que
señala que año de nieves año de bienes adquiere su mayor certeza. Y no
hablamos solo de ocio y deporte blanco, que también. Hablamos de
economía y de puestos de trabajo. Así lo entienden en los 33 pueblos que
acoge el Valle de Arán, en cuya cabecera se asienta este dominio de
1.922 hectáreas, cuyos 120 kilómetros esquiables con 78 pistas, 11
itinerarios fuera de pista y 7 kilómetros para el esquí nórdico son
referencia de la nieve española.
“Ha sido muy duro un invierno así, con tanta nieve, nos ha dado mucho trabajo, pero también es una bendición, pues registramos la mayor ocupación de todo el año.
En verano, sólo son buenas dos semanas en agosto, el resto
prácticamente nada. Gracias a la nieve podemos tirar para adelante”,
señala Juan Abadía, propietario de Eth Saueth, hotelito familiar de
Tredós, justo bajo Baqueira, delante del que todavía se acumula una capa
de nieve que alcanza el primer piso.
“Claro que se nota la crisis, pero no podemos quejarnos. Seguimos teniendo clientes como siempre, lo que ocurre es que en vez de venir dos o tres veces en la semana de esquí, pues vienen una.
También notamos mayor número de turistas franceses, pues para ellos les
sigue resultando muy barato venir a este lado de la frontera”, explica
Francisco, propietario del restaurante Saburedo, uno de los más
apreciados del valle.
En Baqueira la temporada está siendo parecida. No gusta la estación
aranesa de dar datos antes del fin de la temporada, pero fuentes
reconocidas han señalado a elmundo.es que en afluencia de esquiadores,
las últimas fiestas de Navidades y Reyes han sido muy buenas, “las
mejores de los últimos años”, subrayan.
A nadie se le oculta la importancia de las estaciones de esquí en el
desarrollo de las áreas de montaña. Arán no es una excepción. Sin contar
los 600 puestos de trabajo directos, Baqueira Beret favorece la pervivencia de más de 1.700 empleos indirectos,
que trabajan en los más de 200 hoteles (7.000 camas en su conjunto),
500 restaurantes, bares y otros establecimientos turísticos del valle.
El ocio blanco se ha convertido en el principal elemento dinamizador
de los territorios de montaña, tradicional lugar de economía deprimida y
vivero de la emigración. Así ocurre en este rincón del Pirineo, donde uno de cada tres de sus habitantes depende económicamente de la estación de esquí.
Y las generosas y deseadas nevadas presentes a lo largo de este fecundo
invierno han evitado que sus trabajos estén en peligro. Al menos hasta
que Baqueira eche el cierre el próximo 5 de mayo.
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