tanto monta monta tanto olga maria a monago como a Carlos Muñoz eso si solo pilla a los del PP costa de nuestros impuestos, amor incondicional por la buxaca de los corruptos

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sábado, 1 de noviembre de 2014

Aumentan un 61% las mujeres que congelan sus óvulos por trabajo

Las mujeres congelan sus óvulos para ser madres después abrumadoramente por razones laborales, esa sensación de que embarazo no rima bien con trabajo. Sólo en un año, el fenómeno ha crecido en España un 61% . Y, en medio, Facebook y Apple pagarán a sus empleadas el coste del retraso voluntario de su maternidad para contar con ellas al 100%: «Es una perversión de la igualdad y un mensaje de que la empresa no quiere madres» o «Es interesante porque ofrece la posibilidad de que el coste no sea un impedimento para hacer algo que las mujeres van a hacer de todas formas»... ¿Congelación o conciliación?
Las estadísticas de las clínicas que trabajan en reproducción asistida revelan que el motivo social -«indicación no médica», en terminología oficial- para la vitrificación de óvulos gana al motivo médico por más del doble. Sólo en la división madrileña del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) -uno de los mayores centros de España y donde en 20 años han nacido 90.000 niños-, del millar de mujeres que congelaron sus gametos en 2013, 700 lo hicieron acogiéndose a causas sociales, fundamentalmente el empleo, y el resto a médicas, preferentemente el cáncer.
Un vistazo a los casos por razones sociales indica que a partir de 2009, cuando la crisis empezó a percutir en las casas y los empleos de los españoles, se ha producido un repunte significativo: si en 2009 se acogieron a esa causa 73 mujeres, en 2010 lo hicieron 335, y en 2011 fueron 354.
El aumento no sólo no se ha detenido, sino que, en un año, el salto ha sido espectacular. Según el IVI, en 2012 congelaron sus óvulos por motivos no médicos 434 mujeres, pero en 2013 fueron 701. Es decir, un incremento del 61,3% en sólo 12 meses. «En 2014, que aún no está cerrado, los números son aún mayores. Y totalmente extrapolables al resto de España». Habla Juan Antonio García Velasco, catedrático de Ginecología en la Universidad Rey Juan Carlos y director de IVIMadrid.
- ¿Y cuando ustedes hablan de razones sociales se refieren a una congelación de los óvulos para retrasar la maternidad por motivos laborales?
- Absolutamente.
García Velasco lleva mucho tiempo escuchando en su consulta a las mujeres que se plantean la vitrificación de su presente. «Yo las veo felices, porque la tecnología permite disociar con garantías el reloj biológico de la maternidad y así ellas pueden elegir ser madres en el momento de su vida que más les conviene. Son personas sin pareja o que no quieren tener hijos ahora por distintos motivos. Pero el laboral está presente de forma mayoritaria. En un mundo ideal, donde la maternidad no fuera un obstáculo para la progresión en el trabajo, quizá ese argumento bajaría notablemente. Pero la realidad no es ésa. Las mujeres lo hacen y lo van a seguir haciendo. Por eso la medida de Facebook y de Apple me parece interesante».
El director del IVIMadrid sostiene que la oferta de ambas multinacionales «no induce» a las mujeres a congelar sus óvulos, «porque las que desean hacerlo lo hacen igual». «Y, sin embargo, les ofrece la posibilidad de que el coste del tratamiento no sea un impedimento para algo que van a hacer de todas formas».Hablamos, no sólo en el IVI, de unos 3.000 euros (congelación más medicación) y unos 500 de mantenimiento anual a partir del tercer año.

Críticas

Pero no todo el universo laboral ve la idea de Facebook y de Apple con los ojos del IVI. Enfrente del empresariado hay un mundo lleno de críticas, un manojo de sindicatos, asociaciones de mujeres o ciudadanos que ven la oferta de las dos firmas como la reproducción de un modelo patriarcal de entender los negocios, algo que considera la maternidad como un estorbo, como interrupción, como tiempo perdido para el trabajo frente a quien tiene todo su tiempo para dedicar a la empresa porque nada en su biología se lo impide.
O sea, hacer a las mujeres iguales al hombre pero para mal, una especie de igualdad al revés, una tabla rasa de empleados y empleadas libres de cargas familiares. Y, sobrevolándolo todo, una concepción de que es la mujer la que se ocupa de los niños. Una generación de hijos tardíos de la crisis.
«Lo de Apple y Facebook es una ocurrencia, una perversión de la igualdad. Es una medida aparente de retribución, pero que esconde un mensaje dañino: 'Si eres madre no me interesas, demora tu maternidad y mantente fuerte y completa al servicio de la empresa. Ya serás madre más adelante'. No está dirigida a la conciliación, porque eso debe ser cosa del hombre y la mujer». Lo dice Ana Herranz, responsable de Igualdad en CCOO, desde donde ha parido algunas medidas de corresponsabilidad y conciliación en varias grandes compañías españolas. «Se han tomado medidas a través de la negociación colectiva, como la hipoteca cero, que te permite no pagar la hipoteca si te acoges a una excedencia. Y esa excedencia puede ser por paternidad o maternidad. O la posibilidad de acceder a exámenes de capacitación y promoción durante una excedencia para que cuando vuelvas al trabajo puedas hacerlo en un nivel superior. Eso sí es retener el talento combinándolo con la corresponsabilidad familiar».
Marisa Soleto, presidenta de la Fundación Mujeres, enmarca el anuncio de Apple y Facebook en la piel de Silicon Valley, donde las empresas tienen un 70% de trabajadores y un 30% de trabajadoras y parecen querer incrementar la participación femenina. «A mí la medida no me gusta. La auténtica conciliación no es entender la maternidad como incompatible con el trabajo, sino hacerla compatible dentro de los ciclos biológicos o la decisión libre de las mujeres. Lo de Facebook y Apple me suena al truco del almendruco».
Soleto se pasa la vida hurgando en la igualdad y detectando lo contrario. «La única medida para conciliar que se ha tomado en España en los últimos 30 años ha sido la decisión colectiva de las mujeres de retrasar su maternidad. Y así estamos, con miles de mujeres que se quedan embarazadas por encima de los treinta y tantos y reciben las broncas de los servicios de ginecología por hacerlo a esa edad pretendiendo tener un embarazo normal. Si no hay políticas públicas que incrementen la conciliación y la maternidad y la paternidad, habrá políticas de empresas. Y esas se ajustarán a sus planes de mercado, a las reglas de la oferta y la demanda y a lo que crean mejor para obtener más beneficios».
Pero los expertos en beneficios, al menos los de España, votan abstención en este debate nuevo. La CEOE, que hace días mostró una primera valoración positiva al anuncio de Apple y Facebook por el tono voluntario de la oferta, prefiere ahora no emitir juicio alguno. «El asunto va a ser estudiado por el Grupo de Igualdad de Oportunidades. Es un tema de interés, pero aún no tenemos una posición oficial», dice un portavoz de los empresarios españoles.
La congelación ovular como oferta de empresa no parece un tema cómodo de abordar públicamente por el propio mundo de la empresa. «No entramos a valorar la medida. Ha surgido en Estados Unidos y aquí no lo hemos valorado», afrima Juan Cacicedo, número dos del Círculo de Empresarios de Madrid, la organización que saltó a los titulares hace unas semanas cuando su presidenta, Mónica de Oriol, habló de la maternidad como un problema en el ámbito laboral.
Y también grandes empresas tecnológicas, ese mundo similar a Facebook y Apple, congelan su opinión: «No nos pronunciamos sobre decisiones de otras compañías cuando no nos competen. Pero aquí no se plantea esa opción», asegura una portavoz de Google España.
Sin embargo, lo que ocurre al otro lado del mar puede llegar a este algún día. Como los casos que cuentan algunas consultoras sobre directivas y empleadas cualificadas que en sus entrevistas de trabajo con empresas norteamericanas presentan certificados de ligaduras de trompas...

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