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sábado, 21 de mayo de 2011

Hallan 10 planetas 'vagabundos' en la Vía Láctea


Han bastado dos décadas de observar el cielo con potentes telescopios para echar por tierra algunas asentadas ideas sobre el Universo. Desde 1995 no sólo se han descubierto más de 500 planetas fuera del Sistema Solar, sino que se han detectado algunos que ni siquiera orbitan a una estrella. Ahora, investigadores de varios países aseguran que en el Cosmos el número de estos astros huérfanos es el doble que el de estrellas.

En un artículo publicado en la revista 'Nature' revelan de una tacada el hallazgo de 10 nuevos planetas que flotan aislados y cuya masa es comparable a la de Júpiter. Hasta ahora se conocían unas tres decenas, pero todos con cinco o seis veces la masa de este gigante.

Así, frente a la teoría mantenida hasta ahora de que estos vagabundos se formaron de forma similar a las estrellas, los autores defienden ahora que la mayoría, los de masas más pequeñas, fueron expulsados por colisiones en los discos de material protoplanetario que dieron lugar a sistemas como el nuestro. "Si se hubieran formado como las estrellas, habríamos encontrado solo uno o dos, en lugar de 10", argumenta Bennett.

El hallazgo se produjo en observaciones realizadas en 2006 y 2007 de la parte central de la Vía Láctea. Los astrónomos utilizaron la técnica de microlentes gravitacionales, basada en el hecho de que la luz se curva cuando pasa cerca de una masa compacta, en este caso un planeta.

Es la gravedad de la masa del planeta en primer plano la que curva el espacio, actuando como una lupa gigante. Pero estas señales solamente se observan cuando el telescopio capta una alineación exacta con una estrella, algo que ocurre pocas veces y en periodos tan cortos como dos días, por lo que es casi una carambola dar con estos eventos.

Un censo de población

Pese a ello, el equipo que coordina David Bennett, de la Universidad de Notre Dame (EEUU), ha encontrado una decena. "Esto significa que estos planetas libres son tan comunes como los que orbitan las estrellas. Es como un censo de población: muestreamos un parte de la galaxia y podemos estimar su número total extrapolando los datos", ha señalado el astrofísico.

Asegura Bennett que ahora no se pueden detectar planetas menos masivos que Júpiter o Saturno,pero que la teoría sugiere que "planetas con la masa de la Tierra serán expulsados más fácilmente y, por tanto, serán más comunes que los Júpiter".

Algunos colegas incluso han planteado la posibidad de que estos planetas vagabundos, si tienen una masa similar a la terrestre, puedan tener vida,debido al calor generado por el efecto invernadero de una gran cantidad de hidrógeno en sus atmósferas. Pero de momento son hipótesis con poco fundamento.

Las observaciones se realizaron dentro con un telescopio de 1,8 metros de diámetro de Nueva Zelanda y otro en Chile.

En su trabajo, los autores no descartan que alguno de estos 10 planetas errantes no lo sean en raelidad, y que un día el Telescopio Espacial Hubble puede encontrar que realmente están orbitando una estrella muy lejana, aunque apuntan que es raro que planetas con masas cercanas a la de Júpiter estén tan alejados.

Hallazgo español

Los primeros planetas errantes fueron detectados en el año 2000 por un equipo español, dirigido por Rafael Rebolo, del Instituto de Astrofísica de Canarias. En aquella ocasión, con técnicas ópticas, localizaron 18 y después han añadido algunos a la lista, pero siempre bastante más masivos que Júpiter.

"Estos nuevos hallazgos son muy interantes. Significan que en neustra galaxia habría miles de millones de estos objetos, puede que dos o más entre la Tierra y las estrellas de su vecindad. Son conclusiones que confirman lo que nuestro equipo defiende desde hace una década. Muchos no nos creían cuando dijimos que habría más planetas errantes que estrellas del tipo solar, y ahora se confirma que son dos veces más abundantes", declara el astrofísico a EL MUNDO.

Sobre su formación, Rebolo mantiene la cautela. "No está claro, aunque puede que haya un mecanismo, el de eyecciones de discos protoplanetarios, para los vagabundos menos masivos y otro similar a la formación de las estrellas para los más masivos", apunta el experto.

Quizás, cuando el futuro telescopio de infrarrojos de la NASA bautizado como WFIRST sea puesto en órbita, estas incógnitas tengan respuesta.

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