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jueves, 8 de abril de 2010

Endesa pierde el pulso contra la Generalitat por el caudal de los ríos

Endesa ha perdido la batalla de los caudales ecológicos. En las cuencas de los ríos catalanes se tendrá que respetar lo que ordene la Agencia Catalana del Agua (ACA), dependiente del Departamento de Medio Ambiente. Así lo afirma una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) del pasado 4 de enero. Endesa recurrió al tribunal porque consideró que la Generalitat no era la Administración competente para determinar las restricciones ambientales en los ríos, que perjudican su actividad. La compañía ha presentado ya un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

A la espera de lo que decidan los jueces en última instancia, las 11 centrales hidroeléctricas de Endesa en los ríos catalanes (a excepción del Ebro, que no depende de la Generalitat) funcionarán condicionadas por los caudales ecológicos fijados por la ACA. Se entiende por caudal ecológico el nivel de agua que el río debe llevar siempre para mantener la vida acuática.

La sentencia del TSJC, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, desmonta uno a uno todos los argumentos presentados por Endesa. La compañía esgrime en primer lugar que la Generalitat es "manifiestamente incompetente para la fijación de los caudales", puesto que es un asunto que depende del Estado. El TSJC no aprecia "el defecto de competencia" porque el plan hidrológico de las cuencas internas de Cataluña ya prevé que el Estado ha de determinar "junto con el Departamento de Medio Ambiente las necesidades de caudal circulante para mantener un nivel admisible de desarrollo de la vida acuática".

Pero, en realidad, el quid de la cuestión radica en las pérdidas que puede suponer para Endesa tener que respetar unos niveles de agua en los ríos que estén por encima de lo que dicen sus concesiones para explotarlos (muchas de ellas antiquísimas). El TSJC no considera probado que haya una pérdida en la cantidad de energía que se puede producir si se aplican las restricciones ambientales. Y da un paso más cuando dice que las razones para mantener esos caudales son "racionales y coherentes" con el fin de preservar "la vida piscícola que de manera natural habitaría o pudiera habitar en el río, así como su vegetación de ribera".

Endesa alega también arbitrariedad a la hora de establecer el grado de mantenimiento e incorrección en la metodología usada por la Generalitat. "Llama la atención que la prueba propuesta por la actora haya versado exclusivamente en dos informes periciales aportados con la demanda, uno de ellos emitido por el propio gerente de Medio Ambiente y Aprovechamientos Hidráulicos de la compañía", dice la sentencia. Y concluye: "Las pruebas practicadas no han resultado suficientes para crear la convicción en este tribunal de la incorrección de las prescripciones del plan sectorial impugnado".Finalmente, en la sentencia, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) entiende que el Texto Refundido de la Ley de Aguas "deja claro que el caudal ambiental no constituye una reserva de agua como dice la recurrente, sino una restricción general que se impone a todos los sistemas de explotación, por lo que el uso hidroeléctrico no puede tener preferencia sobre el caudal medioambiental".

El grupo Endesa y la ACA andan a la greña por las restricciones ambientales en los ríos desde hace ya cuatro años, cuando se aprobó el plan sectorial de caudales de mantenimiento de las cuencas internas de Cataluña.

Los caudales ecológicos son tan problemáticos porque condicionan la cantidad de agua que Endesa (y cualquier otra compañía) puede usar para generar electricidad. El negocio de las hidroeléctricas se basa en pasar por la turbina mucha agua del río en horas punta. Los kilovatios se venden después en el mercado eléctrico, a un precio u otro en función de la demanda.

El último caballo de batalla es el Ebro. La ACA desearía poder meter mano en el río, pero como es una cuenca externa que pasa por más de una comunidad autónoma, su regulación depende de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Mientras ese día no llega, la Agencia aplaude la sentencia del TSJC, que le da la razón. "Es una resolución que indica que estamos trabajando en la dirección correcta", asegura una portavoz de la compañía. Endesa prefiere no opinar.


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