lunes, 8 de abril de 2013
Operación limpieza en Mérida y en todo México: se busca esconder la miseria y la fealdad
1. Desde los años
setenta comencé a enterarme de la existencia de una economía informal
(también le decían subterránea o emergente) que iba desarrollándose en
el mundo capitalista. Sólo había una explicación: la necesidad de la
gente, de las familias, de comer, de tener un ingreso ante el brutal
incremento del desempleo. El apoyo (no limosnero) a todos los
necesitados siempre lo consideré una obligación. Por ello jamás
condenaré a aquellos que roban o asaltan por necesidad de comer o vivir;
aunque siempre combatiré con todas mis fuerzas a los explotares, a los
políticos desfalcadores del erario y a todos los negociantes de “cuello
blanco”, sean banqueros, industriales y grandes comerciantes. La
economía informal ha superados en número de trabajadores a quienes
poseen trabajo y salarios fijos; hasta allí nos ha llevado el funesto
capitalismo.
2. Cientos de miles en México, por no decir
millones de seres humanos, se “buscan la vida” vendiendo lo que sea en
las calles para poder comer, pagar renta o vestirse. Es sin duda una
muestra de la incapacidad del capitalismo para asegurar ingresos
suficientes a sus trabajadores, para proporcionar empleo a todos los que
lo necesitan. ¿Conoce alguien alguna ciudad en el mundo capitalista
donde no haya vendedores ambulantes y semifijos que sufran todas las
inclemencias del tiempo y que no estén huyendo de la persecución
policiaca? La realidad es que no es nada agradable pasarse todo el día
en condiciones desastrosas cuando el trabajo debe satisfacer la vida de
los seres humanos; pero esto nunca será en el capitalismo. ¿O alguien
cree que vender en las calles es agradable, más que tener un cómodo
empleo y recibir un pago que alcance para vivir con decencia?
3. Los grandes comerciantes establecidos se han dedicado a combatir a la
vendedores ambulantes pidiéndole a la policía que los persigan y
exigiendo que paguen impuestos; repiten que si no se trabaja en combatir
la economía informal, no habrá esquema fiscal que funcione. ¿Olvidan
acaso que el 70 por ciento de las mercancías que revenden los “ilegales”
se las venden en los grandes comercios? Pareciera que se construye una
escala: los que se transforman en comerciantes fijos se convierten en
los primeros en gritar contra los ambulantes y semifijos. Actualmente
más del 60 por ciento son trabajadores informales y por ese hecho son
combatidos; pero se da el caso que cuando éstos logran la formalidad se
convierten automáticamente en enemigos de sus excompañeros; ésto se
prueba cuando exigen que no haya vendedores ambulantes frente a sus
nuevos puestos fijos.
4. Mi amigo Lorenzo Peraza me ha enviado
esto: El centro histórico de Mérida lo están limpiando de ambulantes, (y
hablar de limpiar es ya insultante) y cientos de personas se están
quedando sin el espacio para conseguir el sustento diario. ¿Serán los
artesanos los –que se mantienen en el parque Hidalgo los jueves y
domingos- los últimos? Han sido levantados por la policía los venteros:
marques teros, perreros, guayaberas, abanicos, hamacas; los chiapanecos
son perseguidos y por las noches los vemos escondidos en calles aledañas
y tras los matorrales de los parques. Hay grupos que no son dueños del
carrito ni de las prendas que venden, pero son afectados al quedarse sin
lo poco que les pagan. La prensa ha justificado la persecución
"limpieza" del Centro Histórico. El problema es que piden ayuda pero no
luchan, no asisten a las reuniones; prefieren buscar padrinos, favores,
incluso creen que si cumplen con algunas cosas como estar callados
remediarán su problema.
5. En la ciudad de México, con casi 15
millones de habitantes más los conurbados, los ambulantes que son
millones, saben defenderse muy bien; han logrado un grado de
organización que cuando deciden enfrentar a la policía la hacen correr.
Más aún han obligado a los gobiernos a construirles locales donde puedan
vender. En México hay decenas de líderes –generalmente mujeres- que les
cobran cuotas por pertenecer a una organización que al primer “grito” o
aviso, se plantan cientos para enfrentar a la policía. ¿Cuántas veces a
la semana, al mes, los tepiteños, lagunilleros, los de la Merced o
Xochimilco, deben defenderse con palos, piedras, incluso armas de fuego,
de la policía, incluso del ejército? ¡Qué chistoso! El capitalismo crea
el desempleo y luego el mismo capitalismo los reprime y asesina porque
son ambulantes, contrabandistas o ladrones.
6. Los ambulantes o
semifijos son acusados por los grandes comerciantes, por los medios de
información y por el gobierno, de vender mercancías ilegales. ¿Qué
mercancía venden? Un 70 por ciento es la que compran en los grandes
comercios establecidos, un 20 por ciento es artesanía que ellos mismos
fabrican y otro 10 por ciento es mercancía de origen extranjero que
entra legalmente, con autorización del gobierno, a México. Los acusan de
no pagar impuestos ¿De dónde pagar impuestos si tienen que dar
“mordidas” a inspectores y vigilantes, además que no ocupan un piso
fijo? A mi me parece que es una campaña sucia contra ellos porque son la
clase explotada y marginada que busca desesperadamente de qué vivir.
Sin duda hay algunos que han convertido el ambulantaje en un gran
negocio, pero es una minoría.
Cataluña Los 15 "silencios mediáticos" que saldrán a la luz el 2 de mayo
La Marea
“El mejor camino
para censurar una noticia es silenciándola, estamos ante una nueva forma
de censura moderna”. Son palabras de Roger Palà, uno de los dos
coordinadores del Anuari Mèdia.cat: Els silencis mediàtics de 2012 (Anuario Media.cat: Los silencios mediáticos de 2012), un proyecto de periodismo “insobornable y riguroso” impulsado por el Grup de Periodistes Ramon Barnils y la Fundació Escacc.
De
una lista de 150 temas propuestos por colectivos sociales y periodistas
especializados, el 2 de mayo se presentará en el Col·legi de
Periodistes de Catalunya el tercer anuario que pretende recoger una
selección de los 15 reportajes que “no han ocupado un lugar principal en
los informativos y los periódicos en los grandes medios de comunicación
del área lingüística catalana”.
Los 9.865 euros conseguidos a
través de una campaña de microfinanciación han hecho posible este
proyecto. Con esta recaudación -el objetivo inicial eran 7.000 euros y
se superaron en una semana- se van a financiar los 15 reportajes del
Anuari (4 de ellos, audiovisuales), la edición de un libro, la
distribuación en librerías, la web y las presentaciones en Barcelona,
Valencia y Palma.
Entre los periodistas que están trabajando en la elaboración de la edición de 2013 se encuentran Joao França, Albert Martín Vidal, Marc Ustrell y Joan Foguet,
entre otros. Además, tres de los 15 trabajos de investigación estarán
firmados por estudiantes de periodismo, bajo la supervisión del Grupo
Barnils. La iniciativa es producto de un convenio con la Universidad
Pompeu Fabra, la de Valencia y la de Vic.
Desde la primera
edición, en 2010, 27 reportajes avalan esta experiencia de periodismo
independiente y comprometido. Entre los más destacados se encuentran
aquellos que, ya en aquel año, destaparon la implicación de la familia
real en el caso Palma Arena, la consolidación de Andorra como paraíso
fiscal o la impunidad de las agresiones de los grupos de extrema derecha
en el País Valenciano.
La iniciativa está inspirada en el Projected Censored, que desde hace 40 años vigila los medios de comunicación norteamericanos y visibiliza los temas que han quedado ensombrecidos.
Periodismo libre y micromecenazgo
El
dinero a través de Verkami se destinará también a pagar a los
profesionales, pues “si no se paga, no es periodismo profesional”,
asegura Palà. Son muchos los ejemplos de periodismo independiente que
triunfan en las campañas de micromecenazgo, como el caso de Café amb llet o la cooperativa MásPúblico,
editora de La Marea. En palabras de Palà, esto demuestra “el hambre que
tiene la gente por un periodismo crítico, libre y veraz”.
Según
explica el coordinador, los dos reportajes que más han calado entre los
lectores de los recopilatorios anteriores han sido Les guerres contra els bancs catalans (Las guerras contra los bancos catalanes) sobre cómo los bancos catalanes financian empresas del sector de Defensa y Agbar, la gestió il·legítima de l’aigua (Agbar,
una gestión ilegítima del agua), que refleja la no existencia de un
contrato legal entre Aigües de Barcelona y la administración pública.
Tariq Aziz: Víctima del imperialismo estadounidense
The People Voice
Está
enfermo, aislado y muy débil. Su vida cuelga de un hilo. Parece que
Washington le quiere muerto. Aziz culpa a EEUU, Israel y Gran
Bretaña. Les responsabiliza de destruir Iraq.
La
negligencia médica acabó con Slobodan Milosevic. En marzo de 2006,
se le encontró muerto en su celda. Tenía problemas de corazón y de
otro tipo. Se le negó un tratamiento adecuado. Podía haberse
salvado. Podía haber vivido muchos más años. Días antes de su
muerte, escribió al Ministro ruso de Asuntos Exteriores. Le dijo que
la Corte Penal Internacional para la ex Yugoslavia le quería muerto.
Lo
mismo ocurre ahora con Washington y sus principales socios en la
OTAN. Quieren que Aziz desaparezca y pase al olvido. Está muriéndose
de abandono.
En
el verano de 2010 dio su primera entrevista. Llevaba preso casi siete
años y medio. Declaró que no había cometido ningún delito, que
era una víctima del imperialismo estadounidense:
“El
Presidente Sadam Husein tomaba todas las decisiones. Yo mantuve una
posición política, no participé personalmente en ninguno de los
delitos de los que se me acusa. De entre todos los cientos de
reclamaciones presentadas, nadie me ha mencionado a mí.
Al
ser miembro del gobierno, tenía la responsabilidad moral de
defenderlo. Si nos remontamos a la historia, le pedí a Sadam Husein
que no invadiera Kuwait, pero tuve que apoyar la decisión de la
mayoría. Cuando se adoptó la decisión, le dije que eso nos iba a
llevar a una guerra con EEUU y que no beneficiaba a nuestros
intereses emprender esa guerra. Pero la decisión estaba tomada. Yo
era el Ministro de Asuntos Exteriores del país y tuve que defender
el país y hacer cuanto pude para explicar nuestra posición. Hice lo
que tenía que hacer.
Ya
no queda nada aquí. Nada. Durante treinta años Sadam estuvo
construyendo Iraq y ahora está destruido. Hay más enfermedad que
antes, más hambre. El pueblo no dispone de servicios públicos. A la
gente la están matando cada día por decenas cuando no por
centenares. Todos somos víctimas de EEUU y Gran Bretaña. Ellos han
masacrado nuestro país”.
El
Iraq de antes de 2003 ya no existe. Washington y sus aliados de la
OTAN han destruido la cuna de la civilización. Dicen que Aziz es
culpable por asociación. Aziz lamenta haberse rendido a las
autoridades estadounidenses el 24 de abril de 2003. Se había
despedido de Sadam días antes.
“A
través de un intermediario, contacté con los estadounidenses”,
dijo. “Si pudiera volver a aquella época, hubiera preferido que me
mataran”.
Lleva
soportando un largo calvario. Está enfermo, debilitado y consumido.
El
3 de abril, el Tribunal de Bruselas emitió la siguiente declaración:
“Maliki
y su panda están asesinando lentamente a Tariq Aziz en una cárcel
iraquí. Le están tratando de forma inhumana. Eso constituye
tortura. Toda la clase política de Occidente y las entidades de
defensa de los derechos humanos serán responsables si muere a causa
del abandono y la negligencia.”
Su
hijo Ziad escribió al Tribunal de Bruselas: “Instamos a los
políticos, a las organizaciones por los derechos humanos y a los
medios de comunicación a que emprendan finalmente una acción
decisiva para la liberación de Tariq Aziz y todos los prisioneros
políticos”, dijo. “Tenemos que defender los derechos humanos”.
Los
ex coordinadores de la ayuda humanitaria en Iraq, Denis Halliday y
Hans von Sponeck, habían pedido lo mismo con anterioridad, como se
expondrá más adelante.
Ziad
declaró:
“Han
pasado ya casi diez años desde que mi padre fue detenido por las
fuerzas estadounidenses. Se cumple también el aniversario del
intento de asesinato al que sobrevivió en 1980 y que sirvió para
matar a civiles inocentes. Fue planeado y perpetrado por la misma
gente que ahora gobierna Iraq y que siguen planeando ejecutarlo de
nuevo, lentamente, sin que ahora haya testigos. Se encuentra preso en
Bagdad.
Ha
sufrido un cuarto ataque al corazón. Se desplomó en el suelo en
medio de la noche y allí se quedó todo el tiempo hasta que llegó
la mañana. No ha recibido la visita de médico alguno. No le han
llevado al hospital, no se le ha ofrecido ninguna atención médica
desde que tuvo el ataque. Su capacidad para hablar con coherencia ha
disminuido bastante. Mi madre y mis hermanas apenas pueden entender
lo que dice.
Tiene
inflamaciones y úlceras en pies y piernas a causa de la diabetes. Si
no se le trata de inmediato, podría producirse gangrena y tener que
amputárselas.
Todo
se debe al abandono médico. Las actuales autoridades carecen de
compasión. Tienen una agenda específica. Quieren vengarse.”
Ziad
quiere que la comunidad internacional sepa que la situación de mi
padre se deteriora día a día y que está verdaderamente asustado de
lo que pueda ocurrir si no se le atiende y se le proporcionan de
inmediato los cuidados y el tratamiento que tan desesperadamente
necesita.
En
mayo de 2009, Hans von Sponeck se refirió a la situación en Iraq y
a la enfermedad de Aziz. Declaró:
“El
Presidente iraquí Yamal Talabani habló recientemente de la
democracia que se había implantado en su país tras la invasión
estadounidense de 2003.
Algunos
observadores iraquíes, que demuestran no conocer Iraq y
probablemente entienden muy poco de democracia, se han apresurado a
confirmar esto. Para ellos, la disminución de los ataques letales y
la cifra de víctimas prueban que los seis años de ocupación
merecen la pena. Sin embargo, los muertos no pueden reaccionar, pero
sus descendientes sí. El 20% de la población iraquí se ha
convertido en refugiada en su propio país o viven en las condiciones
más indeseables en lugares como Siria, Jordania u otros países
lejanos.
Entre
esa gente, está la familia el ex Viceprimer Ministro Tariq Aziz.
Viven esparcidos por Jordania y Yemen y temen por su patriarca. Tariq
lleva gravemente enfermo desde hace mucho tiempo. Junto con otros
prisioneros políticos, como el ex Ministro del Petróleo, el Dr.
Amer Rashid, y el ex Ministro de Comercio, el Dr. Mohamed Medhi
Saleh, está prisionero en el Campo Cropper, bajo control de EEUU, en
las afueras de Bagdad.
Han
pasado ahí muchos años ya, en la mayor parte de los casos sin
cargos, sin una defensa eficaz, sin poder contar con los apoyos que
estipulan los Convenios de Ginebra, sin atención sanitaria.”
Las
obligaciones jurídicas internacionales no significan nada en este
contexto. La carta de Ziad Aziz, el hijo mayor de Tariq Aziz, a un
preocupado amigo en el extranjero deja claro cómo es en Bagdad la
situación de los prisioneros políticos y sus fundamentales derechos
democráticos.
Por
otra parte, von Sponeck y Halliday dijeron que conocen bien a Aziz.
Que trabajaron con él. Que es un “nacionalista iraquí con altas
motivaciones, que cooperó totalmente con las Naciones Unidas cada
vez que creyó que podía ayudar a mejorar la ayuda humanitaria para
el pueblo iraquí”
Él
y Halliday quieren que se libere a Tariq Aziz. En 2005 y a principios
de 2007, manifestaron su preocupación. Han hecho varios llamamientos
públicos, cuanto han podido, para que se le libere por motivos
humanitarios.
Pero
sigue preso. Se le sigue negando el proceso debido. Y necesita
atención médica urgente.
Nadie
sabe lo que puede ocurrir. No puede durar mucho tiempo ya. EEUU y sus
aliados cómplices quieren que desaparezca. Le están matando
lentamente. La muerte por negligencia deliberada constituye un
asesinato premeditado.
El plan de Washington para provocar a Corea del Norte
Global Research
| Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens |
En un artículo de The Wall Street Journal
del 3 de abril titulado “EE.UU. reduce su demostración de fuerza en
Corea”, los periodistas Adam Entous y Julian E. Barnes revelaron que la
Casa Blanca aprobó un detallado plan, denominado ‘the playbook’, para aumentar la tensión con Corea del Norte durante las maniobras conjuntas del Pentágono con Corea del Sur.
Las
maniobras, que todavía continúan e involucran el envío de una cantidad
considerable de sofisticado equipamiento militar estadounidense a corta
distancia de Corea del Norte ya constituyen una fuente de considerable
tensión en Pyongyang y representan lo que el especialista en Corea, Tim
Beal, llama guerra “sub-crítica”.
Las maniobras, de dos
meses, dirigidas contra la República Democrática Popular de Corea y
realizadas cerca de allí, obligan a las fuerzas armadas norcoreanas a
entrar en estado de alerta, una situación agotadora y terriblemente
costosa para un pequeño país cuya economía ya está dañada por amplias
sanciones. Corea del Norte estima que las sanciones y la agresión
militar de EE.UU. han causado un daño incalculable a su economía (1).
El playbook
fue desarrollado por el Comando Pacífico del Pentágono para aumentar
las maniobras que comenzaron a principios de marzo y se discutió en
varias reuniones de alto nivel en la Casa Blanca, según los periodistas
del Wall Street Journal. El plan preveía vuelos a baja altitud de
bombarderos B-52 sobre la península coreana, que tuvieron lugar el 8 de
marzo. Unas semanas después dos bombarderos B-2 con capacidad nuclear
lanzaron cargas ficticias sobre una instalación de misiles sudcoreana.
Los vuelos se realizaron deliberadamente a plena luz del día a baja
altitud, según un funcionario de la defensa de EE.UU., para producir el
efecto amenazador deseado. “Podríamos volar de noche, pero la idea era
que lo vieran” (2). Hace unos días, el Pentágono envió dos aviones de
guerra de alta tecnología F-22 a Corea del Sur, también como parte del
plan playbook para intimidar a Pyongyang.
Según
Entous y Barnes, la Casa Blanca sabía que los norcoreanos reaccionarían
con la amenaza de tomar represalias contra EE.UU. y Corea del Sur.
En
un artículo del 29 de marzo, Barnes escribió que “funcionarios de la
defensa reconocieron que los oficiales militares norcoreanos están
particularmente agitados por los vuelos de bombarderos debido al
recuerdo de la destrucción causada desde el aire en la Guerra de Corea”
(3). En aquella guerra, la Fuerza Aérea de EE.UU. demolió todos los
objetivos de más de un piso. También lanzó más napalm del que lanzó
después en Vietnam (4).
La realidad, por lo tanto, es
exactamente contraria la narrativa formulada en los medios de masa
occidentales. Washington no ha reaccionado ante la beligerancia y las
provocaciones norcoreanas con una demostración de fuerza. Al contrario,
Washington planificó deliberadamente una demostración de fuerza con el
fin de suscitar una furiosa reacción norcoreana, que entonces se
calificó de “beligerancia” y “provocación”. Las provocaciones,
planificadas de modo frío y calculado, procedieron de Washington. Las
reacciones de Corea del Norte han sido defensivas.
Ante la
necesidad de explicar por qué Corea del Norte, un cero a la izquierda
en comparación con EE.UU., provocaría deliberadamente a un coloso
militar, los periodistas occidentales, citando a analistas anónimos, han
urdido una risible ficción sobre el uso de las amenazas militares de
Pyongyang como una carta de cambio para conseguir ayuda de Occidente,
como refuerzo para su tambaleante economía “mal administrada”. El papel
de las sanciones y de la incesante amenaza de intervención militar de
EE.UU. se deja de lado como explicación de las dificultades económicas
de Corea del Norte.
Sin embargo, las revelaciones de
Entous y Barnes hacen que ahora la historia sea menos verosímil. Los
norcoreanos no han desarrollado un programa nuclear, no han invertido
dinero en sus fuerzas armadas y no han reafirmado su decisión de
enfrentarse directamente a la agresión de EE.UU. y Corea del Sur para
mendigar ayuda de Washington. Lo han hecho para defenderse de
provocaciones fríamente calculadas.
Según miembros de la redacción del Wall Street Journal,
la Casa Blanca ha reducido sus provocaciones por el momento, por temor a
que puedan conducir a un “error de cálculo” norcoreano. En lenguaje
directo y callejero, Washington desafió a Corea del Norte a un "juego de
gallina" y lo interrumpió cuando quedó claro que no se desarrollaría
según sus intenciones.
Aumenta la presencia de cárteles mexicanos en EE UU
Chicago ya tiene su nuevo enemigo público número uno.
Pero a diferencia de Al Capone, el gánster más temido de la década de
los años 20, la nueva amenaza para la ciudad ni siquiera ha pisado sus
calles. Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del cártel de Sinaloa está
considerado como el principal objetivo de las autoridades de la ciudad,
en un reconocimiento al avance de los cárteles del narcotráfico más allá
de la frontera entre México y Estados Unidos. Estas organizaciones
están presentes ya en nueve estados no fronterizos, según una investigación reciente de la agencia Associated Press (AP).
Decenas de casos pendientes en diversos juzgados del país, datos de
la Agencia de la Lucha contra la Droga (DEA, por sus siglas en inglés) y
entrevistas con autoridades de las ciudades más afectadas, a los que ha
tenido acceso AP, muestran un despliegue de miembros de los cárteles en
EE UU, sospechosos de controlar redes de distribución de droga en
Estados como Ohio, Kentucky, Carolina del Norte, Indiana, Michigan o
Minnesota.
“La gente piensa que la frontera está a 2.700 kilómetros,
que este no es nuestro problema”, declaró a la agencia Jack Riley,
director de la DEA en Chicago. “Bueno, resulta que lo es. Estos días
operamos como si Chicago estuviera en la frontera”. Según las
autoridades norteamericanas, el cártel de Sinaloa distribuye la mayor
parte de la droga que se vende en Chicago y en otras ciudades del país,
en un mercado que asciende a 60.000 millones de dólares anuales.
Los documentos consultados por AP hablan de conversaciones
interceptadas a José González-Zavala, perteneciente al cártel de La
Familia y residente en Chicago, desde donde supervisaba envíos de
cocaína a ciudades de Illinois, Wisconsin e Indiana. Allí también vivía
Jorge Guadalupe Ayala-Germán, quien se declaró culpable de múltiples
cargos por narcotráfico. Así como Socorro Hernández, detenida en 2011, y
que negó su pertenencia a la misma organización a pesar de que las
autoridades de Atlanta, donde fue detenida, le acusaron de ser uno de
los miembros de más alto rango de La Familia.
En cuanto a Chicago, los investigadores de la Comisión del
Crimen de la ciudad aseguran que hace dos o tres años que detectaron
allí la presencia de “representantes” de los cárteles. “Se convirtió en
un mercado tan grande, que resultó crítico tener un control firme sobre
él”, explica Art Bilek, uno de los responsables.
Sin embargo, otros expertos apuntan a que el aumento de la
presencia de miembros del cártel no se corresponde tanto con un
desplazamiento de sus operativos hasta EE UU, sino de la mejora de las
investigaciones llevadas a cabo por la DEA y la cantidad de información
que obtienen acerca de sus actividades.
“Muchas veces esperan durante meses o años para asegurarse
que cuando dan el golpe contra ellos, pueden detener a centenares de
individuos”, comenta Tony Payan, profesor de Ciencias Políticas en la
Universidad de Texas El Paso y experto en la lucha contra el
narcotráfico en EE UU. “Eso no significa que haya más actividad, sino
que hay un mayor seguimiento de esta”.
Payan, autor de varios libros sobre los desafíos de
seguridad, inmigración y tráfico de drogas en la frontera, afirma que
este se ha mantenido estable desde hace bastante tiempo y que ha sido en
esa región donde se ha producido la mayor innovación en cuanto a la
actividad del narco “cambiando constantemente sus estrategias para
introducir la droga en el país”.
Una de esas estrategias era la de confiar en contactos
estadounidenses para superar el límite fronterizo. “Llega desde la
frontera hasta Atlanta, Houston, Dallas, Chicago, Los Ángeles o
Phoenix”, dice Payan. “Pero alguien tiene que recibir ese envío y se
trata casi siempre de miembros de confianza de la organización, que no
sean suficientemente reconocibles para las autoridades y que puedan
moverse con facilidad dentro de EE UU”.
De acuerdo con los datos publicados por AP, esas personas
serían cada vez más ciudadanos mexicanos con un visado temporal o con
doble nacionalidad, pero no estadounidenses. “Tienen que ser personas a
las que el cártel pueda acceder fácilmente y que al mismo tiempo puedan
ejercer presión sobre ellos, obligándoles a salir del país si hace
falta”, dice el experto. Si uno de ellos es identificado por la policía o
tiene antecedentes en EE UU, la organización necesitará que salga del
país, dificultando su regreso.
Según la DEA en Chicago, “se trata de la amenaza más seria a
la que se enfrenta EE UU en términos de crimen organizado”, en palabras
de Riley, su director. Las estadísticas reveladas esta semana citan que
en 2008, 230 comunidades estadounidenses denunciaron cierto nivel de
presencia de los cárteles. En 2011, la cifra ascendió a 1.200.
Payan explica que la DEA y otras autoridades
estadounidenses luchan contra el narcotráfico con métodos tradicionales
como la vigilancia de sus comunicaciones, seguimiento y localización de
efectivos, así como el uso de agentes infiltrados en sus organizaciones.
Sin embargo, en los últimos años también han adoptado una estrategia
mucho más controvertida, como el lavado de dinero que después emplea el
narco. Una de esas operaciones, vinculada al tráfico de armas y que
intentaba seguir su trayectoria a través de la frontera, terminó hace
dos años en fracaso. Después de que EE UU perdiera el rastro a
centenares de armas que formaban parte de la operación Rápido y Furioso,
del Departamento de Justicia, una acabó siendo utilizada para disparar
contra un agente fronterizo.
“Las autoridades de EE UU saben que con el dinero que están lavando
las organizaciones están invirtiendo en servicios y recursos que
mantienen sus operaciones”, dice Payan. “Pero es parte del precio que
deben pagar en esta labor”. El experto defiende que la DEA y el
Departamento de Justicia no pueden “inventarse” pruebas contra los
narcotraficantes y que siempre se aseguran de que, en el caso de
detención de uno de sus miembros, el juez les dé la razón. “Siempre
intentan garantizar que cuando dan un golpe contra estos grupos, sea lo
suficientemente grande como para captar a centenares de sus miembros. Y
que tendrán que volver a empezar. Son como la Hidra, siempre crece otra
cabeza”.
La 'princesa' no tiene quien le escriba
Belén Esteban ha caído. La torre más alta de las que se recuerdan en
ese mundillo que es la televisión 'basura' cayó el pasado viernes con
todo su peso después de protagonizar uno de los momentos más violentos que se recuerdan en la pequeña pantalla.
Era la crónica de una muerte anunciada desde hace meses.
Algunos dirán que incluso desde hace años. Problemas profesionales,
personales, visitas a la terapeuta, un proceso de desintoxicación... El mundo de Belén se ha ido desmoronando tan rápido como se construyó.
El viernes, 'la Esteban' se marchó del plató de 'Sálvame Deluxe' por
la puerta de atrás después de discutir con María Patiño, Kiko Matamoros y
poner la guinda con Lydia Lozano en una noche en la que dejó ver a la
peor 'princesa del pueblo'.
De hecho, en aquel momento en el que se levantó como alma que lleva
al diablo y a gritos pedía desesperadamente que le quitaran el micro es
cuando Belén dejó de ser princesa para convertirse en el ya más que
trillado 'juguete roto'.
Y sí mostró a la peor princesa, al monstruo de la televisión convertido en despojo del mismo,
pero cosechando unos índices de audiencia que duplicaron a los
conseguidos por el programa la semana anterior. Todo lo que toca se
sigue convirtiendo en oro pero a qué precio. Seguramente si preguntabas
hace 5 años en la calle qué se opinaba de Belén Esteban un gran
porcentaje le hubiera mostrado su apoyo. Si lo preguntaras ahora...
Y sí era la crónica de una muerte anunciada porque Belén no tendría
que haber vuelto de su última salida del programa hace unos pocos meses.
Belén tendría que haberse recuperado completamente,
haber acabado su terapia, haber resuelto la locura de vida que lleva y
entonces, tal vez, haber regresado para ser la misma Belén que la llevó
hasta lo más alto.
Pero ni ella, ni los que han estado durante todo este tiempo a su lado han sido conscientes de que a 'la Esteban' se le estaba apagando el fuelle. Que ya no quedaba esa fuerza de antaño que la llevó a recorrerse platós y platós por cantidades indecentes de dinero. Ahora Belén no es ni la sombra de lo que era.
La culpa es suya, sin lugar a dudas, a fin de cuentas ella es
responsable de sí misma en última instancia, pero si es verdad, como
dijo el viernes, que en muchas ocasiones se ha sentado en el programa
porque se lo pedían sus jefes porque no había personaje al que sacar las
miserias. A Belén también la han empujado hacia el abismo en que se
encuentra ahora como el mismo Jorge Javier Vázquez reconoció.
El viernes se sentó después de una semana 'horribilis' (¿o un año?). A
su vuelta de vacaciones le habían robado en su casa, no sólo cosas
materiales valoradas en 150.000 euros, sino también cosas muy
personales, tan personales como sus bragas. Su ex marido sigue dándola
quebraderos de cabeza y la prensa no le aporta nada más que disgustos.
Belén no estaba para sentarse el viernes en ningún plató a vender su
vida.
La Belén que se veía hace años, borde y brusca, pero tan cercana a la realidad como cualquiera no tiene nada que ver con esa Belén que en directo acusa a sus compañeros de inventarse enfermedades para conseguir horas de TV,
o escupir mentiras sobre los maridos de las demás, o perder el control
hasta rozar la locura... Belén no era así o por lo menos no mostraba
eso.
La pregunta ahora es si la 'princesa de los juguetes rotos' seguirá
hasta que no le quede aire a su alrededor que respirar o acabará con
esto y resurgirá de las cenizas como Ave Fénix. Es decir, ¿la veremos
dentro de dos semanas otra vez sentada pidiendo disculpas y prometiendo
que va a cambiar? ¿O pondrá fin a esta amargura y recuperara su vida? El 'Deluxe' proveerá y dirá.
La Policía halla 134 kilos de cocaína en un contenedor de cacahuetes en Valencia
Agentes de la Policía Nacional y de la Agencia Tributaria han
interceptado en el puerto de Valencia un contenedor de cacahuetes que
ocultaba 134 kilogramos de cocaína. La droga fue enviada desde Brasil por el método del "gancho ciego" y el destinatario de la mercancía legal era una empresa valenciana, informa este cuerpo policial.
Las investigaciones comenzaron a finales del mes pasado, cuando los
investigadores recibieron una información sobre la llegada al puerto de
Valencia de un barco que transportaba un contenedor, en principio, cargado con cuchillos y procedente del municipio de Santos, en el estado de Sao Paulo (Brasil).
Junto a la mercancía legal, se había introducido una cantidad
indeterminada de estupefaciente por el método del "gancho ciego", es
decir, fracturando los precintos originales de la carga para introducir la sustancia ilegal y volver a cerrarla con nuevos precintos, explica la Policía.
A la llegada de la embarcación, los funcionarios procedieron en
primer lugar a la inspección de seis contendedores sospechosos, con
resultado negativo. Al día siguiente se realizó un análisis de los datos relativos a los 1.715 contenedores que el barco había descargado
en el puerto valenciano, sin que tampoco se pudiese localizar
cargamento alguno de cuchillos, como indicaban las primeras
informaciones, ni de objetos similares.
Bolsas y precintos
Nuevas pesquisas de los investigadores permitieron averiguar el número del contenedor
que, supuestamente, transportaba la sustancia estupefaciente, por lo
que se procedió de inmediato a contactar con los funcionarios de
Vigilancia Aduanera de Valencia para localizar la Terminal exacta en la
que se habría descargado el contenedor en cuestión.
Una vez localizado y puesto bajo vigilancia policial, se realizó la
inspección de la carga, esta vez de cacahuetes, y la intervención de cinco bolsas de lona que contenían 134 paquetes de cocaína, así como los precintos que requiere el método utilizado por los narcotraficantes.
La operación se ha realizado por el GRECO Levante y el Grupo 5º de
Estupefacientes de la UDYCO de Valencia, junto con el Área Regional de
Vigilancia Aduanera de Valencia.
domingo, 7 de abril de 2013
Una valiosa experiencia revolucionaria venezolana
El barrio 23 de
enero es un sólido baluarte de la Revolución Bolivariana. Nombrado
originalmente 2 de diciembre para evocar la fecha de la llegada al poder
del dictador Marcos Pérez Jiménez, sus humildes vecinos decidieron en
1958 rebautizarlo con otra fecha: la de su derrocamiento. Previamente
habían ocupado revolucionariamente miles de departamentos no adjudicados
aún construidos allí por el perezjimenismo
El barrio, habitado
por miles de trabajadores, ha estado en primera línea en los combates
populares de su tiempo: el enfrentamiento a la dictadura, la lucha
armada en los sesentas y setentas, el caracazo (1989), la derrota
del golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez(2002) y el apoyo
más resuelto a su gobierno. Situado al oeste de Caracas, se ubica cerca
del Palacio de Miraflores y dentro de su territorio, en el Cuartel de la
Montaña, reposan los restos del comandante presidente. Allí el
visitante es recibido por los hospitalarios y fervorosos soldados de la
Fuerza Armada Nacional Bolivariana y sus hermanos milicianos del barrio;
juntos lo custodian.
Al 23 de enero voy con Rosalinda Chanagá,
chavista de ley y activista de solidaridad con Cuba. Me presenta a Juan
Contreras, reconocido líder popular y diputado suplente a la Asamblea
Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela. Juan ha vivido en
el barrio toda la vida y junto a otros compañeros fundó la Coordinadora
Simón Bolívar(CSB), cuyos orígenes se remontan a 1989. Desde entonces
ha impulsado el fortalecimiento del poder local, “basado en la
autogestión y cogestión por la comunidad de los recursos humanos y
materiales y en el protagonismo histórico del pueblo como sujeto
social”.
Como todos los jóvenes de la localidad, a los 13 años
Juan comenzó a sufrir la represión de la policía y otros cuerpos armados
de la Cuarta República(1958-1999). La casa de su madre fue allanada 44
veces. Era delito ser joven entonces, asegura. Los muchachos respondían a
los esbirros a pedradas y botellazos; luego, militantes ya de
organizaciones guerrilleras, con otros proyectiles más efectivos.
La lucha armada revolucionaria es uno de los antecedentes importantes
de la Revolución Bolivariana. A ella se sumaron muchos de los mejores
hijos de Venezuela en las décadas de los sesentas y los setentas. De
ella surgieron muchos cuadros de los partidos de izquierda que luego
engrosaron las filas del chavismo. En ella participaron directamente o
la apoyaron desde las filas miembros de las instituciones castrenses; el
porteñazo y el carupanazo son sublevaciones memorables.
Aunque factores imponderables lo impidieron, veteranos guerrilleros
debían combatir en el alzamiento del teniente coronel Hugo Chávez el 4
de febrero de 1992. Uno de ellos era Juan, quien junto a otros
compañeros del 23 de enero no llegó a recibir su arma. En cambio, sí
participaron en la rebelión militar del 27 de noviembre de ese año.
Los miembros de la CSB fueron perseguidos, encarcelados y torturados
hasta la llegada a la presidencia de Chávez. Al igual que otros vecinos,
varios de ellos murieron por las balas de las fuerzas represivas antes
de 1999 pero también de la contrarrevolución antichavista después de esa
fecha. Con el chavismo, la organización, nacida de la lucha social en
el barrio y la solidaridad con Cuba y otros pueblos del mundo ha vivido
un esplendor. Sus instalaciones ocupan lo que fuera el cuartel de la
policía. Donde antes los vecinos eran apaleados y torturados hoy
funciona la radio comunitaria Al Son del 23, el Club de Abuelos “Freddy
Parra”, un infocentro donde reciben formación digital gratuita los
alumnos de las escuelas del barrio, una Librería del Sur, un Café
Venezuela con excelentes productos a precios módicos, la tienda de
abarrotes “Carlos Vielma” de la red subvencionada del Estado, un club de
ajedrez y un consultorio veterinario. La CSB genera actividades
culturales, deportivas y recreativas que recapturan espacios públicos
ocupados por la delincuencia y se extiende a otros bastiones
revolucionarios en el país con un plan estratégico “estrechamente ligado
al proyecto político de Hugo Chávez”.
Juan asegura que en la
elección presidencial del 14 de abril Nicolás Maduro puede superar la
alta votación obtenida por el chavismo el pasado 7 de octubre. “ Este
pueblo ahora es otro y ya nadie podrá detener su lucha. Hugo Chávez
impulsó una transformación de su conciencia social que no tiene
precedente en nuestra historia”.
Rusia y Alemania dan otro paso hacia una nueva era glacial
| Cuando el presidente ruso, Vladimir Putin, inicie su visita oficial a Alemania hoy tendrá que abrigarse bien porque se enfrentará no solo al frío, que mantiene secuestrado el país que dirige Angela Merkel, sino también unas relaciones bilaterales que están al borde de una nueva época glacial. El nuevo punto de discordia es la labor de las fundaciones políticas alemanas en Rusia. |
La política exterior se expresa ante todo por gestos. Uno de ellos es que la canciller alemana Angela Merkel reciba al jefe de Estado ruso, Vladimir Putin, en Hannover para inaugurar la Feria Internacional de Industria. Rusia tiene lo que muchas empresas alemanas buscan: un mercado para sus productos y recursos naturales. Alemania tiene lo que muchas empresas rusas buscan: maquinaria y conocimientos. A Putin le vendría bien el intercambio porque encajaría en la modernización de la economía del país que a su vez haría más fuerte a su Estado, que a nivel mundial tiene que competir con otras potencias emergentes como China, India, Sudáfrica y Brasil, sin olvidar a EEUU. También a Merkel le favorecería la colaboración con la Federación rusa ya que la economía e industria alemanas tienen que buscarse mercados y clientes nuevos por las pérdidas que han experimentado en los países del sur de la Unión Europea. Al margen de que otro empujón económico no le haría ningún daño en este año electoral.
Sin embargo, la diplomacia no opera en solitario, sino en medio de un
sistema internacional de relaciones. El canciller socialdemócrata
Gerhard Schröder, antecesor de Merkel, era considerado el «camarada de
los jefes» de la patronal por su especial relación con la industria
germana. Utilizó su posición en la relación con Rusia para acelerar los
negocios entre ambos países. De esa colaboración nació el gaseoducto que
atraviesa el Mar Báltico hasta llegar a Alemania. Tras su derrota
electoral en 2005 la empresa Northstream, propiedad de la estatal rusa
Gazprom, le fichó como gerente. Así que no extraña que Schröder llamara a
Putin «un demócrata de pura cepa» en un momento en el que los medios
internacionales cuestionaban otra vez la actitud del presidente ruso con
respecto a la oposición en su país.
Merkel optó por dejar la zanahoria esgrimida por su antecesor y sacó
el látigo en el que pone «derechos humanos y cívicos» para mantener a
raya al oso ruso que, a su juicio, tiene que pasar por la puerta alemana
para poder entrar en la UE. Esta posición es resultado de la política
exterior que diseñó su protector político, el canciller Helmut Kohl
entre 1989 y 1998.
El entonces jefe de Gobierno supo utilizar primero al secretario
general de la URSS, Mijail Gorbachov, para lograr la unificación
alemana. Luego instrumentalizó su amistad con el presidente ruso Boris
Yeltsin para que las empresas alemanas pudieran competir con las
estadounidenses en la liquidación del patrimonio nacional y la
explotación de los recursos nacionales.
También en este contexto las fundaciones de los partidos políticos
alemanes han sido tanto actores como instrumentos de la política
exterior para hacer valer aquellos intereses germanos en la Rusia
postsoviética. De cara a la opinión pública, las Stiftungen dicen que
solo colaboran con la denominada «sociedad civil», es decir con ONG que
son de su gusto. Tampoco hay duda alguna de que en varias cuestiones,
como por ejemplo la homosexualidad, la sociedad rusa dista de lo que en
otros países del continente europeo se considera progresista.
Larga experiencia
El conflicto surge cuando determinados estados utilizan sus
fundaciones u otras instituciones para interferir en los asuntos
internos de un país, como pasó antes de los comicios presidenciales
rusos en 2012.
Las fundaciones alemanas cuentan con una larga experiencia en esta
materia. Después de la muerte del dictador español Francisco Franco, el
Gobierno de Helmut Schmidt empleó al servicio secreto exterior BND para
que ayudase a las Stiftungen a llevar ilegalmente unos 20 millones de
euros al Estado español. Con este dinero, los partidos de la Alemania
federal financiaron a sus «compañeros» hispanos para que estos creasen
un Estado acorde con los valores de la OTAN y de Comunidad Europea. En
2009, la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, cercana al
Partido Liberal (FDP), asesoró a los golpistas de Roberto Micheletti
antes, durante y después de su levantamiento contra el presidente
legítimo Manuel Zelaya en Honduras. En marzo, la fundación
demócratacristiana Konrad Adenauer (KAS), reconoció que fue en su
oficina en Caracas donde un grupo expertos redactó la felicitación que
el candidato opositor a presidente, Henrique Capriles Radonski, mandó al
nuevo papa Francisco. En 2002, tras el fallido golpe de Estado contra
el presidente Hugo Chávez, la KAS estuvo a punto de ser expulsada de
Venezuela por su vinculación con los golpistas. En 2011, entró en vigor
una ley que restringe la financiación de organizaciones y partidos
venezolanos desde el extranjero.
Una ley parecida la aprobó el Parlamento ruso, obligando a las ONG a
registrarse como «agentes extranjeros» si reciben ayuda financiera desde
el exterior. Sobre esta base, la Justicia rusa registró las oficinas de
la KAS la semana pasada. Vladimir Putin justificó la medida en la
televisión alemana al señalar que «solo queremos saber quién recibe
dinero y para qué se utiliza ese dinero». La copresidente de los Verdes
alemanes, Claudia Roth, le llamó «déspota» y anunció protestas. Además,
exigió a Angela Merkel que ante la «amplia represión» hable claro con su
huésped.
El presidente de Uruguay: “El tuerto Kirchner era bastante baboso”
En esta ocasión no se trató de un desliz, como el que le llevó a comentar el jueves eso de que “esta vieja es peor que el tuerto”; sino de una entrevista a micrófono abierto. El presidente de Uruguay,
José Mujica, volvió a referirse al expresidente argentino Néstor
Kircher (2003-2007) como el tuerto. Y lo calificó de baboso, palabra que
en el lenguaje coloquial uruguayo viene a significar soberbio, chulo o
sobrado. La frase sobrevino durante una entrevista efectuada el 18 de
marzo y publicada el sábado 6 de abril por la revista uruguaya Lento.
El periodista le preguntó cómo podría hacer Tabaré Vázquez
-posible candidato presidencial de la misma coalición izquierdista que
Mujica- para mantener una buena relación con Argentina si ganase las
presidenciales de 2015. Y Mujica respondió aludiendo a los problemas que
ya tuvo Vázquez con el país vecino cuando fue presidente de Uruguay
(2005-2010): "Él no tuvo problemas con Argentina, tuvo problemas con el
tuerto Kirchner, que era bastante baboso. Dios lo tenga en la gloria".
Baboso se le llama en Uruguay, por ejemplo, a los jugadores de fútbol
que celebran un gol provocando a la afición contraria. "Kirchner era
difícil", sostuvo Mujica en la citada entrevista. El artículo salió
publicado en el primer número de la revista Lento, que perteneciente al periódico uruguayo La Diaria y tendrá una periodicidad mensual.
“La nota la hicimos dos semanas antes de que pasara lo del incidente
con el micrófono abierto”, explicó a este periódico el director de la
revista, José Gabriel Lagos. “Hacía mucho tiempo que queríamos hablar
con el presidente sobre su visión de la historia contemporánea
argentina. Cuando ocurrió lo de la famosa frase sobre los Kirchner nos
descolocó un poco; para ese entonces, la revista ya estaba impresa. De
todos modos, somos varios los que pensamos que una lectura atenta de la
nota en realidad sitúa de manera más benigna los desafortunados dichos
de Mujica en Sarandí Grande. Por ejemplo, en la nota se refiere a Néstor
Kirchner como "tuerto", pero queda claro que no es un calificativo
despectivo, sino que más bien denota familiaridad. En otro extremo, su
mirada a largo plazo confirma que lo del jueves pasado fue un desliz,
pero no refleja el fruto su pensamiento más elaborado sobre las
relaciones entre ambos países”.
El pasado jueves, cuando creía que nadie le grababa, Mujica tachó de
“terca” y “vieja” a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. El
ministerio de Exteriores argentino notificó en una carta al embajador
uruguayo en Buenos Aires que las declaraciones eran inaceptables y
denigrantes. Mujica evitó disculparse en público.
En la entrevista, Mujica también tuvo buenas palabras para los
Gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. En cuanto al primero
señaló que uno de sus grandes aciertos fue “la pelota –importancia- que
le dio a la gente más joven, el aparato que ayudó a construir". También
añadió: "No se puede catalogar de facho (autoritario) ni nada por el
estilo al gobierno de Argentina y a veces creo que nos pasamos” (…)
“Hace siete años que vienen diciendo que Argentina explota y la verdad
es que no explota. Es terca".
El presidente uruguayo recordó en esa entrevista que a Uruguay “le
conviene estar bien con los vecinos”. Pero ahora, esa tarea será mucho
más difícil con Argentina.
La suma de la intención de voto de PP y PSOE no para de bajar
Los socialistas tienen una desventaja de solo 1,5 puntos respecto al PP, pero están ya en el 23% de los votos, 5,7 puntos menos que en las elecciones generales, en su peor expectativa de la historia.
Izquierda Unida está a solo 7,4 puntos del PSOE, también la menor distancia de la serie histórica, beneficiándose del hecho de que Rubalcaba no termina de encontrar el punto de su labor de oposición. De los votantes socialistas, hasta un 84% rechaza su actuación y su fidelidad de voto es de solo el 34%. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, es también suspendido por sus votantes, pero en menor medida que el líder socialista. Todo el Gobierno es suspendido por los ciudadanos, en un panorama de pesimismo y desafección creciente.
Monarquía o república
No resulta fácil ofrecer una visión general de la sociedad española,
de esta larga crisis, de los límites de la democracia y de la decadencia
del sistema de representación política. Parecemos un país moribundo,
con menos riqueza y poder de lo que presumíamos, con corrupción y mala
administración, sin instituciones en las que confiar. Como si de una
vieja historia se tratara, repetida ya otras veces a lo largo del siglo
XX, hemos pasado del triunfalismo al desengaño. Mucha gente vomita
cabreo, decepción, incluso protesta. Pero frente a los diagnósticos
catastrofistas y el pesimismo sobre el futuro, no aparecen soluciones,
más allá de ese término en boca de muchos, regeneración, poco original
en un país que ya intentó varias. ¿Está el sistema agotado? ¿Necesitamos
un cambio de régimen?
Lo primero que hay que decir es que, desde arriba, hay muy poca
voluntad de emprender el camino del cambio. Los políticos forman
partidos de notables y clientelas, que repiten los mismos nombres y
vicios adquiridos y solo movilizan a la opinión pública en tiempos de
elecciones. Y desde abajo, pese a lo mucho que podemos gritar o
escandalizarnos, y al tono de condena moral presente en muchas
declaraciones, hemos aceptado con bastante conformidad, y hasta
deferencia, la trama de intereses, corruptelas y negocios privados que,
desde la política local al Parlamento, se ha tejido en varios lustros de
bonanza económica. Por arriba y por abajo, el espacio para la acción
política alternativa, de oposición, es ahora, como consecuencia también
de años de inmovilismo y apatía, escaso, casi inexistente.
La derecha en el poder, amparada por una amplia red de medios de
comunicación afines, va a mover pocas fichas, porque sabe que el
problema lo tiene la izquierda, donde cunde el desaliento, fragmentada,
sin liderazgo y a la que puede echar sobre sus espaldas el origen de la
crisis, las expresiones de disidencia y la radicalización de la
movilización social en la calle —desde el 15-M al escrache—. Y aunque
esas acusaciones sean falsas, es indiscutible que la izquierda
parlamentaria tiene hoy serios problemas para representar el descontento
popular y plantar cara al acoso y derribo del Estado de bienestar.
Nadie parece dispuesto a renunciar a sus prerrogativas. La política
institucional está en crisis y para regenerarla ya no se puede contar
con el concurso de la Corona. Desde la muerte de Franco, y sobre todo a
partir del fallido golpe de Estado de febrero de 1981, a muchos les dio
por presumir de Rey, protegerlo frente a las críticas y el debate
público, para preservar lo conseguido y cambiar el pobre bagaje
democrático que la historia de la Monarquía borbónica podía exhibir
antes de 1931. Para ello se ocultó, rompiéndolo, el cordón umbilical que
unía a don Juan Carlos con la dictadura de Franco, de donde procedía en
ese momento su única legitimidad, y se estigmatizó a la República, ya
liquidada por las armas y la represión, como la causante de todos los
conflictos y enfrentamientos que llevaron a la Guerra Civil. No puede
negarse el éxito de esa operación de lavado del pasado, capaz de
sobrevivir, sin grandes cambios, hasta en los libros de texto, durante
más de tres décadas de democracia.
Al mismo tiempo, una buena parte de la clase política trató de borrar
los recuerdos más incómodos de la dictadura de Franco y cuando, ya en
el siglo XXI, el Estado puso en marcha, aunque con mucha timidez,
políticas públicas de memoria, recordar el pasado para aprender, y no
para castigar o condenar, una parte importante de la sociedad reaccionó
en contra. No resulta extraño escuchar a los políticos del PP afirmar
que la Segunda República fue un desastre, reproducir en ese tema las
ideas de los vencedores de la guerra civil y de los voceros
neofranquistas, falsear la historia a gusto de la Iglesia, la Monarquía y
las buenas gentes de orden.
La crisis actual, los escándalos en torno a la Casa del Rey, graves
para la buena salud de la democracia, al margen de cómo acabe la
imputación de la infanta Cristina, y la falta de transparencia y de
respuesta ante ellos van a marcar, no obstante, un punto de inflexión
para la legitimidad de la Monarquía. El cambio en España tiene que ir
acompañado de una renovación cultural y educativa, de nuevas ideas sobre
el mundo del trabajo y de una lucha por la democratización de las
instituciones. Un movimiento político que reaccione frente a los excesos
del poder, que persiga el establecimiento de un Estado laico, que
recupere el compromiso de mantener los servicios sociales y la
distribución de forma más equitativa de la riqueza. Esa nueva cultura
cívica y participativa puede, y debe, alejarse del marco institucional
monárquico y retomar la mejor tradición del ideal republicano. Hacer
política sin oligarcas ni corruptos, recuperar el interés por la gestión
de los recursos comunes y por los asuntos públicos. En eso consiste la
república.
El apoyo al Rey se desploma, sobre todo entre los jóvenes
La valoración ciudadana del Rey se ha desplomado en los últimos meses, según el resultado de la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS, realizada antes de que se conociera la imputación de la infanta Cristina.
Por primera vez, su nota es negativa, muy por debajo incluso de la valoración que tenía hace un año, cuando el episodio de la cacería en Botsuana y la posterior petición pública de disculpas.
La tendencia se ha acentuado en un periodo muy corto de tiempo y
coincide con la decisión del Gobierno de no incluir más su valoración en
las encuestas oficiales del CIS.
Del sondeo de Metroscopia se deduce la situación significativa de que
el Rey ha perdido especialmente apoyo entre los votantes del PSOE y
entre los más jóvenes.
Oficialmente, el partido de Alfredo Pérez Rubalcaba sostiene a la Monarquía, pero sus votantes le dan una nota de -22, frente al 34 de los del PP.
Por edades, el sondeo muestra que el gran activo del Rey —la
democracia y su papel en episodios como el 23-F— ya no supone un plus,
porque los jóvenes carecen de esa referencia. Por eso los menores de 34
años le dan una nota de -41. Su mayor respaldo sigue estando entre los
mayores de 55, es decir, los que sí tienen referencia de la Transición.
El Príncipe obtiene una valoración muy superior
a la de su padre, aunque su nota ha bajado también en tres meses, en
menor medida, pero de un 37 a un 28. También los de mayor edad son los
que mejor le valoran, pero los más jóvenes le mantienen en nota
positiva.
El debate sobre la Corona desborda la agenda de Gobierno y partidos
La fatiga de los materiales por el paso del tiempo es un principio
básico de la ingeniería. En el caso de la Monarquía, los casi 35 años
transcurridos desde su instauración no explican por sí solos el notable
desgaste de la institución. La imputación de la infanta Cristina en el caso Urdangarin
ha desbordado el debate sobre la Corona, después de una acumulación de
traspiés y escándalos que han acelerado el desgaste y han llevado a
medios extranjeros a utilizar titulares como: “Tiembla la Corona en
España”.
La Corona ha pasado de ser un asunto tabú, al margen de la agenda
política, a ser objeto de polémica y crítica pública, con un reflejo
claro en un descenso de su valoración en todas las encuestas.
La controversia desborda a los partidos y se habla abiertamente de
cambios en distinto grado. Por primera vez es casi unánime la opinión de
quienes defienden cambios en la institución. Los matices de esos
cambios van desde los que proponen retoques legales y de funcionamiento
en la Casa del Rey, pasando por quienes hablan abiertamente de la
abdicación de don Juan Carlos,
hasta llegar a los que cuestionan la propia Monarquía. Entre los
primeros, y con muchas prevenciones, se incluye el Gobierno de Mariano Rajoy, que acepta, aunque sea arrastrando los pies y empujado por todos, una regulación muy limitada de la Casa del Rey en la Ley de Transparencia, tras negar reiteradamente que eso fuera posible.
La tesis de la abdicación es manejada ya en privado por destacados
dirigentes políticos, incluidos algunos del PP, que sostienen que ese
proceso debería acompañar a la reforma del funcionamiento de la
institución. Y en la última opción están los grupos minoritarios, que se
estrellan contra la abrumadora mayoría parlamentaria de PP más PSOE,
que mantienen posiciones firmes de defensa de la Corona como garantía de
estabilidad, aunque sea con cambios en su regulación y estatus.
El episodio de la cacería de elefantes, la relevancia pública de Corinna zu Sayn-Wittgenstein
y, sobre todo, la investigación judicial por un caso de corrupción que,
según el juez, tuvo lugar en los aledaños de la Zarzuela, han acelerado
el deterioro. La crisis económica y la desafección ciudadana hacia las
instituciones actúan como lupa que agranda notablemente el problema. Lo
fundamental es que en los últimos años se ha levantado parcialmente el
velo de silencio y opacidad sobre la Casa del Rey; se publican
informaciones sobre el caso Corinna; la amiga del Rey irrumpe
de forma no aclarada con entrevistas estelares; se investiga en un
juzgado; se amplifica el eco en redes sociales libérrimas y en el
Parlamento se piden cuentas por primera vez sobre la Casa Real. Todo eso
estaba escondido bajo la alfombra levantada ahora. La veda se ha
abierto y se avecinan episodios más tortuosos sobre los Príncipes.
“Somos muy conscientes del deterioro de la imagen pública de las
instituciones y de la Corona en los últimos años. Todas las encuestas,
tanto las públicas como las que manejamos nosotros internamente,
muestran esa tendencia negativa y por supuesto, ese deterioro nos
preocupa mucho, afecta a nuestras actuaciones”, admite un portavoz de la
Casa del Rey. La Monarquía reinstaurada en 1975 se fundamentó
exclusivamente en don Juan Carlos y doña Sofía, y la opinión pública
solo tomó como referencia su actuación. Según el diputado de IU Gaspar Llamazares, el problema reside en lo que fue considerado una virtud clave: el juancarlismo.
“El Rey era el activo de la Corona, ahora que ya no lo es se convierte
en lastre por desgaste de su imagen personal y la pérdida galopante de
prestigio”, explica.
La naturaleza y la biología cumplieron su inexorable función y las
fotos de la familia real incluyeron cada vez a más miembros, lo que
ampliaba el margen de error y la exposición. Con los años, se han ido
cayendo caras de esas fotos (Jaime de Marichalar, Iñaki Urdangarin y la
infanta Cristina), hasta el punto de que en la web oficial de Casa del
Rey no hay ahora imagen de grupo alguna en la pestaña de familia real.
Para el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero,
pese a todo, la Monarquía es una institución consolidada. “Las grandes
democracias, las sociedades democráticas avanzadas, son aquellas que han
sabido consolidar sus instituciones, las más relevantes para la
democracia misma. Y en España la Monarquía lo es. En nuestra memoria aún
reciente está el papel desempeñado por el Rey en la reconciliación, en
el impulso de la Transición, en la elaboración y aprobación de una
Constitución que garantiza los principios del Estado de derecho, en la
propia salvaguarda de esa democracia recién conquistada frente a la
amenaza que supuso el golpe del 23-F.
Está también el aprecio e identificación exterior de la España
democrática con la figura del Rey”, asegura Zapatero a este periódico.
“Por eso, creo que la democracia parlamentaria española está tan
ligada a la Monarquía, y en concreto a la trayectoria de Juan Carlos I,
como la propia Monarquía a aquella. En su origen, en el fundamento de su
legitimidad y en su respectivo desarrollo futuro. Sabemos, asimismo,
que esas democracias más avanzadas son las que sirven a sociedades
abiertas, críticas y autocríticas, con voluntad de cambio y de
perfeccionamiento. Esta tarea, la de mejorar la democracia y nuestras
instituciones, debe estar igualmente presente en nuestro debate
colectivo (aunque no me corresponda a mí ya participar en él en primera
línea)”, dice el expresidente. Ese activo del 23-F y su contribución a
la llegada de la democracia han dejado de ser importantes para una
mayoría de españoles, según la socióloga Belén Barreiro, expresidenta
del CIS.
Barreiro explica que hay ya varias generaciones de españoles que
nacieron en democracia y no valoran ese activo. “La Monarquía es una
institución no democrática, y por eso precisa de un refuerzo que le daba
esa gestión del Rey. El problema es que ahora ya no existe ese refuerzo
y la Monarquía pierde apoyo sobre todo entre los jóvenes, porque el Rey
no tiene episodios a los que agarrarse”, añade.
Para esa generación, la imagen del Rey es la del “lo siento mucho, me he equivocado”, la caza de elefantes, el caso Corinna
y la pasarela de los juzgados de Palma de Mallorca. Barreiro sostiene
que “el Rey no da más de sí, y sería adecuado preparar el relevo. Deja
buen recuerdo, pero corre el riesgo de echarse a perder”. En su opinión,
el Príncipe está bien valorado en las encuestas; por eso sería
conveniente hacer coincidir el relevo con “una inyección de
transparencia y cambios legales”.
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En lo político, el Rey cuenta con el respaldo de los dos grandes
partidos, que han gobernado con él, aunque comparten la preocupación.
Sobre ambos se imponen el sentido de Estado, el sentido práctico y, en
algunos casos, la convicción monárquica. “Muy directamente, puedo
referir la experiencia de mi relación con la Corona mientras ocupé la
presidencia del Gobierno. Y quiero ser muy claro: siempre constaté el
compromiso del Rey con su responsabilidad de actuar como factor de
integración, así como de apoyo a las instituciones democráticas, en
concreto de apoyo al Gobierno en la defensa del interés general de
España. No sé si es muy habitual en el comportamiento de los monarcas,
pero yo además puedo decir que siempre sentí su cercanía, disponibilidad
y estímulo personales en los momentos más delicados o ante los desafíos
más difíciles para nuestro país. Por cierto, esta misma actitud también
la vi en el Príncipe”, asegura Zapatero.
El PSOE tiene un ideario de máximos y unas bases republicanas, pero
se impone la defensa de la Constitución y el sentido práctico para
defender la monarquía. Alfredo Pérez Rubalcaba
suele asegurar que lo que sostiene a la Monarquía es el PSOE. Es decir,
que si este partido revisara su posición sobre el jefe del Estado, se
haría muy difícil su mantenimiento. La conferencia política que
celebrará en septiembre para hacer su programa y que prepara Ramón
Jáuregui no tiene previsto debatir sobre este asunto. “No contemplamos
la alteración de la arquitectura institucional del Estado, aunque podría
haber enmiendas de compañeros en línea con el ideario republicano
tradicional que hagan inevitable el debate, pero no lo alentaremos”,
dice Jáuregui. Explica que la idea de pacto constitucional, con la
Monarquía como garantía de estabilidad, “no es el pasado, sino que está
presente y no conviene removerlo”. En su opinión, la elección de un jefe
de Estado partidario no garantizaría esa estabilidad y consenso, y
menos en un momento de desafección de la política. “Hay que llamar a la
prudencia para no abrir la puerta a que todo pueda revisarse”, añade. El
PSOE vive en el equilibrio entre el apoyo oficial al Rey y la presión
de unas bases mayoritariamente republicanas. Las Juventudes Socialistas
empujan hacia el ideario republicano, pero nunca logran que el debate
llegue a los congresos del partido. El asunto es tan sensible que se
abrieron grietas cuando el líder del PSC, Pere Navarro, pidió públicamente la abdicación.
Esa posición de “responsabilidad” es mayor en el Gobierno del PP. Un
miembro del Ejecutivo explica que son conscientes de la situación,
agravada por el hecho de que la mala salud del Rey le impide ejercer
como embajador en otros países o participar en actos oficiales. En su
agenda se han acumulado actividades aplazadas que incluyen entrega de
cartas credenciales de nuevos embajadores o inauguraciones, ente otras.
Ese miembro del Gobierno explica que la Corona es una institución
especial y cualquier paso será siempre a instancias del Rey. Por
supuesto no contemplan ningún escenario que no sea la Monarquía, entre
otras cosas porque dicen que tendría un efecto demoledor en el exterior y
abriría un abismo en el que habría que disolver las Cortes, convocar un
referéndum e iniciar un periodo de inestabilidad. Esos miedos y el
pánico al debate sobre la Monarquía frenaron a Zapatero de seguir con la
reforma de la Constitución para eliminar la anacrónica prevalencia
machista de la sucesión. La iniciativa acabó en un cajón tras pasar por
el Consejo de Estado.
La abdicación, siempre según ese ministro, es decisión exclusiva y
personal del Rey, aunque como opción se abre paso en muchos ambientes,
incluido el Gobierno. No se ha desarrollado el artículo 57 de la
Constitución, que prevé una ley orgánica para regular la sucesión, pero
según esta fuente si el Rey quisiera abdicar los dos grandes partidos
tardarían una semana en aprobar la norma, como hicieron en 2011 con la
reforma constitucional exigida por la UE sobre el déficit.
En ese equilibrio entre la iniciativa del Rey y la actuación del
Gobierno siempre hay una gestión extremadamente discreta. Por ejemplo,
en la supervisión de los discursos del Monarca, sobre los que La Moncloa
interviene a veces notablemente, como este año en el de Navidad. Esta
posición de preservar la estabilidad de la Corona la mantiene Benigno
Pendás, director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales,
dependiente de La Moncloa: “La Corona es la clave de bóveda de nuestro
sistema constitucional. Es símbolo de unidad y permanencia del Estado,
pero también de la nación. El Rey ejerce una función imposible de
definir en términos jurídicos, pero determinante en el equilibrio
político de las instituciones. Para quienes creemos en la España
constitucional, la imagen de la más alta magistratura del Estado es
garante de una democracia que nos sitúa en el único lugar posible para
una sociedad civilizada del siglo XXI. La monarquía como forma de
gobierno es un éxito en países tan avanzados socialmente como Suecia,
Noruega o Dinamarca y en democracias de larga tradición como Reino
Unido”.
“La sociedad española debe expresar la madurez que nos ha permitido
superar tiempos convulsos. El Estado de derecho funciona en el caso Nóos
y ampara la presunción de inocencia y el derecho a la defensa. La
fortaleza de las instituciones al margen de las personas es una seña de
identidad de una sociedad capaz de sobrevivir a tormentas pasajeras. El
balance es más que favorable. Todo un éxito, si recordamos una historia
plagada de exclusiones, venganzas y conflictos”, asegura Pendás, asesor
del Gobierno. Explica que “es tiempo de sosiego y no de ruido artificial
al servicio de intereses a veces espurios. La responsabilidad nos
incumbe a todos, porque nadie vendrá en nuestra ayuda si dejamos que
prenda la mecha del populismo”.
Otros, como Llamazares, aseguran que es inevitable el debate sobre la
monarquía. En su opinión, en el peor de los casos son precisos cambios
como para dar “transparencia y llevar a la institución el laicismo y el
republicanismo, aunque parezca una contradicción, y la aplicación de la
tesis de Lampedusa de que todo cambie para que todo siga igual”.
La pregunta es si es posible modernizar o mejorar la imagen de la
Corona. Se intentó con escaso nivel de éxito con gestos y pasos como la
transparencia del presupuesto, la web, el polémico blog del Rey sobre
Cataluña y la entrevista con Jesús Hermida en TVE.
Ahora se buscan otras soluciones. En el marco legal hay margen de
maniobra porque, según los constitucionalistas, la Ley Fundamental fue
fruto de la cesión voluntaria de poder por parte del Rey, por lo que se
mantuvo el privilegio de la imputabilidad y la opacidad de su
presupuesto, sin control externo alguno.
Un portavoz de la Casa del Rey asegura que La Zarzuela ha tomado algunas medidas para intentar frenar ese deterioro, como la publicación de sus cuentas por primera vez en 2011
o la llamada del jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, a la
vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, hace dos meses para pedir ser incluidos en la Ley de Transparencia.
Desde entonces, indican, se han reunido media docena de veces con el
Ejecutivo para debatir la fórmula. Tras consultar los modelos existentes
en otras monarquías europeas e intercambiar varios documentos, han
cerrado prácticamente una propuesta, que ahora debe ser presentada como
enmienda a la ley y debatida por los grupos. Fuentes de La Zarzuela,
consciente de que una incorporación descafeinada a la ley podría ser
peor, insisten en que habrá “pocas limitaciones”. Señalan que ya el
anterior jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza, manifestó hace más de dos
años la necesidad de abrir la institución a una mayor transparencia
para adaptarse a los tiempos y aseguran que en el futuro van a seguir
haciendo esfuerzos en ese sentido.
José Luis Ayllón, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes,
afirma que la transparencia de la Casa del Rey no puede ir más lejos que
la establecida para el Tribunal de Cuentas o el Constitucional en lo
que se refiere a sus gastos. Sí se acepta que se incluya en la Ley de
Transparencia el conocimiento de sus actividades y presupuestos
globales.
Preguntado por la posibilidad de que se apruebe la ley orgánica de
desarrollo de la Constitución sobre la Corona, Ayllón asegura
contundente: “No. Jamás he oído hablar de eso o que alguien se lo
plantee”. Tampoco hay posibilidad de control parlamentario de la Casa
del Rey. Según explica estos días Jesús Posada, presidente del Congreso,
solo se pueden tramitar preguntas dirigidas al Gobierno, y por eso es
habitual que se rechacen o se obligue a reformular cuestiones planteadas
por la oposición sobre la Corona.
La transparencia ni siquiera se produce sin esperar reformas legales.
Así, una semana después de que se publicara la noticia, La Zarzuela no
ha aclarado aún si el Rey mantiene una cuenta en Suiza como consecuencia
de la herencia que recibió de su padre.
El citado miembro del Gobierno explica que lo que más daño hace es la imagen de chantaje de un imputado en el caso Urdangarín
y la sombra de la sospecha. Y un diplomático de una embajada europea en
Madrid corrobora que, precisamente, el de la Monarquía española es el
asunto de nuestro país que más atención requiere de su Gobierno. Es lo
que el Ejecutivo llama el efecto en la marca España del desgaste de
materiales.
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