.

.

domingo, 23 de enero de 2011

Comienzan las votaciones en Portugal para elegir nuevo presidente


Algo más de nueve millones y medio de personas están llamados a votar este domingo para elegir al próximo presidente de Portugal. Según los sondeos, solo ejercerá su derecho el 65% de los electores. La abstención se ha convertido en el principal caballo de batalla de los seis candidatos. El llamamiento al voto se repitió en todas las acciones con las que los aspirantes a la Presidencia lusa cerraron sus respectivas campañas, empezando por el presidente en funciones. El conservador Aníbal Cavaco Silva terminó su periplo por el país en la capital lusa, en un mitin en el que enfatizó que "no está nada decidido". Aunque todos los sondeos le dan una holgada victoria, el socialdemócrata no olvida que en las pasadas elecciones el resultado no fue tan avasallador.

En enero del 2006, Cavaco Silva llegó a la presidencia con el 50,54% de los votos, lo que corresponde a unos dos millones setecientos mil votantes, una cifra con la que venció a todos sus rivales menos a uno: la abstención, que rondó los tres millones y medio. Consciente de que cada voto puede marcar la diferencia, el presidente repetía en el último mitin que "es necesario que nadie se quede en casa". Cavaco Silva, que se considera el único candidato capaz de dar un "rumbo" al país, insiste en que "lo que está en juego es el futuro de Portugal", por lo que pide a los portugueses "que no dejen que sean otros los que decidan por ellos".

Manuel Alegre. | Ap

Manuel Alegre. | Ap

Un argumento similar al utilizado por su principal rival en estos comicios, el socialista Manuel Alegre. En 2006, 30 mil votos le separaron de la segunda vuelta. Esta vez, el candidato-poeta luchó hasta el último minuto de la campaña para convencer �a los indecisos, a los ancianos pobres, a las mujeres trabajadoras, a los jóvenes, a los camaradas socialistas, a la clase media, a los funcionarios públicos y a los profesores�. Si durante 5 años Cavaco Silva ha repetido que es el �presidente de todos los portugueses�, Manuel Alegre asegura que en realidad es un "rehén" de los dos partidos que lo respaldan, ambos de la derecha. Él, apoyado por los socialistas y por el marxista Bloco de Esquerda, se desmarca diciendo que una eventual victoria, no sería solo suya, sino "de la democracia con derechos sociales, de la justicia en las relaciones laborales y del combate a la promiscuidad entre la política y los negocios".

Unión de la izquierda

Pero Manuel Alegre no lucha solo contra Cavaco, porque otros cuatro candidatos de la izquierda han hecho todo lo posible para sumar el mayor número de votos en el escrutinio de hoy. Todos han repetido el mismo apelo para vencer, si no a Cavaco Silva, al menos a la elevada abstención. Lo hizo el independiente Fernando Nobre, médico de profesión y aspirante a la presidencia, aunque los sondeos lo sitúan en un tercer lugar, lejos de las aspiraciones a la segunda vuelta. Tampoco ha tirado la toalla Francisco Lopes, candidato del Partido Comunista, con el 3% de las intenciones de voto y una lucha constante contra los dos partidos que se alternan en el poder, socialistas y socialdemócratas. Finalmente, el excéntrico diputado madeirense José Manuel Coelho y el ex alcalde socialista Defensor Moura hacían un último llamamiento a los portugueses, no tanto para protagonizar una segunda vuelta, sino al menos para superar el 2% de los votos y no quedar en el último lugar.

Independientemente de que Cavaco Silva gane con mayoría absoluta o Manuel Alegre consiga forzar la segunda vuelta, varios analistas políticos coinciden en que ésta ha sido una de las campañas más vacías de contenido en 36 años de democracia portuguesa.

No hay comentarios: